Política

“CSE alienta corrupción política”

* Sientan precedente para que partidos se dediquen, con antelación, a infiltrar para destaparlos cuando ya estén en las boletas

Ary Pantoja

El jurista liberal Sergio García Quintero acusó al Consejo Supremo Electoral (CSE) de “mantener una posición sospechosa y peligrosa” al negarse a aceptar la destitución, y a la vez sustitución, del candidato a tercer diputado nacional por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Salvador Talavera.
“Lo más grave es la actitud que asume el CSE, que atenta contra la ética política y fomenta la corrupción política en el país, porque si se mantiene esa actitud supuestamente legal, en el futuro los partidos políticos lo que van a hacer es unos dos años antes de las elecciones, infiltrar gente en los demás partidos políticos”, señaló.
A juicio de García Quintero, el CSE no puede escudarse en un legalismo al argumentar que no se puede excluir a Talavera de la lista de diputados de ALN porque el período para ello ya concluyó.
El legalismo ampara
la ilegalidad
“El problema es la posición que el CSE guarda a este respecto, porque amparado en un legalismo sumamente cuestionable, altamente malicioso e inclusive un tanto delincuencial, protege este tipo de asuntos”, reiteró.
García Quintero recordó que existen antecedentes para modificar las listas oficiales de candidatos a última hora.
“Ya hubo antecedentes como el del diputado Fidel Moreno (FSLN), que estando en la lista de candidatos a diputados ante el Parlamento Centroamericano, fue traslado a la lista de la Asamblea Nacional faltando unos días para las elecciones. También el caso de Jaime Arellano, del Partido Conservador, que fue sustituido diez días antes de las elecciones (de 2001)”, recordó.
Según García Quintero en el caso de Talavera “acuso formalmente al CSE de mantener una posición altamente sospechosa y enormemente peligrosa para la democracia y la ética política del país”.
No hay confianza
en Talavera
Para García Quintero es ilógico pretender que ALN mantenga a Talavera dentro de sus filas y menos como candidato a diputado, pues no existe confianza política ni partidaria en él.
“¿Qué confianza puede tener una bancada dentro de la Asamblea Nacional con un miembro que traicionó, que desertó y que está al servicio de otro partido político?”, se preguntó García Quintero.