Política

Los factores de la elección parlamentaria

La segunda semana de octubre fue determinante para una ruptura partidaria que en las próximas semanas registrará sus principales efectos. El FSLN se alejaba de la bancada liberal, y con ello, muchos de los acuerdos, inclusive el de alternabilidad en la Presidencia de la Asamblea Nacional, son enviados al traste. Al concluir la legislatura, todos los diputados empezarán de cero. Las bancaditas apostando a que ninguno de los bloques mayoritarios tiene los votos suficientes, el FSLN cediendo para retener el cargo de René Núñez, mientras el PLC vuelve la vista hacia el Poder Ejecutivo en la frenética carrera para nombrar a la Directiva parlamentaria de 2006

Consuelo Sandoval

Las profundas divergencias surgidas en los últimos meses entre las bancadas liberal y sandinista se han convertido en un elemento fundamental y determinante en la negociación para conformar la nueva directiva parlamentaria, la cual se elegirá el nueve de enero próximo.
Las contradicciones surgieron, aparentemente, desde que la bancada sandinista negoció de forma bilateral con el presidente Enrique Bolaños la aprobación de la Ley Marco que difirió la aplicación de las reformas constitucionales.
En tanto, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) negoció con Bolaños la aprobación de una serie de leyes económicas y el presupuesto del año 2006, cuyo contenido en su mayoría era rechazado por los sandinistas.
Las diferencias mutuas se agudizaron por la supuesta participación de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Manuel Martínez y Róger Camilo Argüello, en una trama que dio como resultado la falsificación de una sentencia en la que se liberaron a narcotraficantes y se sustrajeron 609 mil dólares que les habían incautado, los cuales estaban depositados en una cuenta bancaria del Poder Judicial.
Bolaños, el “gran elector”
Estas condiciones hacen suponer varios escenarios que podrían presentarse durante las negociaciones entre las cuatro bancadas legislativas, según el diputado de la bancada Azul y Blanco, Jaime Morales.
Morales plantea que un primer escenario estaría determinado por un compromiso entre el FSLN y Bolaños, quien estaría obligado a influenciar a los miembros de las bancadas minoritarias para que apoyen la reelección de René Núñez.
Pero este escenario también podría invertirse, en caso que el Frente Sandinista acceda a tener tres cargos, y ceda los otros cuatro a las bancadas minoritarias, incluyendo la presidencia parlamentaria.
El único inconveniente para que se concrete un acuerdo entre el FSLN y las bancadas minoritarias -- Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Azul y Blanco y sus dos colegas de Camino Cristiano-- es que se impidiera con el veto que podría ejercer la Embajada de Estados Unidos, estima Morales.
Todo ello, sin embargo, no anula la opción de que el gobierno negocie una composición similar con el PLC, y quede excluido el FSLN.
En este caso, advierte Morales, Bolaños tendría que pagar un alto costo político, porque deberá comprometerse a respaldar un proyecto de amnistía para favorecer al ex presidente Arnoldo Alemán.
“Un tercer escenario sería que se pongan en entendimiento los dos grandes bloques, que quede tres y tres y un cargo para un diputado independiente, porque no les convendría excluir a las bancaditas, ya que ambos no quisieran tener una dependencia mutua por la desconfianza lógica que se va a presentar en un año electoral”, razonó Morales.
Espejo del diálogo
Miguel López, jefe de la bancada Azul y Blanco, opina que en la integración de la directiva parlamentaria debería reeditarse lo que ocurre en el Diálogo Nacional, en donde fueron integrados los siete grupos políticos con representación parlamentaria.
Coincidente con esa representación, López propone que para que los diputados cumplan con el principio de pluralidad y representatividad consignado en el estatuto legislativo, debería concederse un cargo directivo al FSLN, PLC, Camino Cristiano, Alternativa Cristiana, Partido Conservador, Alianza por la República y ALN, que controla el candidato presidencial Eduardo Montealegre.
Su colega Orlando Tardencilla observa que Bolaños será el gran elector de la Junta Directiva, aunque no cuente con un solo voto en el Parlamento.
“El gran factor en la nueva Junta Directiva no será el embajador Paul Trivelli, ni su antecesora Bárbara Moore, va a ser Bolaños, intentando maniobrar con algunos diputados que tiene mucha relación de trabajo con él, tipo Guillermo Osorno, Miguel López y Jamileth Bonilla”, valoró Tardencilla.

Los resentimientos de Quiñónez
El jefe de la bancada liberal Enrique Quiñónez, se considera el candidato más idóneo para presidir el Parlamento en 2006, fundamentalmente porque cree que se requiere de una persona con carácter firme para dirigirlo en un año electoral.
Quiñónez resiente que sus antiguas correligionarios Jamileth Bonilla y María Eugenia Sequeira estén vetando su candidatura.
“Yo no he objetado a nadie y tengo más votos que todos juntos, porque podríamos dejar claro que si alguna de ellas tiene pretensiones les vamos a decir que no tienen los 41 votos, ahora, si lo que quieren y de lo que hemos oído es de pláticas y acuerdos debajo de la mesa con el FSLN, adelante, es interesante desenmascarar a quienes han tenido la banderita del pacto y ahora estarían pactando debajo de la mesa”, advirtió.
En ese sentido, el diputado Augusto Valle ha contradicho a Jamileth a Bonilla, quien anunció que su bancada de seis miembros no respaldará a Quiñónez.
“Vamos a apoyar a cualquiera que salga de las bancadas democráticas, y en el caso de Quiñónez no hemos abordado ese tema, pero sabemos que hubo problemas personales en el cierre de campaña en León de la ex candidata a alcaldesa María Eugenia Sequeira y Montealegre. Hubo un roce muy fuerte, y eso podría incidir en una decisión contraria a Quiñónez”, expresó Valle.
Hasta el momento, los únicos que han oficializado sus candidaturas son René Núñez y Quiñónez, cuya candidatura ha sido objetada por los diputados sandinistas y del resto de estructuras parlamentarias, y por esa razón se ha mencionado la nominación de sus colegas Miriam Fonseca y Jamileth Bonilla.
Valle alega que en el caso de la nominación de Bonilla, su bancada tampoco ha abordado esa posibilidad y que un eventual candidato tendría que ser designado de consenso.

Los candidatos independientes en AN
Edgard Barberena
Aunque de momento no están definidos los votos para ninguno de los candidatos a presidir el Parlamento, muchos diputados mencionan a otros legisladores que no necesariamente tienen que ser de la bancada del PLC.
Esos votos que podrían convertirse en los que decidan la elección del nuevo directorio del Parlamento forman parte de las bancadas ALN-PC, que lidera el aspirante presidencial Eduardo Montealegre, y los dos representantes de Camino Cristiano Nicaragüense.
Jamileth Bonilla, miembro de la bancada ALN-PC, dijo que dentro de la bancada del PLC existen otros diputados, entre los que podría sacarse al nuevo presidente del Legislativo, y mencionó a Óscar Moncada, Alfonso Ortega Urbina, Noel Pereira Majano, Maximino Rodríguez, Orlando Mayorga, entre otros.
“Pero esto no significa que sólo en la bancada del PLC existan personas capaces y con meritos para ocupar la presidencia de la Asamblea Nacional, porque también hay personas capaces en las otras bancadas democráticas, como en la bancada Azul y Blanco, la nuestra y la de CCN”, dijo la legisladora.
Explicó que ella rechaza la postulación de Enrique Quiñónez, “porque creemos que no es una persona que pueda tener la habilidad y el poder de consensuar con las distintas fuerzas políticas, ya que ha estado anunciando de antemano cuál será su plan como presidente del Parlamento, creo que eso sería como iniciar 2006 en un conflicto permanente con temas que ya se han discutido y que no deben someterse en el Parlamento, como el tema de la amnistía”.
“Queremos directiva plural”
Delia Arellano, de CCN, dijo a EL NUEVO DIARIO que su bancada espera que en la elección del nuevo directorio parlamentario se cumplan los estatutos del Parlamento, estableciendo una pluralidad en la nueva Junta Directiva, prevista a elegirse el próximo 9 de enero, “no queremos exclusiones, nosotros hemos sido parte de esas exclusiones y por lo tanto, esperamos que eso no se siga manifestando”.
Arellano no respaldó la postulación de Enrique Quiñónez como nuevo presidente de la Asamblea Nacional, al tiempo que confirmó que ya CCN ha iniciado contactos con las bancadas del PLC, FSLN, Azul y Blanco, la nueva bancada que lidera la diputada leonesa María Eugenia Sequeira, “pero todavía no hay ninguna decisión sobre a quién apoyar para la presidencia del Legislativo”.
También descartó la posibilidad de que los dos votos de CCN se vayan por la reelección de Núñez Téllez en la presidencia del Parlamento, al tiempo que confirmó a END que “nosotros aspiramos a ocupar una posición en la nueva Junta Directiva de la Asamblea Nacional”.
Miguel López, jefe de la bancada Azul y Blanco, reconoció que su grupo no se ha reunido para hablar sobre la elección del directorio parlamentario, y agregó que los miembros de su bancada votarán de forma individual, agregando que ya Jaime Morales Carazo ha manifestado que lo hará a favor de la reelección de René Núñez en la presidencia del Legislativo.