Política

Lewites: un adversario importante

Intelectuales y funcionarios destacan la capacidad negociadora del político, que le acarreó grandes logros como director de Turismo y alcalde de Managua.

El candidato presidencial del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS-izquierda), Herty Lewites, quien falleció el domingo a causa de un infarto, era un exitoso empresario, carismático y de habla campechana, que pretendía enderezar el rumbo de Nicaragua desde la izquierda.
Lewites, de 66 años, había propuesto "cambiar el rumbo tan torcido" de la situación política y económica del país, de ganar las elecciones del 5 de noviembre, que daban una "oportunidad de tener un presidente honrado".
"Vamos a rescatar la democracia y la decencia en el ejercicio de la función pública" proclamaba Lewites, quien fustigaba un acuerdo político entre el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN-izquierda) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC-derecha), que repartió las entidades públicas entre ambas fuerzas políticas.
Su hablar campechano y su forma de relacionarse en todos los estratos sociales le procuraron simpatías más allá del sandinismo, por lo que era considerado el político más popular en el país.
El carismático político militó en el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) desde 1969 hasta su expulsión en marzo del 2005, por exigir elecciones primarias para nominar al candidato presidencial de esa agrupación. Dueño de un fino humor, Lewites gustaba en llamarse "el tigre judío" en referencia a su ascendencia por la parte paterna.
Gran negociador
"Herty fue definitivamente un adversario sumamente importante para Daniel (Ortega) y logró organizar ese sentimiento de oposición a la política que nosotros creemos ha traicionado esos ideales del sandinismo de Sandino", sostuvo la escritora Gioconda Belli.
Lewites "hacía un sandinismo moderno, no confrontativo, una izquierda moderna" que a su juicio se diferencia de la izquierda "anacrónica" que representa Ortega, añadió.
Hijo de un inmigrante judío y madre nicaragüense, Lewites era reconocido por su habilidad para los negocios aún en medio de situaciones difíciles. En la década de 1980 como ministro de Turismo del gobierno sandinista, en medio de la guerra con las guerrillas de los "contras" financiadas por Estados Unidos, amplió de 8 a 43 las empresas turísticas en el país, cuyo sector llegó a generar un millón de dólares al mes, según sus datos biográficos.
Estableció la infraestructura de centros turísticos para distintos estratos sociales aprovechando el litoral del Pacífico y la belleza del Lago de Nicaragua. La directora del Instituto de Turismo (Intur) Maria Nelly Rivas, valoró que Lewites "sentó las bases para el desarrollo de ese sector" con una visión de futuro para levantar la economía del país.
Tras la derrota sandinista en 1990, Lewites realizó proyectos empresariales en el área de turismo, en el que sobresale el parque de diversiones familiares denominado "Hertylandia" en la ciudad de Jinotepe, 46 km al suroeste de Managua, de donde era originario, donde sus restos serán expuestos para el último adiós de sus simpatizantes.
En el 2000 fue electo alcalde de Managua por el FSLN y gobernó bajo el lema de un "alcalde para todos".