Política

CSE y Cancillería en ácido enfrentamiento


Vladimir López

Poco a poco, a medida que se calienta la dinámica del proceso electoral de Nicaragua, las relaciones entre el Consejo Supremo Electoral y el Ministerio de Relaciones Exteriores se van deteriorando y las descalificaciones y las ofensas entre funcionarios de ambos organismos suben de tono.
“Prefiero ser un funcionario de cuarta categoría y no un “tamal” de primera categoría”, expresó ayer viernes el director general de Organismos y Conferencias del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mauricio Díaz Dávila, en respuesta a las declaraciones vertidas el día anterior por el presidente del Consejo Supremo Electoral, magistrado Roberto Rivas Reyes.
Es que el magistrado Roberto Rivas criticó el jueves una información brindada por el doctor Mauricio Díaz, donde habla sobre la llegada a Nicaragua este domingo de un grupo de especialistas y expertos electorales, así como prestigiosos observadores internacionales.
El funcionario de la cancillería apuntó que, obviamente, como el “canal” es la cancillería y en éste caso la Dirección General de Organismos y Conferencias Internacionales, “nos están solicitando desde ya citas con el presidente Bolaños, con el canciller Caldera y con el poder electoral.
Por los observadores
La declaración del doctor Mauricio Díaz molestó al magistrado Roberto Rivas, quien expresó que solamente el Consejo Supremo Electoral tiene la facultad para acreditar a los observadores electorales, sean organismos nacionales o internacionales.
Semanas antes, el magistrado Roberto Rivas le dijo traidor al ministro Norman Caldera, luego que el último consideró públicamente que las constantes declaraciones del embajador estadounidense Paul Trivelli, sobre la política interna, no “son injerencistas”, porque en Nicaragua existe libertad de expresión.
Se desconoce si realmente existen diferencias a título personal entre el magistrado Roberto Rivas y el canciller Caldera, pero sí se sabe que los primeros enfrentamientos públicos surgieron por lo del asunto de la cedulación de los nicas residentes en el exterior.
Resulta que desde 1993 existe una ley que manda al CSE a entregar un formulario al ministerio de Relaciones Exteriores, para que se proceda a cedular a los nicaragüenses que residen en el extranjero.