Política

Bipartidismo ahoga desarrollo en la región


Si desde el Ejecutivo el problema que obstaculiza el desarrollo de la zona es la falta de coordinación, desde la visión regional, el principal escollo es la influencia partidaria del Pacífico.
Ésa es, al menos, la percepción de Brooklin Rivera, uno de los más visibles líderes de Yatama, el partido regional más consolidado que participa en las elecciones regionales de marzo.
“Los Consejos Regionales han estado siempre en manos de los mismos partidos. En la RAAS no ha habido gobernabilidad en estos casi cuatro años, porque el PLC a pesar que tenía una mayoría absoluta se dividió y comenzó a pelear entre sí.
En cambio en la RAAN ha tenido mayor fuerza y ha habido inversiones en salud y educación, ya que la población está recibiendo beneficios, claro que no a la medida de sus necesidades, pero creo que se van produciendo cambios que vamos a ir viendo, seguimos con esa posibilidad de gobernar con la gente local”, asegura.
¿Cuánto, en todo esto, ha incidido la Administración de Enrique Bolaños?
No ha tenido mucha presencia. El presidente Bolaños ha llegado a iniciar la entrega de títulos para los territorios indígenas, pero no se ha materializado. Tenemos información de que no está conforme con la ley de demarcación de las tierras, tiene otros conceptos como que la tierra es del Estado y no puede estar dando tantas tierras a las comunidades
Nosotros concebimos todo lo contrario, el Estado de Nicaragua se forma después de que las tierras estaban en manos de las comunidades, y eso debe ser reconocido y legalizado.
En ese sentido, ¿cómo han sido las relaciones con la Secretaría que ejerce Carlos Hurtado?
Es para facilitar e incidir de alguna forma desde Managua, pero ha tenido restricciones en cómo interactuar con las autoridades regionales. No ha podido asentar esa Secretaría y apenas está viendo qué hace este último año. Estamos en pláticas a ver si el presidente Bolaños retoma una iniciativa de un plan de desarrollo regional que estamos planteando.
¿Qué contempla?
Fortalecimiento institucional, inversión pública, incremento de la producción y del desarrollo social. Así como la impulsión de la pesca y del rubro forestal, además de la producción de cacao.