Política

“El pobre sufre las consecuencias de las huelgas”

* “Sería triste que nuestro pueblo tenga que sufrir y morir al no encontrar un médico en los hospitales”, advierte * Considera que el informe de Bolaños al Parlamento “parece que sólo es para ciertos sectores”, porque el pueblo pasa dificultades

Edgard Barberena

El Obispo de la Arquidiócesis de Matagalpa, monseñor Jorge Solórzano, reconoció el derecho de los médicos en sus reclamos salariales, pero los llamó a no dejar sin atención a la ciudadanía nicaragüense pobre, que en su mayoría no puede pagar una clínica privada.
El prelado dijo a EL NUEVO DIARIO que las demandas deben hacerse de forma civilizada y sin manipulación política. “Sería triste que nuestro pueblo tenga que sufrir y morir al no encontrar un médico en los hospitales, para que lo atienda en sus necesidades de salud”.
“(Los médicos) tienen que cuidar que el pueblo no sufra más, porque siempre el pobre es el más necesitado y el que sufre las consecuencias de las huelgas. Tenemos que ser más conscientes y sensibles ante las necesidades del pueblo, y aunque se reclamen derechos, primero debe privar la atención del pueblo pobre y necesitado”, insistió.
El informe de Bolaños
Solórzano comentó que el informe que presentó ante el Parlamento el presidente Enrique Bolaños “parece que sólo es para ciertos sectores, porque la mayoría del pueblo todavía no logra satisfacer las necesidades básicas”. Dijo que la mayor parte de los barrios pobres, no sólo de Managua, sino del interior del país, “la gente pasa muchas necesidades, y los trabajos que logran realizar son solamente para sobrevivir”, anotó.
Comentó que una vez concluidos los cortes de café, en febrero próximo, “nuevamente vendrán los problemas, porque es una gran cantidad de gente que se queda sin comer, por lo que van medio subsistiendo. Que haya un verdadero desarrollo en el pueblo pobre. Me parece que eso todavía no arranca, ni se puede dar el caso de personas que puedan comprar vehículos de 60 mil dólares. Esto lo hace un grupo pequeño de personas, pero no las grandes mayorías”, insistió.
Anotó que es un pequeño grupo es el que se enriquece, y una inmensa mayoría sigue sufriendo pobreza. “Tenemos que pensar en el desarrollo de las personas, familia, barrios y comarcas pobres. Darles educación y salud, para que puedan alcanzar un verdadero desarrollo”, destacó.