Política

Lamentos, insultos y descalificaciones


Edgard Barberena

Los debates más violentos del Parlamento, en los últimos años, se produjeron ayer, cuando al instalarse la sesión para elegir a la nueva Junta Directiva se conoció que un diputado del Frente Sandinista (FSLN) se pasó a la bancada del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), sector que pretendió acreditar un suplente de Arnoldo Alemán.
El rumor que corrió como reguero de pólvora y se comprobó a las 11: 40 minutos de la mañana, cuando ingresó al Plenario el grueso de la bancada del PLC, dirigidos por su jefe de bancada Enrique Quiñónez, donde iba el diputado sandinista Gerardo Miranda, quien no se dirigió hacia el ala del hemiciclo, donde se ubican los diputados del FSLN, sino que lo hizo hacia con los del PLC.
Personal de mantenimiento tuvo que llevar una silla para que el nuevo diputado del PLC pudiera ocupar su nueva posición, lo que se convirtió en la noticia del día para la prensa nacional e internacional, que comprobó el rumor al ver a Miranda ingresando escoltado por los liberales.
Se abre la sesión
Con un retraso de más de dos horas, el presidente de la Directiva de Edad, José Castillo Osejo, instaló la sesión a las 11:50 minutos de la mañana, después de constatarse el quórum de ley. A las 12:07 del mediodía, la primera secretaria de la Directiva de Edad, Daysi Trejos, constató que había quórum, con 91 diputados registrados.
Previo a proceder a la elección, el presidente dio lectura a varias correspondencias enviadas a la directiva provisional. La primera, correspondía a una carta suscrita por el Presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), fechada el 2 de marzo de 2005 y dirigida a María Auxiliadora Alemán, quien fungió como Primera Secretaria en la legislatura que concluyó el pasado 15 de diciembre.
La carta de Rivas respondía a una solicitud del Parlamento, sobre el caso del diputado propietario Germán Muñoz Moncada, quien resultó electo alcalde de Chinandega y no tenía suplente, por lo que debía aplicarse lo estipulado en el artículo 149 de la Ley Electoral, y acreditar al sigue diputado suplente de la lista.
Carta de Alemán
La segunda sorpresa fue cuando Castillo leyó una carta que Arnoldo Alemán le envió a María Auxiliadora Alemán, el pasado cinco de enero, donde le solicita incorporar al suplente correspondiente, para la elección de la Junta Directiva, “porque no podría asistir a la sesión de ayer”.
La última carta, fechada el viernes 6 de enero de 2006 y dirigida a Castillo Osejo por el diputado del FSLN Gerardo Miranda, solicitó que le cambiaron su escaño al lugar que ocupaba el liberal Leonel Panting Wilson. La carta había sido autenticada por un notario público.
A las 12: 19 minutos del mediodía, Daysi Trejos, Primera Secretaria de la Directiva de Edad, solicitó a Castillo Osejo poner al debate las cartas leídas, llamando la atención que Arnoldo Alemán no fue electo diputado por el voto popular, sino que llegó al escaño por las reformas constitucionales de 2005.
Al referirse al caso de Miranda, dijo que tenían acreditada a su suplente Venancia Ibarra Silva.
Abren los “fuegos”
Los “fuegos” en el Legislativo los abrió Bayardo Arce, quien dijo que fue Venancia Ibarra quien encendió el terminal computarizado del escaño de Miranda, “y para colmo, nos saca una carta supuestamente enviada por Miranda el seis de enero, en la que pide que le cambien el escaño, carta que usted al parecer le escondió a la Directiva de Edad”, dijo.
Arce atacó la carta de Alemán, a quien calificó de “diputado regalado”, por haber fungido como Presidente de la República “y no puede delegar su representación en un suplente, porque no fue electo a nada”.
El Presidente en funciones se defendió, y aseguró que la carta de Miranda sobre el cambio de escaño no le fue dirigida a él, sino a Javier Pupiro, encargado del sistema de control computarizado.
Aumenta temperatura
La “temperatura” en el Legislativo siguió en aumento. Con el caso de las cartas, el coordinador de la bancada del FSLN, Edwin Castro, dijo que según la Ley Electoral, la suplencia es únicamente para los diputados electos, y no es el caso de Alemán. Recordó que existe una sentencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), donde establece que “Alemán no tiene suplente, y no se le puede acreditar ninguno”.
Recordó que sólo el hecho de aceptarle un suplente a Alemán “convertiría en ilegal esta sesión, estarían desacatando una sentencia de la CSJ, y la sesión sería una tragicomedia”. Con respecto a Miranda, dijo que éste acreditó a su suplente, y según los estatutos, para volver a su escaño el propietario tiene que esperar 72 horas.
El primer diputado sandinista que tildó de traidor a Miranda en el Plenario fue Nathán Sevilla, y el primer liberal en defender fue Donald Lacayo, lo mismo que a Roberto Rodríguez, como “suplente de Alemán”. Sevilla llamó al pueblo sandinista a conocer al traidor que se pasó al otro lado.
Cuando le dieron la palabra a Miranda, quien estrenaba un espacio en el corazón de la bancada del PLC, los sandinistas comenzaron a gritar y calificarlo de traidor, mientras la barra liberal, ubicada en el mezanine, gritaban su nombre como que si fuera un equipo deportivo que ganaba un partido.
Alemán ladrón y criminal
La diputada sandinista Rita Fletes, accionó otra “batería” contra Miranda, quien jamás se levantó de su nueva posición ni dirigió la mirada hacia los sandinistas. La legisladora aseguró que el objetivo de los liberales es imponer una directiva para amnistiar a Arnoldo Alemán, a quien calificó de “ladrón y criminal”.
El dedo “sobre la llaga” fue puesto por la diputada Alba Palacios, quien además de rechazar la pretendida acreditación de un “suplente” para Alemán, dijo que Miranda hizo “un gran enredo, porque por un lado nos ratificó en la bancada, que venía su suplente, porque le era imposible asistir el día de hoy (ayer). Seguramente todavía no había amarrado lo que tenía que amarrar, y se estaba protegiendo, de tal manera que hasta que amarró, decidió hacer uso de la otra trampa”, consideró.