Política

MUC “repele” dedazo electoral

* Convergencia negocia cargos y aspira dirigir instituciones sociales

Esteban Solís

El candidato a la Vicepresidencia de la República por el Frente Sandinista (FSLN) y la Convergencia debe ser del consenso, y no fruto del “dedazo”, advirtió ayer Daniel Ortega Reyes, Presidente del Movimiento de Unidad Cristiana (MUC).
El aliado del FSLN, dijo a EL NUEVO DIARIO, que el socialcristiano Agustín Jarquín y la liberal Julia Mema se perfilan como precandidatos con mayor fuerza para hacer fórmula con Daniel Ortega para las elecciones de noviembre de 2006.
No obstante, dijo no descartar que surjan otros aspirantes, incluso del MUC. Aseguró que a partir de enero próximo se intensificarán las negociaciones con la cúpula del FSLN, para establecer cuotas de responsabilidad en un eventual gobierno sandinista.
En cuanto al mecanismo para seleccionar al compañero de fórmula de Ortega, aseguró que “éste saldrá de la Convergencia, es parte de las negociaciones que están definidas, pero no hemos establecido ningún tipo de mecanismo”.
Los intereses del MUC
En cuanto a un posible dedazo dijo: “No será así. Ortega ha hecho una especie de balance de qué conviene en una fórmula, y todos estamos de acuerdo, pero puede sugerir nombres, porque en democracia no puede haber dedazos, no debe haber ungidos ni señalados. Creo que Ortega no tiene el dedo tieso como otros, que ponen candidatos con el índice”, comentó.
El directivo del MUC también dijo que ese mecanismo puede ser de consenso, mediante votación interna o primarias entre los convergentes, “nadie en el bloque aliado ve a Ortega que vaya a decirnos ‘quiero a éste o aquel’, eso no es posible”, anotó.
Aseguró que su movimiento está interesado en presidir instituciones sociales como el Ministerio de Salud (Minsa), Ministerio de Educación (MECD) o dependencias vinculadas a los gobiernos municipales, como el Instituto de Fomento Municipal (Inifom). También le gustaría que Ortega establezca relaciones diplomáticas con Israel.
Consideró que en las pasadas elecciones de 2001, el FSLN se abrió políticamente a la Convergencia, a pesar de que mantuvo cerradas las puertas para las diputaciones, porque ya no fue posible ofrecer escaños a sus aliados.
Consultado sobre estas expectativas, el diputado Edwin Castro se limitó a señalar que el FSLN discute ese tema con sus aliados.