Política

Lang descalifica a OEA

El informe que rindió el jefe de la Misión de Observadores Electorales de la Organización de Estados Americanos (OEA), Gustavo Fernández, sobre las deficiencias en el proceso electoral nicaragüense, abrió fisuras en las relaciones con el Consejo Supremo Electoral (CSE). Es evidente que el contenido de ese informe es diametralmente opuesto al que Fernández presentó de los resultados de las elecciones de la Costa Caribe, y en círculos políticos se rumora que el funcionario del organismo internacional pasó la cuenta al Frente Sandinista, debido a las agrias críticas y desconfianza pública que profirió su secretario general y candidato presidencial, Daniel Ortega, contra todos los observadores electorales, y por tal razón, exhortó a su militancia a estar alerta a defender el voto en las urnas electorales.

Ary Pantoja

Aún se desconocen los alcances y las repercusiones que tendrá el “Informe Fernández” en la relación entre el Consejo Supremo Electoral (CSE) y la Misión de Observadores Electorales de la Organización de Estados Americanos (OEA), cuyo titular, el ex canciller boliviano, Gustavo Fernández, señalara serias deficiencias en el proceso electoral nicaragüense en una
controversial exposición ante el Consejo Permanente del organismo regional.
De momento, el presidente del CSE, Roberto Rivas, admitió los señalamientos de Fernández, pero rechazó los términos en que fue redactado el informe. En un intento por minimizar el impacto nacional del informe, Rivas prefirió atenerse a lo expresado por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien admitió que Nicaragua cumple con los estándares internacionales en la organización de las elecciones.
El vicepresidente del Poder Electoral, Emmet Lang, fue más duro en sus críticas contra Fernández, de quien dijo “puede decir misa, pero lo que importa es lo que diga el secretario general (de la OEA) Insulza”.
En su informe, Fernández señaló como principales anomalías del proceso electoral la existencia de un conflicto de poderes, la conformación partidaria de los órganos electorales, una Ley Electoral con imprecisiones, un padrón electoral con deficiencias, un proceso de cedulación inapropiado y lento, además de limitaciones operativas y logísticas, y una tradición política polarizada y confrontativa.
Pese a que Lang critica fuertemente este informe, está convencido de que es importante para el proceso electoral que la OEA continúe con su misión de observación, pero advierte al organismo de no caer en una abierta injerencia en los asuntos internos de Nicaragua.
Lang descalifica a Fernández
¿Cómo vicepresidente del CSE qué opinión le merece el “Informe Fernández”?
Primero, existe una opinión de (Gustavo) Fernández y otra opinión diametralmente opuesta (del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza), porque hay que aclarar que Fernández es un delegado personal del señor Insulza y que su informe no es oficial, independientemente de que puede decir misa, sino que el informe (oficial) es del secretario General de la OEA.
Segundo, hay que considerar que el señor Fernández es Canciller; (y por tanto) imagino que es un político para llegar a una Cancillería, y no sabe nada en términos electorales.
Lo importante que valoró el Secretario General de la OEA es que el proceso electoral está cumpliendo todos los estándares internacionales.
Respecto a la composición de los tribunales electorales, es una opinión personal de Fernández. Yo no oí hablar en las elecciones de El Salvador a la OEA diciendo que es partidarizado el Tribunal Electoral, sin embargo, sus magistrados son designados por los partidos políticos. Es más, el presidente del Tribunal Electoral de El Salvador tiene que ser obligatoriamente del partido en el poder, en este caso de Arena (Alianza Republicana Nacionalista).
Tampoco he oído a la OEA cuestionando al IFE (Instituto Federal Electoral) en México, ni cuestionando las Juntas Receptoras de Votos, cuando ahorita en México está impugnado todo el sistema electoral y la OEA no ha dicho esta boca es mía.
¿Será que la OEA no ha cuestionado los sistemas electorales porque en El Salvador gobierna un partido de derecha, y en México es un partido de derecha el posible ganador, y aquí en Nicaragua lo cuestionan por el peligro de que gane un partido de izquierda?
Estoy convencido, porque no he visto otros intereses extranjeros más que por la posibilidad de que gane (un partido de izquierda).
Los recuerdos de Dominicana
¿Podríamos deducir que la OEA o la misión de la OEA se está derechizando?
No sé. Lo que sé es que la OEA debería demostrar otra cosa de lo que ha sido siempre. Desde joven me acuerdo de República Dominicana, donde la dictadura de (Anastasio) Somoza (en Nicaragua) mandaba con la OEA cascos azules, creo que les decían, a Dominicana, a reprimir al pueblo dominicano.
La historia que recuerdo de la OEA es de un organismo totalmente avalador de todas las dictaduras, y hasta el día de hoy no ha demostrado lo contrario. Lo único que tiene importante es la Carta Democrática, y por su nombre nada más.
Hasta el momento no he visto aquí que haya un respeto (al proceso electoral nicaragüense por parte de la OEA). Vimos en Haití un golpe de Estado, sin embargo, la OEA hizo las elecciones en Haití a contrapelo. Vemos a las Naciones Unidas haciendo unas elecciones en Irak, donde para todo el mundo no hay condiciones, sin embargo, fueron las elecciones más democráticas en un país donde no se puede ni caminar.
Hasta las elecciones municipales de 2004 se señalaba al CSE de ser un Poder Electoral propiedad del pacto libero-sandinista. A tres meses de las elecciones presidenciales se dice que el CSE está secuestrado por el Frente Sandinista. ¿Qué responde a esto?
Yo estoy libre. Y además te digo que nunca he ocultado mi ideología política, pero eso no me excluye de ningún cargo en Nicaragua, ni acepto (que me excluyan) porque soy nicaragüense. Gozo de todos mis derechos políticos y civiles, y como nicaragüense tengo derecho a ser de Presidente (de la República) para abajo, todos los cargos.
Yo pido que no tratemos de politizar la institución llamada elecciones. Se aprobó una reforma para ampliar el período de cedulación. En principio, no estoy de acuerdo en que se cambien las reglas del juego en año electoral, sin embargo, mi obligación no es darle tranquilidad a la OEA ni a los observadores, es darle tranquilidad al pueblo.
Tengo confianza en los recursos humanos que tenemos en el CSE, y estoy seguro de que, a pesar de la extensión del plazo para cedulación, sacamos estas elecciones.
Con la extensión del plazo de la cedulación, el presidente del CSE decía que se afectará la cartografía electoral y que se aumentará la cantidad de Juntas Receptoras de Votos conocidas como “virtuales”. ¿Han hecho ya ese cálculo de cuántas “juntas virtuales” aumentarán?
No. Porque no hay una cifra exacta. El INEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) en su censo da una cifra de 3 millones 245 mil de ciudadanos mayores de 16 años aptos para votar; nosotros (CSE) tenemos en este momento 3 millones 419 mil personas en padrón que han solicitado su cédula de identidad. Yo no me atrevo a dar un techo.
La desconfianza en CSE
El presidente Enrique Bolaños, la mayoría de los partidos políticos participantes en las elecciones y los organismos de observación electoral insisten en que no hay confianza en el CSE, esto ahora sumado al informe de la OEA. ¿Qué opina de estos señalamientos?
Sí, pero la realidad es que hemos hecho las mejores elecciones que hay en este país. Yo no voy a decir si soy bueno o soy malo, yo doy resultados. Mis resultados son las elecciones de la Costa Caribe de Nicaragua, las elecciones municipales de 2004.
Elecciones con todos los parámetros y mejor, porque aquí vota el 70 por ciento. En los Estados Unidos votó el 37 por ciento; en Costa Rica, en las elecciones municipales votó el 19 por ciento, y así eligieron los alcaldes de Costa Rica. Si aquí ha sucedido eso hubieran dicho que es culpa del CSE.
En México, que está tan cuestionada la elección, 76 millones de votantes es el padrón electoral; 42 millones votaron, y dicen que 8 millones de personas están repetidas en ese padrón y que las elecciones son transparentes y diáfanas; si aquí me salen (repetidas) mil o dos mil personas, se mueren. En Panamá se perdieron 50 mil cédulas, eso no ha pasado aquí.
Yo no estoy criticando a los demás países, lo que pido es que la OEA tenga respeto por Nicaragua, porque aquí los nicaragüenses sabemos organizar elecciones y sabemos participar en elecciones.
El vicepresidente del Partido Liberal Constitucionalista, Wilfredo Navarro, siempre ha criticado y acusa al Frente Sandinista de preparar un gran fraude electoral. ¿Puede tener confianza la población de que eso no va a suceder?
Hemos demostrado que nosotros somos transparentes y los procesos (electorales) han sido transparentes. De todas maneras, el que las usa, se las imagina.
¿Se refiere a que el PLC ya hizo fraude?
Yo me acuerdo de 1996, y para nadie es un secreto que hubo más votos en los cauces que en las urnas. Me acuerdo que cambiaron tres veces la Ley Electoral. Recuerdo que la Rosa (Marina) Zelaya (ex presidenta del CSE) hizo tres reglamentos para escoger los escaños de diputados y que el último reglamento lo hicieron 21 días después de las elecciones para que salieran otros diputados.
“OEA no tiene por qué investigar denuncias”
El vicepresidente del CSE, Emmet Lang, recordó a la Misión de Observadores Electorales de la OEA que no son un organismo de investigación.
“Esa es otra cosa que dice la OEA: Vamos a investigar las denuncias. ¿Es un organismo de investigación la OEA? Ni siquiera el CSE es una organización investigativa; eso le corresponde a la Policía Nacional. Nosotros fallamos la parte electoral; todo ciudadano que tiene denuncia, que lo haga en la Fiscalía Electoral”, expresó.
Lang advirtió a la misión de la OEA de no interferir en los asuntos internos de Nicaragua, y mucho menos en el proceso electoral, al querer convertirse en un organismo investigativo de denuncias electorales.
“No puede la OEA convertirse o quererse convertir en árbitro o ser el investigador de las elecciones nicaragüenses. Creo que (querer) sustituir a las instituciones nicaragüenses es grave para la OEA”, enfatizó.
“Bolaños viola Ley de Identificación Ciudadana”
Por otra parte, Lang acusó al presidente Enrique Bolaños de “manipular” las cifras de personas que carecen de su cédula y, además, violentar la Ley Electoral, porque no les exigen su documento de identidad para realizar sus gestiones, incluso matricularse.
“Es triste ver a un Presidente de la República diciendo que hay 800 mil jóvenes (sin cédula), una cifra que no existe. Dice que los jóvenes en los colegios no están cedulados. La Ley (de Identificación Ciudadana) dice que si no tenés la cédula no podés hacer nada. Todos los jóvenes en los colegios de secundaria que tienen 16 años, el Ministerio de Educación tiene la obligación de exigirle la cédula y la partida de nacimiento”, expresó Lang.
Agregó que “además pedir a los jóvenes la cédula o la partida de nacimiento, es un derecho humano, el derecho a la identidad, que le ha estado negando el Presidente de la República y el ministro de Educación. Eso se llama delito electoral”.
Según Lang, el CSE ha hecho los esfuerzos por cedular a los ciudadanos nicaragüenses, por lo que señaló: “Nosotros tenemos ocho ventanillas de atención ciudadana en Managua, y en las ocho ventanillas se hacen 5.8 cédulas nuevas, o sea que no se hacen ni una cédula por ventanilla”.