Política

Sandinistas demandan rostros nuevos


William Briones

Aun cuando respaldan la reelección de algunos diputados del Frente Sandinista, FSLN, militantes de esa organización demandan “savia nueva” en la representación legislativa, de acuerdo con una encuesta interna a la que tuvo acceso EL NUEVO DIARIO.
De acuerdo con esta consulta, los sandinistas de Managua respaldan la reelección de José Figueroa, Emilia Torres, Roberto González e Iris Montenegro. A la par, se pronuncian a favor de “candidatos emergentes” como Inmanuel Martínez, Evertz Cárcamo, Marvin Pomares, Francisco Alvarado, María Isabel Martínez, Yasser Martínez y Mario Rivera, de la Juventud Sandinista.
No obstante, ese partido deberá definir quiénes serán sus aspirantes a diputados, para competir en las elecciones del cinco de noviembre próximo, durante la consulta popular que celebrará el 14 de mayo.
Inmanuel Martínez descartó que en ese partido sobresalga el sentimiento reeleccionista. Consideró que los legisladores que aparecen favorecidos por esta encuesta, “seguramente han hecho un buen trabajo y merecen una oportunidad, pero también hay compañeros que opinan que debe haber caras nuevas”, observó.
Generación de los 80 demanda protagonismo
“La importancia de que hayan representantes del movimiento Generación de los 80 en el Parlamento, es para brindarle respuestas a las grandes mayoría”, dijo.
Evertz Cárcamo recordó que esa generación “es gente fogueada. Fuimos a los cortes de café y de algodón, además estuvimos en la lucha armada. Convivimos con los campesinos y conocemos sus necesidades, también conocemos las necesidades de la gente en la ciudad. Nuestras metas de lucha, por un país mejor, no han cambiado. Nuestros principio es verdadero”, razonó.
Cárcamo dijo no “dormirse en sus laureles”, porque la verdadera encuesta será la consulta popular. Aseguró que en ese partido nadie es bendecido por el secretario general, Daniel Ortega, e insistió en que el FSLN no funciona con “dedo mágico”.
Marvin Pomares destacó que en los 80, durante los años de juventud, sostenían el lema de que “sin una juventud dispuesta al sacrificio, no hay revolución”.
“Nosotros dimos nuestra juventud, y ahora en esta etapa adulta, tenemos que tomar el poder y representar a la mayoría en el Parlamento”, insistió.