Política

Miguel López se distancia de Bolaños

* Asegura que Frank Arana lo amenazó con el despido de sus recomendados en el Ejecutivo

Consuelo Sandoval

El presidente del partido Alianza por la República (APRE), diputado Miguel López, confirmó ayer su distanciamiento del Gobierno, por las ofensas y amenazas que en reiteradas ocasiones asegura que ha recibido de parte de Frank Arana, uno de los principales asesores del presidente Enrique Bolaños.
Reveló que el pasado lunes se presentó a la Presidencia de la República a tratar de conversar con Bolaños sobre la forma de solucionar el impasse en la elección de la Junta Directiva del Parlamento, pero Arana le impidió el contacto y más bien lo acusó de impulsar su proyecto personal, al promover la integración de una directiva comprometida con una agenda legislativa que beneficie el desarrollo del país.
“Las relaciones se han visto afectadas por un grupo de personas que están alrededor del Presidente, que son afines o hasta parte del equipo de trabajo de Eduardo Montealegre. Ha habido rumores, chismes, bloqueo, desinformaciones y malas informaciones, que de alguna manera afectan la relación entre el Presidente y mi persona”, admitió López.
No obstante observó: “A don Enrique le guardo respeto, cariño y admiración. Lo hemos respaldado y sostenido, inclusive en los momentos más difíciles, cuando muchos de sus funcionarios del Gobierno no se atrevían a respaldarlo. Hemos estado siempre a la par de él, por lo tanto a uno le duele que un funcionario tan cercano del Presidente caiga con esa serie de insultos”, lamentó.
Denunció que Arana amenazó con despedir a empleados y funcionarios que desempeñan cargos en el Gobierno, aparentemente por recomendación suya. “Le dije que me iba a retirar de su oficina, porque me estaba faltando al respeto y luego vino una amenaza: me dijo `el Presidente no te va a recibir’, y que iba a despedir a la gente que tenés en el Gobierno. Yo respondí que será decisión de ustedes hagan lo que quieran”, relató López.
EL NUEVO DIARIO intentó conocer la versión del vocero presidencial, Lindolfo Monjarretz, pero éste no respondió nuestras llamadas.