Política

Estado, primer violador de los derechos infantiles

* Un tema para la agenda de los candidatos

Yahoska Dávila

Un incremento del Presupuesto General de la República para Educación y Salud de 80 y 50 millones de córdobas, respectivamente, sobre la recaudación de los impuestos, demandó el Grupo de Alianza para la Inversión en la Niñez y la Adolescencia (Gapina), conformado por diversas organizaciones que trabajan en relación con este tema, el cual no aparece aún en los planes de gobierno de los candidatos.
La demanda se basa en recomendaciones que hiciera el Comité de Derecho del Niño y la Niña de las Naciones Unidas, por lo que Gapina trabaja por un incremento del 5 por ciento en Educación y 3 por ciento en Salud, informó Norma Moreno, Procuradora Especial de la Niñez.
La falta de inversión en la niñez y adolescencia de Nicaragua ha despertado preocupación por parte de estas ONG que durante muchos años han desarrollado programas para el goce y disfrute de sus derechos fundamentales, especialmente en el caso de Educación y Salud, mientras el gobierno se abstiene de ello. Para muestra un botón.
Cifras oficiales no reflejan realidad
“En Nicaragua los datos que se han venido manejando por las organizaciones de la sociedad civil y la Procuraduría Para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) --de acuerdo con el porcentaje total de la población-- reflejan que los niños, niñas y adolescentes representan el 53 por ciento de la población (más de dos millones), y según el informe de Unicef, el 45% de la población menor de 18 años está fuera de las escuelas”, informó Moreno.
Según cálculos matemáticos, más de un millón de jóvenes están fuera del sistema educativo, pese a los esfuerzos que realizan las ONG para promover la inserción escolar cada año, sin embargo, el Ministerio de Educación, desde hace tres años, ha informado que 800 mil potenciales estudiantes están fuera del sistema educativo formal, hecho que no coincide con lo que refleja el INEC en su reciente censo, cuando afirma que son 400 mil, una suma irrisoria, expresó Moreno.
Aunque todavía no se han presentado públicamente los resultados de este censo, la PDDH y otras organizaciones manifiestan que se pronunciarán en contra de los resultados “absurdos” que buscan cómo “maquillar las acciones del gobierno”, minimizando la situación real en que se encuentran los niños, cuya presencia es cada vez más numerosa en las calles, donde sufren desamparo, riesgo y falta de educación formal.
Aumenta niñez en las calles
Asimismo, Moreno manifiesta que sobre el tema del trabajo infantil la encuesta refiere que hay 253 mil niños en el área laboral, cuando desde hace cuatro años se habla de 314 mil.
“Desde mi perspectiva de Procuradora Especial de la Niñez considero que esta cifra es absurda, porque es de hace tres años; sin embargo, lo que se mira a diario en las calles, paradas de buses, en cualquier lugar (sean zonas urbanas o rurales) es un incremento acelerado de la cantidad de niños dentro del sector del trabajo informal”, dijo Moreno.
La venta de agua helada, chicles, cigarro o cualquier producto se ha vuelto la forma de ingreso de muchos de los hogares nicaragüenses.
En esta situación se ha iniciado la campaña publicitaria: “Antes de aprobar el presupuesto… ponete en mis zapatos”, donde plantean las necesidades apremiantes de tener acceso a la educación y a la salud, y donde los niños y adolescentes han manifestado el deseo de una mayor inversión para obtener un mejor desarrollo, según lo plateado en el festival anual que se celebró el pasado 30 de junio.
En el Caribe es peor
La Costa Caribe carece de Silais, por lo que difícilmente el Estado puede garantizar el medicamento a los niños.
“El principal violador de los derechos humanos de los niños ha sido y es el Estado, el cual no establece políticas de inversión en la niñez. ¿De qué sirve que los niños puedan ir a los centros de salud, si éstos no proveen de los medicamentos y los padres no cuentan con los recursos para comprarlos?”, preguntó Luisa Molina, miembro del Consejo Coordinador de la Codeni.