Política

Desestiman fraude electoral

Los observadores internacionales consideran importante que los organismos de la sociedad civil y los medios de comunicación, se abstengan de fustigar y descalificar sin una razón fundamentada a las autoridades del Consejo Supremo Electoral, como una manera de contribuir a la bienandanza del proceso electoral nicaragüense

En apariencia, el mejor respaldo que recibe el Consejo Supremo Electoral (CSE) proviene de los organismos internacionales de observación electoral, principalmente del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (Ceela), puesto que los mayores detractores de la gestión de este poder del Estado son los representantes de las organizaciones civiles y de los partidos políticos.
En las recién pasadas elecciones regionales de la Costa Caribe nicaragüense, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) fustigó constantemente a los magistrados del CSE, advirtiendo sobre un inexistente fraude electoral.
Al final del proceso, los mismos voceros del PLC quedaron conformes con los resultados de los comicios regionales, sin embargo, no faltó una nueva advertencia sobre la posibilidad de un fraude en las elecciones nacionales del próximo 5 de noviembre.
Nicanor Moscoso, ex magistrado presidente del Tribunal Supremo Electoral de Ecuador y representante de la oficina del Ceela en Nicaragua, ve muy remota la posibilidad de un fraude, aparte de señalar “algunas deficiencias”, como problemas en el padrón electoral y la posibilidad del voto con testigos.
El experto electoral no vislumbra ninguna anomalía que ponga en peligro todo el proceso electoral, y mucho menos que se produzca una acción fraudulenta el propio día de los comicios o durante el escrutinio de los votos.
¿Cómo observa el desarrollo del proceso electoral nicaragüense?
El proceso electoral nicaragüense debemos considerarlo no sólo desde el punto de vista de lo que va a pasar en noviembre cuando se elijan presidente de la República y miembros del Parlamento; sino que debemos considerar lo que ya ha ido haciendo este Consejo Electoral en las elecciones de la Costa Atlántica.
Nosotros, como Consejo de Expertos Electorales, participamos --aunque en un corto plazo--, en la observación de esas elecciones, y vimos que ha habido algunos desarrollos en el tribunal (CSE) y algunas deficiencias que se las hemos hecho notar en nuestro informe, el cual les dimos al respecto. Con cara a las elecciones de noviembre, hasta el momento tienen hecho un calendario electoral (por lo que), es un organismo que está ya preparado, pero consideramos que deben superar los aspectos políticos.
Del panorama electoral en Nicaragua, ¿qué es lo que más le puede preocupar?
Lo que más nos podría preocupar es el tema del padrón electoral. En este país existe una ley que permite que quien no esté inscrito en un padrón, pueda votar. Vamos a estar observando el proceso de verificación del mes de junio, y hemos estado aconsejando al CSE de que hagan la mayor cantidad de esfuerzo posible para que en esa verificación se actualice el domicilio de la mayor cantidad posible de nicaragüenses, de tal forma que no sea necesaria la aplicación de esa ley.
También (hacemos) un llamado a la ciudadanía (para) que ellos mismos se inscriban en donde van a votar, de tal forma que esa ley que lamentablemente existe, creemos nosotros que debería el Congreso (Asamblea Nacional) en su debido momento hacer un análisis al respecto. Eso no existe en ninguno de los países latinoamericanos donde hemos estado.
¿Cree que la falta de quórum podría poner en peligro el proceso electoral?
Primero, no se puede bajo ningún concepto dejar de hacer las elecciones, y el único que puede hacer las elecciones es el Consejo Supremo Electoral, no existe otra instancia. Cambiar magistrados requiere una mayoría calificada del Congreso que es imposible conseguirla, por un lado.
Y por otro lado, el juego político que se da al interior de los consejos electorales en cualquier país de Latinoamérica da como resultado estas situaciones, que deberían ser momentáneas, porque quienes aceptan integrar un tribunal electoral no han aceptado participar en él sólo cuando están en mayoría, sino que tiene que participar siempre.
Yo he sido presidente del Tribunal Superior Electoral en mi país (Ecuador) y yo les aconsejaría que ellos (magistrados del PLC) más bien, en lugar de apartarse del Consejo, deberían estar más cerca para poder participar de todos los debates y de toda la organización electoral, porque quien no está observando de cerca y no está participando y ayudando en la organización como deberían hacerlo, los únicos perjudicados son ellos, y hacen acrecentar una incredibilidad en su propio electorado, que puede ser negativa para sus objetivos.
¿Obviamente esto perjudica el proceso?
Yo no creo que perjudique el proceso (electoral); más bien creo que los perjudica a ellos (magistrados que no asisten), porque el tribunal seguirá funcionando y las elecciones igual se van a dar.
Algunos representantes de partidos políticos han denunciado un fraude electoral. De acuerdo con su experiencia, ¿considera hay posibilidad de un fraude?
Hay una cosa que hay que destacar en Nicaragua: que las dos principales fuerzas electorales tienen una militancia muy activa, y lo vimos en las elecciones (regionales). Ellos ponen lo que llaman fiscales, que libremente circulan y participan en cada una de las mesas electorales, entonces la garantía se la dan ellos mismos con la presencia de los fiscales de los partidos.
Luego viene la parte electrónica y de informática que es el (proceso de) conteo y el escrutinio. A esto deben tener acceso todos los partidos políticos. Hoy los sistemas de cómputo son conocidos, se los puede auditar, y, además, existe el acta (de escrutinio) que reciben los partidos. Al mismo tiempo, las organizaciones tienen sus centros de cómputo donde hacen sus sumatorias, de tal forma que pueden ellos también controlar (el conteo de votos).
Además, hemos visto que en Nicaragua se van a destacar una serie de observaciones internacionales y nacionales que van a estar mirando las elecciones. Mientras más miren las elecciones más garantía hay para el sufragio. Hoy, con la presencia de medios de comunicación, de observadores, de toda la información tecnológica que existe, es muy difícil que se haga un fraude electoral.
¿Entonces los partidos políticos no tendrían ninguna razón para estar denunciando un fraude?
Ese tema de que los partidos políticos denuncian fraude es por dos razones. La primera es que suelen participar candidatos que no tienen representantes, llamémoslo, en el tribunal electoral, entonces, normalmente, en toda elección el que no tiene representante en el consejo usa esta muletilla de fraude para efectos de atemorizar a los miembros del consejo para que no vayan hacer nada. O sea, es más bien una estrategia.
Y también existen las organizaciones civiles, que deberían medir su participación en la crítica hacia el consejo electoral, y unirse a ayudar a controlar y observar esas elecciones.
En esto también, los medios de comunicación no deben entrar en el debate en contra del Consejo Supremo Electoral, sino en el debate entre candidatos, que esa debería ser su actividad periodística para que la ciudadanía se entere de cuáles son los planes, programas, y la verdad de cada uno de los candidatos, para que puedan tomar una elección adecuada.
El PLC tiene representantes en el CSE, los vimos muy activos en los comicios regionales denunciando un fraude que no ocurrió y lo reconocieron. Sin embargo, todavía muestran desconfianza hacia el CSE.
Tengo entendido que ellos no tienen la mayoría, y normalmente, cuando un partido político dentro de un organismo colegiado está en minoría siempre ataca al que está en mayoría. Pero como la organización electoral, una vez superado los aspectos legales, es una organización administrativa de las elecciones, ellos deberían participar activamente en coadyuvar y ayudar a que las elecciones salgan bien.
¿Qué opinión le merece la intromisión del embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, en asuntos políticos internos de Nicaragua, y las declaraciones del presidente de Venezuela Hugo Chávez llamando a los nicaragüenses a votar por determinado candidato?
Esa es una situación que deben atender, interpretar y asumir el pueblo y gobierno nicaragüense. Nosotros como expertos y observadores electorales, en ningún momento tomamos partido ni nos inclinamos hacia ninguno de los contendientes.
Tampoco hacemos pronunciamientos sobre los problemas de política internacional que pueda tener el país donde estamos observando.
En otros países donde han participado como observadores, ¿se ha visto este tipo de situaciones?
Se ven este tipo de situaciones constantemente, porque el mundo es global y no dejan de existir corrientes internacionales de pensamientos que hacen que uno y otro tenga una tendencia.
Quien ya participa políticamente en un país, nunca podría ser observador. Entonces, nosotros, porque queremos mantenernos como observadores, nunca intervenimos en la política interna ni internacional de cada uno de los países que visitamos.
En el caso de Ecuador, ¿se ha presentado que un embajador o un extranjero se involucre en la política interna?
El involucramiento internacional existe en los países de acuerdo con la controversia política que existe en ellos. Por ejemplo, hemos estado viendo en el Perú donde existe una controversia respecto al candidato Ollanta (Humala), ahí se ve fácilmente la intromisión de corrientes internacionales.
En el Ecuador no existe una tendencias tan marcada, sino agrupaciones que bajo el mismo sistema político quieren gobernar, entonces no hay intromisión de organismos internacionales ni de otros países.