Política

Bolaños resalta a las fuerzas armadas nicaragüense

* “Ojalá que nunca caigan en la tentación de ver a su pueblo como enemigo”, exhorta Arzobispo de Managua

Esteban Solís

El presidente Enrique Bolaños exhortó ayer al Ejército de Nicaragua a no dejarse manosear por la tradicional politiquería “que a menudo nos enreda las cosas en Nicaragua”, a la vez que destacó el profesionalismo de esa institución, que goza de mucha estima en la sociedad nicaragüense.
Bolaños dijo a los 52 nuevos caballeros cadetes que se graduaron ayer: “Están ingresando a un cuerpo armado profesional y respetuoso de las leyes, por lo que tiene una alta estima de la sociedad nicaragüense, demostrada por aparecer en los primeros lugares de opinión en las encuestas nacionales”.
El mandatario intervino en el acto de graduación de cadetes del Ejército y la ceremonia de traspaso de la presidencia del Consejo Superior de la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas, que Nicaragua ostentó durante un año y que a partir de ayer asumió las fuerzas armadas de Guatemala.
“Sin duda alguna el Ejército constituye una institución versátil y multifuncional, eficiente y eficaz en la lucha contra las amenazas tradicionales y emergentes, que pretenden borrar fronteras y afectar la gobernabilidad”, comentó el mandatario.
Brenes: no caer en la tentación…
Dijo que con un ejército políticamente comprometido con un partido o una familia no puede avanzar el país en su progreso y desarrollo. “Este Ejército ha crecido y fortalecido en su profesionalismo. También ha sabido defender nuestro patrimonio ambiental y ecológico en coordinación con el Marena”, destacó.
El evento militar contó con la presencia de representantes de todos los poderes del Estado, alto mando de las fuerzas armadas, delegados de los ejércitos de Centroamérica, agregados militares y el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes.
Al referirse a los militares nicaragüenses, Brenes manifestó: “Ojalá que estos nuevos militares nunca caigan en la tentación de ver a su pueblo como un enemigo, sino más bien que son parte de él, con una misión específica que les confía, defensores de la soberanía patria, promotores de obras comunitarias y apoyo para la construcción de un país en paz y prosperidad”, indicó.
El obispo pidió a Dios que ilumine a los ejércitos del istmo para evitar la tentación de adiestrar a sus miembros para la guerra.