Política

“Las que apoyan el aborto terapéutico no han salido embarazadas”


Cuando llegué a la casa minifalda del comandante Pastora me acordé de mi colega y amigo Edwin Sánchez cuando escribe que en el escritorio del guerrillero siempre encuentra un libro. Esta vez estaba el Código Procesal Penal.
No luce agitado ni tiene chicas en minifalda o agitados jóvenes corriendo de lado a lado con celulares de la última generación tecnológica. De su despacho sale una señora con cara de administradora, muy seria.
Después del saludo, se funde de nuevo en el diario que tiene en sus manos y me dice: “El NUEVO DIARIO me vuela penca”. Lo inquiero a que me diga por qué, sonríe y me explica que se trata de la página de Opinión. “Ah, comandante, ahí escribe el que quiere, guardando el respeto y la decencia”, le respondo.
Pareciera que el comandante Edén Pastora conserva, además de su sobriedad de alto militar retirado, un tema polémico. Esta vez, sobre el tema del aborto terapéutico piensa que “mientras en Estados Unidos los sectores más conservadores se oponen al aborto terapéutico, por otro lado apoyan la guerra en Irak; y en Nicaragua, quienes apoyan el aborto terapéutico nunca han salido embarazadas ni lo saldrán, porque no han tenido el amor de un hombre”.
De estos temas y otros, como el que Daniel Ortega no es más honrado que él, habla el candidato presidencial de Alternativa por el Cambio, Edén Pastora Gómez.
Edén Pastora y Daniel Ortega, además de sandinistas, son amigos, ¿aparte del elemento caudillista existen otras cosas que los diferencien?
Tengo mucho más amigos que Daniel Ortega y mucho menos enemigos que él, esa es una gran ventaja. Daniel sólo ha tenido cuatro amigos en su vida: Herty Lewites, Carlos Guadamuz, Lenín Cerna y Nicho Marenco. Los demás somos amigos políticos. Yo uno, Daniel divide. Tenemos muchas diferencias.
En enero de 2006, usted incluso dio consejos a Daniel Ortega de cómo ganar las elecciones, pero de pronto usted aparece como candidato presidencial de Alternativa por el Cambio, ¿qué pasó, hubo o no algún ofrecimiento?
Nunca me ha hecho una oferta política, hemos analizado y hablado de muchas cosas; le he dado consejos y no los ha tomado; me ha pedido el apoyo y no se lo he dado, entonces no es acercamiento o pláticas íntimas, hablamos de generalidades. Nunca me ha propuesto regresar al Frente o algo en serio.
Si al final de esta justa usted se encontrara en la disyuntiva de apoyar a Rizo, Montealegre o Daniel Ortega, ¿a quién apoyaría?
Entre un neoliberalismo y un hombre que está pidiendo una oportunidad para gobernar sin guerras que ha demostrado cambios fundamentales, que ha sido capaz de pedir perdón, un hombre al cual se le han visto cambios. El hombre es lo más mutable y entre un neoliberalismo y un hombre como Daniel Ortega, yo preferiría a un hombre como Daniel.
Lo veo alérgico al neoliberalismo, y es razonable. Usted ha sido luchador antisomocista, pero Daniel Ortega se ha unido al somocismo, recientemente acaba de incorporar al Partido Liberal Nacionalista, el partido político de la dictadura somocista. ¿Cómo se explicaría su decisión?
No, y le condeno que lleve como fórmula a Jaime Morales Carazo, y le condeno que lleve a la Azucena Ferrey, a “Tiro al Blanco”, y le condeno otros errores, pero esos son errores políticos no ideológicos. El error ideológico de Daniel Ortega fue querer implementar el marxismo leninismo en Nicaragua en los años 80 y el MRS lo apoyó.
Pero el somocismo fue una actitud muy perniciosa para Nicaragua.
Claro que sí, pero Daniel no está aliando al somocismo, está uniendo a personas para usarlas políticamente, que es distinto. Si me dicen que Daniel se está volviendo somocista, nadie podría creerlo. Está haciendo manejos políticos para recuperar confianza. Sí es error que Daniel le siga besando las nalgas a los gringos cuando éstos nunca lo van a perdonar.
Pero entró a caballo a la plaza como lo hacía Somoza García en sus concentraciones políticas.
Eso también se lo critico, pero que prefiera una actitud ideológica del Daniel cambiante es otra. Le critico que se haya puesto a bailar o a hacer brujerías y hechicerías en el escenario de doña Rosario Murillo.
¿Por qué Alternativa por el Cambio aparece con una bajísima intención de votos en las encuestas a pesar de que su candidato presidencial es un personaje popular, ampliamente reconocido y respetado por su gesta histórica?
Porque las encuestas son manejos políticos, y José Martí decía que en política lo que no se ve es el dinero. Las encuestas son hechas por empresas comerciales que buscan cómo ganar dinero, y están al servicio del que mejor les pague.
Por ejemplo, Cid Gallup dice que me encuestó en junio y eso no es cierto, y al final pone en la encuesta que Daniel Ortega es más honrado que yo, y eso se explica solamente que la encuesta se haya hecho en la Secretaría del FSLN.
¿Qué quieren las encuestas que están al servicio de Canal 2, La Prensa, Eduardo Montealegre y la embajada norteamericana, decirle al pueblo que la honradez no sirve para nada o no existe? Estas encuestas no tienen la menor credibilidad.
¿Cómo hacer entonces para cambiar esa percepción?
Con 25 mil dólares que le pague a una de esas encuestadoras.
Hasta hoy las ofertas electorales parecen ser de otro país por lo estrambótico de sus proyecciones. ¿Cuáles son sus propuestas electorales?
Pareciera que en Nicaragua, donde hay antivalores, no toman en cuenta los valores morales de honradez, de honestidad y yo lo que propongo es reducir el Estado para adquirir dinero, parar la corrupción para tener dinero; un gobierno austero sin megasalarios, sin los cinco mil asesores; terminar el derroche de la administración pública. Sólo esto último significa muchos centenares de miles de dólares con los que sí podemos comenzar a trabajar.
Propongo resolver el problema energético, algo grande con una solución grande, por ejemplo, nacionalizar las productoras de energía; nacionalizar las administraciones de la energía para corto y mediano plazo e ir resolviendo con proyectos geotérmicos, hidroeléctricos y eólicos.
No estoy ofreciendo el cielo y la tierra, estoy ofreciendo dignidad y honradez para gobernar, estoy claro de que no tenemos dinero y que no sale de la nada, y seguimos en el círculo vicioso.
Usted habla de una reforma general del Estado nicaragüense. ¿Cómo emprendería ese proceso? ¿Cuáles serían las áreas más urgentes a reformar?
Para hacer una ingeniería del Estado se necesita un presidente fuerte, que esté respaldado por una bancada también fuerte y con apoyo del pueblo. Capaz de poner a centenares de miles de productores apoyando medidas que beneficien al pueblo.
Reducir un Estado, una Asamblea de 90 a 45 diputados; reducción de la Corte Suprema de 16 a seis magistrados; reducir el Consejo Supremo Electoral, y sobre todo reducir a los cinco mil asesores que ganan entre cinco y diez mil dólares cada uno.
Sabemos que Edén Pastora es una persona honrada, ¿qué otras razones tendría la gente para votar por usted, convencida de que casi todo el que llega al poder se corrompe?
El testimonio de mi vida y de los que nos rodean. Una persona que no ha pertenecido a esta clase de politiqueros y corruptos es un elemento que deben tomar en cuenta. No tenemos compromisos con partidos o con políticos para meterlos de asesores, no tenemos compromisos con círculos de poder económico ni con gobiernos extranjeros, entonces hay muchas razones para votar por Edén, razones de índole moral.
Si usted gana la Presidencia el cinco de noviembre, ¿cuáles serían las primeras cinco medidas de su gobierno?
Hablar con todos los candidatos ya derrotados y pedirles su apoyo, ir donde Daniel y decirle: ‘Yo te apoyé 20 años, poniendo mi pellejo, mi sangre en peligro, ahora me vas a apoyar’, y así decírselo a Rizo y a los demás.
La otra, escoger a mis ministros mediante ternas que me propongan los sectores. Así, los trabajadores de la Salud y las organizaciones de este sector, una terna para el ministro de Salud; a los maestros y organismos, una terna para el ministro de Educación; a los productores y campesinos, una terna para el ministro de Agricultura, y así el resto. Un ministro de la Defensa sería el coronel Javier Pichardo; en Gobernación me gustaría tener a Moisés Hassan, aunque esté apoyando a Eduardo Montealegre.
Edén y los sesenta días futuros
A dos meses de las votaciones, Edén Pastora polemiza sobre el aborto terapéutico y predice la unión de los liberales, y explica qué haría en una segunda vuelta, si ésta ocurriera después del cinco de noviembre.

El tema del aborto terapéutico ha sido controversial para los candidatos. Algunos lo evaden, otros se lo dejan a las personas y a Dios. ¿Qué está pensando Edén Pastora hoy acerca de este tema?
Para el pueblo de Nicaragua el aborto no es un problema social; como no son un problema social las lesbianas y los gays. Los políticos estamos abocados a resolver los problemas sociales. El aborto terapéutico es un caso de conciencia y yo como político no me meto en casos de conciencia.
En el mundo, quienes se oponen en Estados Unidos al aborto terapéutico son los que apoyan la guerra en Irak, y me extraña que en Nicaragua las que más están de acuerdo con el aborto terapéutico son las que nunca han sido embarazadas y que estoy seguro no van a salir embarazadas porque no saben lo que es el amor de un hombre. Entonces, esas cosas son las que quiebran los esquemas.
¿Qué expectativas tiene usted de los dos meses de campaña que faltan?
Aquí se espera que los liberales se fusionen, tienen el mismo cordón umbilical, han sido creados en la misma matriz, tienen el mismo patrón: la embajada americana, son neoliberales, entonces aquí todo mundo espera que en septiembre éstos se fusionen.
¿Es lo que dice la gente o tiene algún elemento de información que le haga suponer eso?
La lógica elemental me dice que se van a fusionar, si no se fusionan es que no existe la embajada americana; si no se fusionan es que Alemán derrotó a Bush, y si Alemán derrota a Bush ya estuvo que Chávez se lo come sin bastimento.
Lo que me extraña es la posición del MRS, que está más contra Daniel que contra el hambre y la pobreza, y cuando no ataco a Daniel de una forma virulenta, entonces dicen que soy un quintacolumnista o infiltrado.
Y si se une la llamada derecha, ¿entonces qué probabilidades existen que se una la llamada izquierda?
Yo estoy dispuesto a llegar solo hasta las elecciones. Voy a demostrarle a este pueblo que somos una alternativa distinta a Daniel Ortega y al neoliberalismo.
Pero si en una segunda vuelta se enfrentaran las corrientes llamadas de izquierda contra los liberales de derecha, ¿a quién se apuntaría Edén Pastora?
Sería uno de los momentos más difíciles de mi vida y tendría que hablar con el congreso y la dirigencia del partido, y tendríamos que platicar con las dos fuerzas para ver cuál es la que propone mejores condiciones para el pueblo, y cuál es la que más y mejores garantías de que va a cumplir tiene, para tomar una decisión. Si no logro eso, le diría al pueblo, sálvese quien pueda porque las dos son iguales. Es difícil, esto no es de trompudos, es de hilvanar fino.
Entre las posiciones de Daniel Ortega, Mundo Jarquín y yo, la mía es la más difícil. Yo en medio de dos trompudos y yo sin trompa.