Política

Las carreras por repetir en la Asamblea

Ser electo diputado se ha convertido en una opción extremadamente rentable para quienes tienen la suerte de postularse por un partido político, con posibilidades de obtener una buena cuota de sillas parlamentarias en los comicios generales. De allí que la mayoría quiera reelegirse en el cargo, ya que ostentar rinde múltiples beneficios: jugosos salarios con un promedio de 4.500 dólares mensuales, seguro de vida muy elevado y otro por gastos médicos; 200 galones de combustible por mes; una partida anual de 420 mil córdobas para financiar becas y proyectos entre sus electores, lo cual les garantiza proyección personal; y cerca de 15 mil córdobas mensuales para el funcionamiento de cada bancada. Y esto que aún no se menciona el notorio tráfico de influencias que practican muchos legisladores

Consuelo Sandoval

En la recta final del presente período legislativo que se extiende del 9 enero de 2002 hasta la misma fecha de 2007, la mayoría de diputados --que constituyen una clase selecta entre los nicaragüenses por los beneficios económicos que perciben-- propugna por reelegirse en el cargo por un término de cinco años más.
Precisamente porque se aproxima el fin de estos cinco años en el ejercicio de sus cargos, muchos prefirieron abandonarlo y ampliar su período en un puesto público, logrando que los designaran funcionarios electorales, judiciales o directores de otras entidades públicas.
Entre los que abandonaron sus escaños y pasaron a ocupar magistraturas judiciales están Damisis Sirias, Edgar Navas y la diputada suplente Nubia Robleto; sus colegas Luis Benavides y René Herrera fueron designados magistrados electorales; Alfredo Gómez Urcuyo resultó designado Vicepresidente de la República; Víctor Guerrero ocupaba la suspendida Superintendencia de Servicios Públicos (Sisep), quien se reintegrará al Parlamento; David Castillo fue nombrado presidente del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), y la diputada suplente Martha Julia Lugo ostenta la presidencia de Telcor.
Por otro lado, diputados sandinistas como Nelson Artola; ahora es el alcalde de Matagalpa, Germán Muñoz, alcalde de El Viejo, en Chinandega, y Juan José Úbeda, fungía como intendente del consumidor.
Los mismos legisladores reconocen que ese afán de algunos de sus colegas por perdurar en el codiciado puesto de diputado conspira contra el ejercicio democrático de elegir y ser electo en cargos públicos.
“Hay toda una política de la ‘prepa’ . Si no estoy aquí, estoy allá o viceversa. Los magistrados de hoy fueron los diputados de ayer, y los diputados de hoy o fueron magistrados o fueron ministros, viceministros o directores, pero la verdad es que en el único lugar donde hay estabilidad laboral es en la clase política, aunque simplemente cambian de responsabilidad”, censuró el presidente de Alternativa Cristiana, Orlando Tardencilla.
Incluso cuestionó que alrededor de sus colegas gravitan familiares, amigos, parientes y que, según Tardencilla, se han convertido en una clase política que denomina como “plutocracia, hermanocracia, familiaricracia y sanguinocracia”.
José Figueroa, directivo sandinista, estima que los parlamentarios deberían concluir su período, no obstante, justifica que sean designados en otros cargos, asegurando que, al menos en el caso de Artola y Muñoz, se debió a una respuesta ante la demanda de los electores.
Por su parte, el diputado Jaime Morales cree que algunos políticos poseen una admirable habilitad para mantenerse en puestos públicos, y reprochó el nepotismo que algunos practican.
“Es algo terrible, porque el nepotismo va asociado con la permanencia y la repetición de las mismas personas en los cargos públicos o empresariales familiares, porque obviamente en las empresas es algo diferente, porque son sus recursos los que están en juego, pero con muy pocas excepciones, a veces las familias que pasan entronizados en la conducción de sus grandes empresas las llevan al fracaso”, reprobó Morales.

La mayoría quiere repetir

* “Creemos que podemos aportar mucho, pero el elector es quien al final decide”, alegan aspirantes a la reelección

Todos los diputados que pretenden reelegirse dicen que están trabajando por Nicaragua y que desean continuar ejerciendo el cargo para seguir desarrollando sus proyectos inconclusos, para lo cual, ponen todo tipo de pretexto y justificaciones.
El jefe de la bancada Azul y Blanco, y presidente de la Alianza por la República (APRE), Miguel López, asegura que inscribirá su candidatura en una elección primaria y cree que resultará designado si la ciudadanía valora positivamente su gestión como diputado.
“Creo que hay bastantes cosas que se pueden aportar en un trabajo que se ha venido realizando, y espero mantener y aumentar la confianza de los ciudadanos. Me voy a someter a la decisión de los ciudadanos, y si ellos valoran que he hecho un buen trabajo, que me den un voto de confianza, sino pues, no habrá reelección”, justificó López
No obstante, López reconoce que los actuales diputados deberían dar oportunidad a otros ciudadanos a nominarse por el escaño, aunque insiste en que “creo que hay que darle oportunidad al ciudadano de que si (el diputado) ha hecho un buen trabajo que lo valore. El ciudadano tiene la facultad de decidir la reelección de los diputados”.
Figueroa no descartó su nominación para reelegirse, sin embargo, advirtió que la decisión quedará en manos de sus electores cuando se organice la consulta popular, la cual tendrá lugar en el primer trimestre del año 2006.
Informó que la Comisión Electoral Nacional y de Asuntos Jurídicos y Éticos del FSLN, nombrada por el Congreso, definirá a comienzos de enero la normativa y procedimientos para la competencia por la candidatura de los 180 diputados suplentes y propietarios nacionales y departamentales ante la Asamblea Nacional, además de los 40 nominados al Parlamento Centroamericano.
El jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, reveló que quiere reelegirse en el cargo, porque “creo que tenemos pendientes un sinnúmero de iniciativas (legislativas) que vamos a ir trabajando más adelante, creo que cuento con el respaldo de mi partido, de la gente que me dio su voto de confianza y es un derecho de aspirar”.
Quiñónez desechó someterse a una elección interna para nominarse y alegó: “Conmigo no van primarias, ni secundarias”.
Aunque admitió que su partido todavía no establece el mecanismo de selección de sus candidatos a diputados.
La diputada liberal y ex integrante del PLC, Jamileth Bonilla, adelantó que se someterá a las elecciones primarias para aspirar nuevamente a la diputación.
“Creo que voy a correr en las primarias para diputada y miraremos si tengo el respaldo de la población, si no creo que hay muchos espacios y muchas formas para seguir siendo servidora pública y seguir ayudándole al pueblo de Nicaragua, pero no estoy en esto porque quiero, creo que uno debe seguir independientemente, y si no me toca, pues mañana estaré desde mi actividad privada, personal, trabajando y dándole mi aporte porque se mantenga la democracia en este país”, argumentó Bonilla.
Tardencilla fue uno de los pocos legisladores que declaró categóricamente que no pretende reelegirse en el cargo para no quitar un espacio a otros militantes de su partido.
Nathán Sevilla, el decano
El diputado Jaime Morales Carazo es otro de los pocos legisladores que no pretende la reelección, y cree que la decisión partidaria de mantener a las mismas personas en los cargos públicos atenta contra la renovación natural de las dirigencias partidarias o al menos en las cúpulas.
Uno de los pocos diputados que ha batido récord con 25 años consecutivos en el cargo es el sandinista Nathán Sevilla, quien ostenta el escaño desde 1980, cuando el Parlamento se denominaba Consejo de Estado.
Sevilla no quiso emitir comentario, aduciendo que “el tema no está a la orden del día”.
En la legislatura que está por concluir en el presente año, el Parlamento nicaragüense tuvo que lamentar la muerte de los diputados liberales Pedro Joaquín Ríos y su suplente Elvin René Pineda, así como de su colega sandinista William Ramírez; mientras que el legislador por Estelí, Manuel Maldonado, jamás ocupó su escaño, debido a que se encuentra seriamente afectado por una enfermedad compleja, y el cargo fue asignado a su suplente Evelio Obando.