Política

Ortega apela al balance de fuerzas

* Tardencilla: “Estados Unidos impone agenda ajena a los nicaragüenses” * Morales Carazo: “No hay que destruir uno solo de los 1,051 misiles SAM-7”

Edgard Barberena

El tema de los misiles nicaragüenses en poder del Ejército Nacional no tiene parangón con los preparativos de una base militar estadounidense en Honduras, el militarismo salvadoreño y otras amenazas en el área, estimaron políticos nacionales.
El candidato presidencial del FSLN, Daniel Ortega, señalado por el liberal Wilfredo Navarro de ser proclive a Venezuela y capaz de vender estas armas a Chávez, si gana las elecciones, dijo este sábado que “está de acuerdo con la destrucción de todos los misiles tierra-aire de Nicaragua, si son destruidos los aviones de combate de El Salvador y Honduras”.
Ortega es firmante de los Acuerdos de Esquipulas en los años 80, junto a los cinco presidentes de Centroamérica, cuyo espíritu fue impulsar en la región el principio de un balance razonable de fuerzas. Además, enfatizó en que el costo del mantenimiento de estos aviones de guerra y los cohetes es muy caro, y todo este dinero se utilizaría para construir centros de salud y comprar medicinas para los hospitales.
La agenda de Estados Unidos
Por su parte, el presidente de Alternativa por el Cambio, Orlando Tardencilla, denunció ayer que la agenda de los Estados Unidos y los intereses del embajador estadounidense, Paul Trivelli, “comienzan a ponerse sobre la mesa en el debate político del país, sobre todo proyectándose como lo necesario frente a los intereses estratégicos de una potencia extranjera”.
El también parlamentario señaló “como un tema ajeno a los intereses del país, porque no corresponde a los nicaragüenses el estar satisfaciendo las expectativas extranjeras, sea Estados Unidos, Venezuela o cualquier otro gobierno, cuando estos intereses son de naturaleza política”.
La reacción de Tardencilla, tercer vicepresidente de la Asamblea Nacional, se produjo después que el pasado viernes el primer vicepresidente del PLC, Wilfredo Navarro, denunció que Daniel Ortega, si gana las elecciones, le venderá a Venezuela una cantidad considerable de misiles SAM-7, por lo que llamó al titular del Parlamento a poner ya en agenda la iniciativa para destruir más de 500 misiles.
Tardencilla estimó que la pretensión norteamericana de destruir los cohetes “es chocante y convierte a algunos candidatos en simples peones o marionetas de un circo, cuyos hilos nacen y son administrados desde el exterior”.

Nos quieren desarmar
El diputado liberal Jaime Morales
Carazo exhortó al jefe del Ejército, general Omar Halleslevens, a buscar, con su
Estado Mayor, el ministro de Defensa y el Presidente de la República, la firma
de un documento para demandarle a la Asamblea Nacional que no se afecte
la seguridad nacional, al pretender desarmar al aparato castrense de sus armas defensivas.
“Creo que el Ejército tiene la suficiente capacidad, profesionalismo, patriotismo e institucionalidad para poder definir qué es lo que se requiere o no en la defensa nacional, pero ir unilateralmente a destruir los cuatro chunches (los SAM-7) a como le
dijo en una ocasión la diputada Delia
Arellano eso no es correcto, “porque en el extremo que estamos nosotros no tenemos aviación, lo que tenemos son unos helicópteros viejos”.
¿Y la soberanía nacional?
No descartó --que si destruyen los misiles-- “el día de mañana se le ocurra a otro que hay que destruir los cuatro helicópteros viejos que tenemos y también que se quemen los fusiles AK que tiene el Ejército y la Policía. Esto llevó a Morales Carazo a preguntarse: ¿Qué es eso?, ¿dónde está la soberanía y dignidad de un país?
Recordó que Honduras está próxima a construir una base militar en la Costa Caribe, además, el presidente de ese país ha anunciado que va a incrementar las fuerzas armadas y la Policía en un número considerable.
“Yo soy de la opinión que no hay que destruir uno solo de los 1,051 misiles SAM-7 que el Ejército tiene en sus bodegas y no se debieron haber destruido los 1000 misiles en el 2004, porque lo que se hubiera hecho con respecto al resto de países de Centroamérica, vos hacés esto y yo hago esto y eso hubiera sido el verdadero equilibrio en la región”.