Política

Filas desaparecen por prórroga de cedulación


La prórroga para tramitar la cédula de identidad hasta el próximo 21 de agosto, aprobada por la Asamblea Nacional, sirvió fundamentalmente para que en la mayoría de centros de cedulación de Managua desaparecieran las filas de solicitantes, demostrándose una vez más que los nicaragüenses dejamos todo para última hora.
De acuerdo al calendario electoral, el plazo para tramitar cédulas de identidad expiraba este seis de agosto, sin embargo, por la presión de organismos civiles, los poderes Ejecutivo y Legislativo consensuaron la ampliación de ese período.
En los centros de cedulación, ubicados en Waspam, Plaza España, Santa Ana y la Colonia Centroamérica, era evidente la escasez de solicitantes, no obstante, los pocos que acudieron continuaron quejándose de la supuesta ineficiencia de los funcionarios del Consejo Supremo Electoral (CSE).
En Waspam, los solicitantes se lamentaron porque presuntamente estaban recibiendo mala atención de los funcionarios de cedulación.
José Luis Cardoza, de 17 años, se quejó porque lo obligaron a presentar dos testigos para tramitarle su cédula, pese a que presentó su acta de nacimiento debidamente actualizada.
Por su parte, los funcionarios explicaron que recibieron órdenes estrictas del CSE para que los solicitantes jóvenes presenten dos testigos para que den fe de su identidad.
“Nosotros recibimos órdenes del Consejo Supremo Electoral, y órdenes son órdenes. Desde que inició el proceso de cedulación hemos informado a la ciudadanía los requisitos que deben llenar para poder hacer efectiva su tramitación. No sólo ellos se atrasan, con estos contratiempos también nosotros nos atrasamos”, dijo Eduardo Manzanares, funcionario de cedulación que atiende en Waspam.
En la ventanilla de Rubenia, en donde se podía apreciar mayor asistencia de ciudadanos, éstos también se quejaron de la lentitud en la atención.
María Flores dijo que tenía cuatro días de estar llegando a solicitar su documento, y que este domingo hacia fila desde las ocho de la mañana y después de tres horas no había sido atendida.
El equipo de EL NUEVO DIARIO tuvo serias dificultades para realizar su trabajo porque los empleados de los supermercados de Rubenia, Waspam y la Colonia Centroamérica, en donde están ubicadas las ventanillas, pusieron obstáculos y adujeron que recibían órdenes de sus jefes para prohibir el ingreso de los reporteros.