Política

Se lanza con paracaídas liberal

No quiere mirar para atrás de cuando operaba con la contra, y si mira será para no repetir errores. Se estima factor de conciliación con los que creen en la libertad y la dignidad humana, al mismo tiempo que una economía de mercado “con solidaridad social”. Asunto con EU, retórica de Ortega y sus relaciones con Cuba, Venezuela y Bolivia “sólo son parte de la campaña electoral”, afirmó para END el candidato a Vicepresidente por el FSLN

Con un discurso cargado de señalamientos básicos para materializar una verdadera reconciliación entre los nicaragüenses, y llamando a todos los actores nacionales a deponer los egoísmos y ambiciones, Jaime Morales Carazo aceptó ayer la postulación como candidato a la vicepresidencia de la República por el FSLN. Horas después que Morales Carazo fuera ratificado por el Congreso sandinista, EL NUEVO DIARIO le hizo la siguiente entrevista:
Ahora que fue ratificado por el congreso del FSLN como candidato a la vicepresidencia de la República, ¿significa este compromiso para usted mantener sus principios liberales?
Básicamente es un compromiso patriótico. Naturalmente yo siempre conservaré mis principios y valores liberales, que coinciden plenamente en este mundo moderno con los de la mayoría, que es el respeto absoluto de la dignidad de la persona humana y las libertades ciudadanas, libertades cívicas, el derecho a la propiedad y a una economía de mercado, pero con responsabilidad y solidaridad social.
Pero más que todo, conservar las cuestiones partidistas, aunque yo no milito en ningún partido político. Yo fui expulsado del PLC, del cual contribuí en la redacción de sus principios. Lo que me anima es que si queremos nosotros superar las enormes dificultades que tiene el país, tenemos que comenzar cambiando nosotros mismos, porque si uno no cambia, no puede hacer que cambie esto y mucho menos la nación.
Ahí radica el espíritu fundamental de mi decisión: buscar una efectiva y total reconciliación, dejando atrás el pasado, no estar atemorizado por los fantasmas insepultos que todavía andan rondando o que quieren que sigan rondando. Yo creo que todos cambiamos, pero tenemos que empezar cambiando nosotros mismos.
Esta nominación como compañero de fórmula del comandante Ortega, ¿lo obligará a abandonar su trabajo en el Legislativo como presidente de la Comisión del Medio Ambiente?
Yo no debo abandonar mi posición en la AN porque fui electo para eso y me pagan por hacer mi trabajo. He hecho contribuciones de las que me siento muy orgulloso, porque se han dictaminado en la comisión la Ley de Geotermia, la Ley Forestal, la Ley de Pesca, la Ley de Aguas que está pendiente, se aprobó la Ley de Delitos Ambientales y otra serie de leyes, y creo que hay mucho trabajo que hacer. Si la AN es el foro político por excelencia, ¿por qué dejar esa arena? Naturalmente que las actividades políticas relacionadas con la campaña electoral, pues, se harán en tiempos que no sean ni las sesiones plenarias ni los trabajos de la comisión.
Una vez que aceptó la nominación, ¿ha pensado en los nombres de las personas que llevará como integrantes de su equipo de trabajo en la Vicepresidencia de la República?
No, primero creo que hay que ganar; segundo hay una sola y única campaña. Aquí no hay campañas con dos productos, es un solo producto y es el candidato principal, y estar consciente de que la función de un vicepresidente de la República es la de un asesor, el de un colaborador muy cercano y desempeñar funciones que le encargue el presidente de la República.
Ahorita hay que pensar en ganar. Aquí hay unos que apenas les hacen agarrar la vara de que son candidatos ya se sienten presidentes y comienzan a adoptar poses, posiciones, gestos y a repartir puestos como que si esto fuera una merienda ya sabes de quién.
¿Pero usted ha pensado qué tipo de áreas podría manejar dentro del gobierno del comandante Ortega?
Pues en mis pláticas, y lo dije en mis palabras de aceptación (en el Rubén Darío), pues tengo inclinaciones hacia lo que son los recursos naturales, el medio ambiente, todo lo que es el área de la reforestación, cuencas hidrográficas, todo lo que es el sector financiero y banquero. Ese tipo de cosas las enumero, como también el ecoturismo, la industria y servicio de maquila, megaproyectos como el canal interoceánico, las grandes plantas generadoras de electricidad…
Su nominación era como un secreto a voces a nivel de medios de comunicación. ¿Fue también un secreto en sectores empresariales y diplomáticos con los que usted mantiene excelentes relaciones?
Mi nominación creo que es el secreto público mejor guardado en este país, porque hasta en la víspera todavía se tenía la incógnita, y es lógico, es muy natural que personas que saben lo que es la caballerosidad, la educación, pues esperan naturalmente que al órgano al que le corresponde anunciar lo haga y no anticiparse.
Había varios a quienes (Ortega) les hizo la invitación, y es lo que tengo entendido, sin embargo, ante tu pregunta, efectivamente muchísimas personas destacadas del sector del llamado gran capital, sector diplomático y otros sectores me hacían la misma pregunta, a la cual mi repuesta era la misma: de que estaba en consideración, y que de ser nominado, pues yo le daría la mayor atención. Sin embargo, para muchos el balance fue algo positivo debido a mi capacidad de tolerancia, de negociación, pragmatismo, y a que era el símbolo de una eficaz reconciliación, ya que había sido jefe negociador de la contra para alcanzar la paz en Sapoá.
También me señalaron que había sido el jefe de la campaña que llevó a la Presidencia de la República al doctor Alemán, había solucionado el problema de la casa con el comandante Ortega de una manera caballerosa y de altura, y con todas esas demostraciones de verdadera reconciliación y entendimiento, pues consideraban que era una prenda de garantía para el país.
Cuando usted estuvo con la contra, ¿fue miembro del directorio de la RN?
No, nunca fui miembro del directorio de la contrarrevolución, fui asesor del doctor Adolfo Calero Portocarrero, quien fue el director de las FDN (Fuerzas Democráticas Nicaragüenses), y también del coronel Enrique Bermúdez, conviviendo mucho tiempo, casi durante más de cuatro años y por lo menos tres semanas de cada mes en la montaña en el área civil, y de eso pueden dar testimonio muchísimos comandantes que me conocieron.
Hay testimonios de eso en mi libro “La contra”, publicado por Editorial Planeta, la editorial más grande del mundo, donde menciono mi papel y juego en todas esas cosas, pero lo más relevante es que organicé el Consejo de Comandantes Regionales de la Contra sin ser comandante. Cuando me ofrecieron que fuera comandante, lo rechacé, porque dije que comandantes eran los que combatían armados, y yo combatía con mis ideas y mi pluma.
Lo más honroso para mí fue haber sido el jefe negociador y haber contribuido a alcanzar la paz, pero nunca fui del directorio ni estuve residiendo en Miami. Yo residía en México gran parte del tiempo, y tres semanas estaba en Honduras en las montañas. De eso hay testimonios por centenares.
Pero esto creo que debe llevar a muchas personas a preguntarse, de que si usted estuvo asesorando al grupo que se enfrentó militarmente con el gobierno sandinista, ¿cómo surge la propuesta para que usted sea el compañero de formula de Ortega?
Si ves las enormes guerras que ha habido en Europa, Alemania, España, así como la Primera y Segunda guerras mundiales, ¿vos creés que esos países seguirían siendo los mismos si no se hubieran reconciliado, si los que hicieron las guerras después no hubiesen buscado la paz y se dieran las manos para reconstruir sus países? En realidad, es claro que estuve asesorando a la contra. Ahí fue donde conocí a Daniel y a Humberto Ortega, a Joaquín Cuadra, Javier Carrión, que son personas que estimo, a Lenín Cerna. Los conocí en las negociaciones, y sabían perfectamente cuál era mi papel antes de la revolución, dentro de la revolución y en todo el proceso.
Esto significa, más bien, que hay toda una apertura, una conceptualización más pragmática y muy cristiana de la realidad. Las negociaciones de Sapoá se celebraron hace 18 años y todavía estamos con los fantasmas de esa cosa…, no hombre, miremos lo que ha pasado en España o en Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Uno no puede vivir anclado en el pasado ni atormentándote con los odios, venganzas y rencores.
El papa Benedicto XVI en su visita a Polonia lo que hizo fue el gran exhorto a la reconciliación, al perdón mutuo, todos cometemos errores, nadie está exento de esta cosa.
En los últimos discursos de Ortega lo hemos escuchado bastante agresivo contra la política del gobierno norteamericano. De ganar el líder sandinista la presidencia de la República, ¿usted cree que variaría su discurso?
No hay que confundir la retórica de una campaña con la realidad cuando ya los candidatos son gobernantes. Los mismos EU “hincan la yegua”, y ves que las intervenciones del embajador a veces son actos de provocación. Esto es pirotecnia verbalista, porque a la hora en que uno llega a obtener el poder actúa totalmente diferente. Recordemos lo que se decía de Felipe González en España o de Miterrand en Francia. ¡Uy uy uy, ahí vienen los comunistas!, y lo mismo dijeron de Lula del Brasil.
¿Podrá usted desempeñarse como vicepresidente de Nicaragua con una total independencia de la dirigencia del FSLN?
Cada cual imprime su sello. Cuando uno no está en competencia ni haciendo sombras, y está animado con un propósito de interés nacional, no veo que haya ningún obstáculo para poder desempeñar las funciones que el presidente de la República encomiende a su vicepresidente.
El poder es indivisible y no existe la figura de cogobierno. La Constitución establece claramente las funciones, aunque a veces algunos vicepresidentes se dedican a vagar, a serrucharle el piso al mismo presidente, y esa ha sido la historia de Nicaragua en los últimos años.
¿Dicen que Bolaños fue la primera persona que conoció de su decisión en aceptar la propuesta que le hizo Ortega de acompañarlo en la formula presidencial?
Así es. Con el presidente Bolaños yo tengo tengo un gran aprecio, y hace unos cuantos días cuando hice un viaje a España y conversé con él asuntos de orden forestal, le informé en lo personal que había la posibilidad de que fuera vicepresidente nominado por el FSLN, y se lo informé como caballero y amigo, y todavía yo no había tomado mi decisión en aceptar la postulación.