Política

“Gobierno pretende contrarreforma”

* Wálmaro Gutiérrez asegura que el gobierno pretende revertir que los contribuyentes pierdan “derechos y garantías frente a la administración tributaria” * “No me apetece llamar a la Asamblea Nacional para sesionar de forma extraordinaria”, habría manifestado Bolaños

Edgard Barberena

El presidente Enrique Bolaños reconoció durante la sesión del Diálogo Nacional, celebrado el pasado jueves, que las reformas al Código Tributario, impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), no podían aprobarse en la recién concluida legislatura de la Asamblea Nacional, menos la posibilidad de que los legisladores sean convocados para sesionar de forma extraordinaria con ese objetivo.
Así lo reveló ayer a EL NUEVO DIARIO, el diputado Wálmaro Gutiérrez, quien asistió a esa sesión del diálogo. Según el legislador, Bolaños dijo taxativamente: “No me apetece llamar a la Asamblea Nacional para sesionar de forma extraordinaria”. El Parlamento salió de receso el pasado 15 de diciembre, cuando clausuró la XXII legislatura.
Gutiérrez dijo que el tema fundamental de la reunión del jueves fue lo referido a este Código. Comentó que Miguel López, jefe de la bancada Azul y Blanco, planteó la posibilidad de que el Ejecutivo convocara al Parlamento para sesionar de forma extraordinaria, para discutir esa norma, ante las presiones de organismos internacionales para que sea resuelto inmediatamente.
“Sin embargo (Mario Arana) el titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) fue claro en decir que hay tiempo suficiente para aprobar las reformas de ese Código, por lo que debemos tomarnos el tiempo preciso para buscar el consenso, y después definir los mecanismos para la aprobación”, explicó.
El legislador considera que una reforma al Código Tributario no se puede realizar a la ligera, ya que es una de las pocas leyes aprobadas en la legislatura de 2005, por unanimidad en el Parlamento, en la que opinaron sectores políticos, económicos y sociales.
Debe consultarse
Gutiérrez dijo que si por presiones del FMI hay que cambiar algunos elementos del Código, “lo mínimo que se puede hacer es convocar a los diferentes sectores para que opinen sobre las reformas”.
Insistió que el Código Tributario no puede ser visto como un instrumento de recaudación, porque concentra, balancea y equilibra los derechos y deberes del contribuyente, y las formalidades de la institución que administra los tributos.
Explicó que con la reforma “pretenden que aunque un contribuyente reclame a la DGI, Dirección General de Ingresos, ésta le seguirá cayendo encima, aunque se presente el recurso de revisión en tiempo y forma”.
Con las reformas, el gobierno pretende dejar sin efecto el silencio administrativo, así como las garantías para satisfacer un proceso administrativo donde solamente los que tienen una alta capacidad económica tendrían derecho de defenderse ante la embestida de la DGI, por lo que la garantía se vuelve elitista.
Estimó que el proyecto del gobierno se convierte en una contrarreforma “porque con el Código, los contribuyentes tienen una serie de derechos y garantías frente a la administración tributaria, y de aprobarse esa reforma, como lo planteó el FMI, vamos a ver un retroceso en el sistema tributario”, alertó.