Política

Advierten sobre basura electoral

* Ambientalistas de la Costa Caribe preocupados por desechos dejados durante la contienda regional

Colaborador, Bluefields
Cada vez que termina una campaña electoral, en Bluefields u otra ciudad del país quedan tiradas por las calles toneladas de afiches, mantas, pancartas y otros cachivaches que distribuyen a granel los partidos políticos, en su afán por conquistar al electorado.
El activista ecologista costeño, Ernesto Aguirre, comentó que antes el problema no era tan grave, porque la mayor parte de la propaganda electoral se elaboraba con madera, papel y cartón (artículos biodegradables), “pero ahora se fabrica con plástico y hojalata, materiales que tardan mucho en destruirse y causan una contaminación fenomenal en todos los rincones de Nicaragua”, explicó.
Aguirre señaló que además del arsenal propagandístico, los partidos y alianzas electorales distribuyen gran cantidad de alimentos, refrescos y licores en bolsas, envases, así como platos de plástico y poroplast. “Este último material es un poderoso agente cancerígeno”, alertó.
Jacinto Icabalceta, ecologista del Triángulo Minero, explicó que gran parte de los desechos remanentes de las elecciones van a parar a ríos, lagunas y playas, causando mayor presión a los ya contaminados recursos hídricos. Sugirió que se reformen las leyes relacionadas con el medioambiente, para aplicárselas a los políticos que dañan la naturaleza.
Panfletos añejados
“Sé que es una utopía ingenua, porque los legisladores son los mismos que provocan parte del desastre ambiental que se observa por los cuatro puntos cardinales del país, cada vez que termina un proceso electoral”, razonó Icabalceta.
Modesto Acuña Torres, otro promotor ambientalista en el Triángulo Minero, instó a las alcaldías del país a exigir a los directivos de partidos políticos que destruyan el material propagandístico, una vez concluidas las elecciones.
“Hasta ahora no lo hacen. Uno camina por las calles y encuentra tirados panfletos de las elecciones que se realizaron hace varios años”, anotó.
Acuña calificó a la clase política nicaragüense de adversarios de la naturaleza. “Cada vez que se avecina una campaña electoral, los partidos cortan enormes cantidades de bambú, palmas y troncos, para ornamentar tarimas, tribunas y otros lugares donde realizan mítines efímeros, después dejan tirados por doquier esos materiales, causando un efecto visual nada atractivo para los parroquianos y los turistas que visitan la Costa Caribe”, lamentó.