Política

Gobierno no debe pedir informes a OEA

* Canciller responde: “Vamos a analizar la propuesta del CSE” * Demanda causó roces entre los recios personajes Rivas y Caldera

Ary Pantoja

El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, emplazó ayer al Poder Ejecutivo para que en el futuro no se soliciten informes sobre el proceso electoral a la Organización de Estados Americanos (OEA), como ocurrió el mes pasado cuando lo hizo su representante, José Luis Velásquez, y que causó molestias.
El emplazamiento tuvo lugar en medio de una acalorada discusión entre Rivas y el canciller Norman Caldera, durante una reunión de coordinación entre los magistrados del Poder Electoral en pleno y el Gabinete de Gobierno en la Presidencia de la República.
“Hemos pedido al Gobierno que el representante de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA) retire la solicitud de informe sobre la observación electoral. Con esto no estoy diciendo que no estamos de acuerdo con la observación electoral, la queremos y la aplaudimos”, expresó Rivas.
Agregó que se trata de “un caso atípico que el gobierno de un país esté pidiendo informe del proceso de observación a un organismo internacional en el mismo país, está bien que Nicaragua pidiese qué dice la OEA sobre la observación electoral en México, si es que hubiese habido observación, pero que Nicaragua pida sobre Nicaragua, creo que es más fácil que el CSE dé ese informe”.
El canciller Norman Caldera se limitó a contestar que el Gobierno estudiará la propuesta de Rivas.
Rivas y García
“liman asperezas”
La reunión fue con el objetivo de coordinar esfuerzos entre ambos poderes del Estado para garantizar el éxito del proceso electoral; sin embargo, la discusión subió de tono cuando Rivas y Caldera abordaron el tema del papel que debe desempeñar la misión de observadores de la OEA.
En el encuentro Rivas y el ministro de Educación, Cultura y Deportes, Miguel Ángel García, aprovecharon para “limar asperezas”, luego que en semanas anteriores Rivas acusara a García de intentar boicotear el proceso electoral al negarse a facilitar los centros educativos durante la verificación de junio pasado. García, a su vez, acusó a Rivas de mentir al respecto.
En este aspecto, tanto Rivas como García coincidieron en que los problemas entre ambos están superados y ahora trabajarán coordinadamente, sobre todo en lo relacionado a la logística y la habilitación de los centros educativos para lo que el CSE estime conveniente.
Por otra parte, Rivas aprovechó para aclarar que la fabricación de las boletas, luego que la Contraloría General de la República aprobara la contratación directa, quedó en manos del secretario general del CSE, Roberto Evertz, a fin de no crear suspicacias en el manejo de este proceso.
Rivas recordó que se llamará a las empresas a presentar sus propuestas para la fabricación de las boletas, y el CSE contratará a la que presente la propuesta más baja.
La reunión de ayer entre los magistrados electorales y el Gabinete de Gobierno en pleno fue con el fin de iniciar la coordinación para garantizar el éxito del proceso electoral. El presidente Enrique Bolaños designó al ministro de Gobernación, Francisco Fiallos, como coordinador de este esfuerzo y enlace directo entre el CSE y el Poder Ejecutivo.

Trabajadores CSE advierten baja presupuestaria
Ary Pantoja
Los dirigentes de la Federación de Sindicatos de Trabajadores del Consejo Supremo Electoral, CSE, acusaron al Gobierno de crear inestabilidad laboral en el Poder Electoral al proponer, para el próximo año, un presupuesto de 123 millones de córdobas.
Según el secretario general de la Federación, Carlos Ariel Breck, el CSE requiere de un presupuesto de 250 millones de córdobas para el año 2007, “por lo que la propuesta del Gobierno redundaría en el despido de al menos el 50 por ciento de los trabajadores fijos y el cierre nuevamente de las 153 oficinas municipales del CSE”, expresó.
Según Breck, esta situación crea inestabilidad laboral desde ahora, y podría afectar las elecciones debido a la desmotivación de los trabajadores de cara a los despidos masivos que se darían el próximo año producto del poco presupuesto que pretende asignar el Gobierno.
El sindicalista dijo que el problema se agrava justo cuando los trabajadores del Poder Electoral están negociando un aumento salarial, negociación que se vería afectada, según Breck, con la situación de inestabilidad y con una reducción de más del 50 por ciento en el presupuesto para el próximo año.