Política

A falta de verdades, buenas son patrañas

La clase política nicaragüense entró a una fiera lucha por ocupar los mejores lugares entre el electorado, pero esta vez a punta de ardides, reeditando viejos procedimientos que, según los expertos, hará mucho daño al hasta ahora relativamente tranquilo proceso electoral

Consuelo Sandoval

En las últimas semanas, la competencia entre los principales aspirantes presidenciales se ha centrado en batallas a muerte por obtener el poder político, utilizando cualquier recurso para descalificar a su contendiente.
Según algunos políticos, a esta campaña denominada “sucia” por sus artificios, se han sumado personeros estadounidenses, organismos civiles de observación que dicen abogar por la “democracia”, algunos medios de comunicación, y el mismo presidente Enrique Bolaños, quien el pasado 13 mayo, en Austria, declaró que “pondría unas candelitas a la virgen” para que el candidato presidencial por ALN, Eduardo Montealegre, ganara las elecciones.
La presencia de diversos actores está tomando ribetes insospechados que pudieran catalogarse de “terrorismo electoral”, y aunque esa estrategia contempla la ejecución de “golpes de imagen”, mediante el pirateo de activistas y directivos de otras agrupaciones políticas para proyectar fortaleza frente a sus adversarios, y la destrucción de la propaganda electoral.
En este contexto partidario, tampoco se escapan las autoridades electorales, cuya actuación ha sido sometida al descrédito ante la ciudadanía debido a su composición partidaria, pues provienen de los partidos mayoritarios, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista (FSLN).
Posibles efectos
De acuerdo con el presidente de Alternativa por el Cambio (AC), Orlando Tardencilla, esta estrategia electoral podría revertirse en contra de sus ejecutores habida cuenta que los electores pudiesen desencantarse de sus partidos y optar por abstenerse de votar, decisión que aumentaría el porcentaje de abstencionismo y restaría legitimidad a quien resulte electo.
Todo indica que de nada ha servido el reciente compromiso verbal de los representantes de los partidos políticos ante el CSE para que en la campaña proselitista observen las normas de ética y moral, y prevalezca el respeto a las opiniones políticas de los adversarios, de manera que las ideas se respondan con ideas, dentro de un marco de respeto, cultura, civismo y madurez.
Los candidatos presidenciales tampoco han asumido la exhortación de los obispos de la Conferencia Episcopal para que conserven un lenguaje respetuoso, de manera que no se incite a la violencia ni al odio, y para que traten de conseguir un clima de serenidad y confianza que hagan de las elecciones una auténtica fiesta cívica. Las iglesias evangélicas también se sumaron al clamor por la decencia y el respeto, mientras la Unión de Periodistas de Nicaragua, UPN, lo hizo por el ejercicio de un periodismo profesional y respetuoso de las ideas de quienes participan en la justa.
“Todos sabemos que la mentira, la calumnia, la vulgaridad, la grosería, la falta de criterios éticos, el desconocimiento de la realidad nacional e internacional, el fanatismo y las descalificaciones de otras personas demuestran la profunda incompetencia de un aspirante político y su poca credibilidad para ser hombre de Estado”, detalló el mensaje de los religiosos católicos.
Tardencilla reconoce que su partido no ha recibido tantos ataques de sus adversarios, excepto del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), cuya dirigencia presentó como una gran conquista la deserción de algunos directivos de AC y de ex miembros que habían abandonado esa agrupación política desde meses atrás.
Fiesta canibalesca
AC no se prestará “a esta fiesta canibalesca en pasadera de bandera de un lado a otro, no vamos a contribuir a demeritar este proceso electoral”, garantizó Tardencilla, quien admitió que “el reglamento de ética solamente fue plasmado en un documento, la ética política personal de los dirigentes jamás ha existido, aquí ha habido ataques y descalificaciones personales, epítetos de banquero, piñatero, corrupto, guerrillero loco, feo irresponsable representante del BID, insensible, y hasta de patos se acusan a los candidatos”.
El MRS también ha quedado un tanto al margen de la campaña sucia, no obstante, en los últimos días denunció que emisarios del Frente Sandinista están acosando a los miembros de su estructura, ofreciéndoles dinero para que abandonen sus filas y se trasladen al partido rojinegro.
En cambio, los ejes de ataques contra el Frente Sandinista, Daniel Ortega, se observan desde la reiterada reprobación a un posible triunfo electoral de su candidato presidencial Daniel Ortega, formulada por el embajador norteamericano Paul Trivelli, además de las acusaciones por crímenes de lesa humanidad promovidas por una comisión de derechos humanos.
A esto habría que agregarle los señalamientos por abusos deshonestos recientemente desempolvados en Miami por su hijastra Zoilamérica Narváez, el cuestionamiento a la declaración de sus bienes patrimoniales, la confiscación de la casa de su antiguo adversario y ahora su compañero de fórmula Jaime Morales Carazo, así como la recriminación de sus adversarios por la suscripción del pacto libero-sandinista con el ex presidente Alemán.
El caso OEA
A su vez Ortega ha cuestionado el papel de la misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), organismo que Estados Unidos ha pretendido utilizar para descalificar al ex gobernante nicaragüense y que ha emitido un informe electoral sin que se hayan realizado las elecciones, según alega Morales.
“Pareciera que está ocurriendo eso (Estados Unidos utiliza a la OEA); los diplomáticos te lo dicen en secreto, al oído, la participación es indecorosa, obvia y poco inteligente, y lo que han estado haciendo es polarizando las elecciones… No hay la menor duda que se evidencia intereses y propósitos totalmente sesgados en contra de un candidato y de su partido, hay una mancuerna entre la mano pachona local y externa”, aseguró Morales.
Tardencilla coincide con Morales en que Trivelli ha jugado un papel determinante en el proceso electoral porque se ha reunido con alcaldes liberales en un intento por reunificar a la derecha alrededor de Montealegre.
Cree incluso que el gobierno de Estados Unidos con tal de impedir el ascenso al poder de Ortega, estaría anuente a sacrificar a Montealegre y respaldar a José Rizo, candidato presidencial del PLC, perseguido por la sombra de Arnoldo Alemán, sentenciado a 20 años de prisión por actos de corrupción.
La trama entre liberales
Apenas ha transcurrido menos de un tercio del período de la campaña electoral, y aparentemente lo peor que se ha apreciado son las mutuas agresiones viscerales que se han propinado las dirigencias y resto de estructuras del PLC y ALN, pese a que tienen el mismo origen y profesan la misma ideología.
El PLC asestó un certero golpe contra Montealegre en su lado más débil al levantar la bandera de los Certificados Negociables de Inversión (Cenis), pues a éste lo acusan de haberse aprovechado de su posición privilegiada como Ministro de Hacienda para favorecer con millonarias ganancias al Banco Centroamericano, Bancentro, del cual era socio.
Montealegre ha alegado inocencia, no obstante, la dirigencia del PLC emprendió una investigación en su contra en la Comisión de Probidad de la Asamblea Nacional que determinó que el candidato presidencial de ALN actuó con ventaja en la emisión de los Cenis y la reclasificación de la cartera de los bancos quebrados, transacciones financieras que dejaron pérdidas millonarias al Estado de Nicaragua.
Aparece Moncada
Pero Montealegre no se quedó de brazos cruzados y contraatacó al PLC, infiltrando aparentemente a un antiguo colaborador de Rizo, Norlan Moncada González, quien, según militantes liberales, habría sido presionado por Estados Unidos para que desenmascarara la trama que contemplaba presentar más pruebas en el caso de los Cenis en spot televisivos.
El embajador Trivelli rechazó su participación en la confabulación contra el PLC y Moncada negó que haya sido comprado por ALN, pero extrañamente su denuncia la hizo en conferencia de prensa acuerpado por la dirigencia de esa organización y además confesó que labora en la secretaría técnica de la Presidencia.
El aliado de ALN, Miguel López, y el vicepresidente del PLC, Wilfredo Navarro, coincidieron en la necesidad de que los partidos retomen una campaña de altura, pero desestimaron que en el juego sucio esté implicado el personal de la embajada norteamericana.
El complot contra Montealegre estaría siendo dirigido por connotados arnoldistas y el ex banquero Francisco Mayorga, quien promueve la creación de un Comité Proverdad que tiene como objetivo conocer lo que realmente sucedió con los Cenis.
Mayorga rechazó la acusación, y aunque admitió que tiene interés en que se conozca la verdad sobre los Cenis, negó que detrás suyo esté el PLC, pues recordó que fue su líder, el ex presidente Arnoldo Alemán, y el ex presidente del Banco Central y actual directivo liberal Noel Ramírez, quienes contribuyeron a quebrar su banco del Café.
“Yo no fui”, dice “Panchito”
“Parece que ese hilo chiquito lo usan para tejer toda una madeja, y le voy a decir con toda sinceridad, yo creo que se armó un complot, pero definidamente no lo armé yo, creo que tengo derecho a reclamar con el tema de los bancos, de los Cenis, no solamente porque es de interés nacional, sino porque fui afectado con las quiebras bancarias y necesito terminar de limpiar mi nombre a través de delimitar las responsabilidades de los funcionarios de gobierno como Noel Sacasa, Noel Ramírez y Eduardo Montealegre”, comentó Mayorga.
El magistrado del Poder Electoral, René Herrera, minimizó la campaña sucia y desestimó que vaya a tener alguna incidencia negativa en el aumento del abstencionismo entre el electorado nacional.
Sin embargo, Herrera, ex secretario nacional del PLC, se manifestó contrario a la actuación de “traición” ejecutada por Moncada González que, según él, podría revertirse en contra de Montealegre.
“Los traidores me dan asco, soy cristiano y sé que Dios no quiere a los traidores, y el que lo usa, siempre lo termina pagando… Los pleitos pueden inventarlos como quieran, pero no enseñés una naturaleza humana perversa, porque eso la gente lo repudia. Eso no le ayuda a Eduardo para desmentir lo de los Cenis. Con estos estilos cubanos de desprestigio, lo que está enseñando es lo que sería capaz de traicionar, si fuera gobierno, porque sería peor que (Enrique) Bolaños”, aseguró.
Si esto está ocurriendo a escasos 24 días de haber iniciado la campaña electoral, nadie podría predecir qué pasará cuando concluyan los 55 días de proselitismo, período que expira el primero de noviembre.

¿Quién es Norlan Moncada?
Norlan Moncada González salió del anonimato por haber denunciado un supuesto plan de desprestigio contra Eduardo Montealegre, orquestado presuntamente desde el seno del PLC e implicó directamente a su candidato presidencial José Rizo.
Moncada, sobrino del diputado liberal Oscar Moncada Reyes y descendiente cercano del controversial general liberal José María Moncada, supuestamente se aproximó al candidato presidencial liberal aprovechando la amistad que tenía con la hija del finado Raúl Palacios, estrecho colaborador de Rizo.
Según los liberales, Moncada habría adoptado la misma actitud con el precandidato presidencial Iván Escobar Fornos, y actual magistrado judicial, a quien se le aproximó a través de su hija, vínculo que abandonó cuando se convenció que Escobar no asumiría la nominación presidencial en el año 2001.
De profesión abogado, Moncada laboró en la Superintendencia de Bancos, fue asesor de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, luego, en la Secretaría Técnica de la Presidencia, se desempeña como consultor; sin embargo, Francisco Mayorga, que preside el organismo Proverdad, está desempleado, y por esa razón se presentó a su oficina a pedirle trabajo para dar clases en el instituto superior Alberto Magnus.