Política

“Candidatura de Ortega es ilegal”

Para muchos cuesta imaginar al empresario Alejandro Martínez Cuenca al frente de una plaza rural, llamando a una resistencia interna que hasta hace unos meses no se percibía tan claramente. Y aun cuando la suspicacia de muchos compañeros de su partido, el Frente Sandinista, los lleva a pensar que la única estrategia es obtener la candidatura presidencial, él se empeña en demostrar que su trabajo subterráneo viene desde hace cuatro años, hasta reforzarlo recientemente con spot publicitarios que llaman a “despertar” a muchos para reclamar un derecho. En resumen, un movimiento que, entre líneas advierte, benefició, sin pretenderlo, a su “adversario-amigo” Herty Lewites

Humberto Meza

Alejandro Martínez Cuenca sólo entendió que el esfuerzo por presentar su segunda precandidatura presidencial en el FSLN sería sometido a una dura prueba cuando ni el mismo funcionario del Consejo Supremo Electoral (CSE) le dio importancia a su reclamo por la aclamación unánime a la candidatura de Daniel Ortega.
Desde su percepción, el argumento es simple: el Congreso Sandinista, que aclamó a Ortega en marzo pasado, motivado por las estrategias adversarias de Herty Lewites, debía esperar primero una elección primaria, para después pronunciarse. “Decir que el Congreso es la máxima autoridad, per se, es una falacia”, advierte.
Aunque se declara activo en la vida política desde el año 2001, al presentar su precandidatura presidencial en las únicas elecciones primarias que se desarrollaron para elegir a un candidato a presidente por el FSLN, las estrategias de Martínez Cuenca sólo pueden percibirse a través de los últimos meses con un spot publicitario que no resalta precisamente por su excesiva calidad técnica, sino porque se atreve a reflejar: la ilegalidad de la candidatura de Ortega.
“Antes de escoger a cualquier candidato, para cargos de elección popular, sea cual sea, deben hacerse elecciones primarias. Y eso no lo hicieron, por tanto la candidatura de Ortega está al margen de los estatutos”, alega.
Integrante de un movimiento autodenominado Unidad para el Sandinismo, el cual aglutina al general retirado Hugo Torres, al historiador Aldo Díaz y al periodista Manuel Espinoza, entre otros, Martínez Cuenca confiesa que no pretende apenas una candidatura presidencial, sino que cree que su lucha encontrará una hendija en el momento en que se abran las listas para candidatos a diputados, y revela que Herty Lewites se aprovechó de una demanda vigente hace muchos años para conquistar el apoyo de las encuestas, que lo tienen hoy como el favorito.
Imponen candidatura de Ortega
¿A qué se atiene para enfrentar ahora, ya casi a contratiempo, la postulación de Daniel Ortega que ni el mismo Herty pudo enfrentar?
Esta lucha de las elecciones primarias la hemos venido manteniendo. A nosotros nos sorprendió cuando llegamos al Congreso de Matagalpa, después de que le habíamos hecho llegar a todos los congresistas el manifiesto por la unidad del FSLN. En éste, nosotros poníamos como punto central, y que ya era un derecho, que para ser escogido candidato había que ir a elecciones primarias.
Pero fuimos al Congreso, y nuestra sorpresa es que comenzamos a ver que hay movimientos para que un grupo, el de los años ochenta, que preside Bayardo Arce, nominara y proclamara a Daniel. Recuerdo que yo me levanté y me fui directamente donde Daniel Ortega, le dije que sería un error gravísimo aclamarlo en el Congreso sin antes cambiar los reglamentos. Después se lo dije al funcionario del CSE, que el Congreso no podía aclamarlo, sino rompería sus mismos estatutos. Al final lo proclamaron.
El 16 de marzo, introduje en la Comisión de Ética del partido, la cual preside Emilio Rappaccioli, un escrito de impugnación. Pasaron ocho meses, y muy por el contrario, el secretario general ha estado en campaña, no sólo desde ahora, sino desde hace 15 años, y a mí me prohibieron pasar el spot en Radio Ya, diciendo que precisamente no estaban en campaña.
Pero el Congreso lo decidió, y hasta donde sé, es la máxima autoridad para tomar esas decisiones
Es la máxima autoridad, es cierto. Puede inclusive cambiar las reglas que van a regir en este partido, pero no puede nunca ir contra sus propias reglas.
Herty rompió normas internas
El factor Herty también aceleró estas decisiones y provocó toda la conmoción dentro del FSLN a inicios del año, ¿no le parece?
Puede ser. Pero yo siempre creí, desde que inició el problema con Herty, que efectivamente él se fue por un tiempo, mientras anduvo con el Movimiento Sol y ahí rompió el reglamento. Consideré, sin embargo, que con martirizar a Herty lo único que hacía era ayudarle en su esfuerzo de ser candidato.
Tanto la situación de Herty como la de Daniel están fuera de los estatutos, y si están fuera de éstos, es un gran problema que tenemos que resolver. Por eso decidí iniciar una campaña, distribuyendo más de 150 mil papeletas, demandando la legalidad. Cuando la agotamos, pasamos a la fase de darle a conocer esta posición a la ciudadanía.
Le decimos a la gente que se despierte porque le están arrebatando el derecho, no de elegirme a mí como candidato, sino de elegir con un mecanismo que ya está en el estatuto. Si queremos ganar las elecciones tenemos que entender que el mundo ha cambiado, y no podemos actuar como siempre.
¿A qué apuesta usted para que el FSLN acceda al respeto de las elecciones primarias, cuando en el partido hay toda una estructura montada para rechazar este tipo de planteamientos?
Este año ha sido muy aleccionador para ir construyendo ciudadanía. Que si nos gustan o no lo que han hecho las marchas, el debate del Cafta, o las expresiones del movimiento popular con maestros, Salud o los mismos estudiantes. Con todo eso, hemos aprendido que la presión popular es la única que va a hacer que los liderazgos que se aferran cedan.
En el FSLN hay miles de simpatizantes que queremos hacer esa presión, pero sin desunirnos y llevar una propuesta específica, y a tono con lo que está ocurriendo en el mapa político mundial. Ahora, ¿cómo vamos a exigir a que nos escuchen? Pues en este momento en que vamos a la selección de candidatos a diputados, propongamos nuestras propias listas desde la base.
Elecciones de 2006 no están ganadas
¿Sería el inicio de un ciclo hasta llegar a la escogencia del candidato a presidente?
No necesariamente. La exigencia es que se cumpla parte de nuestra causa, que es que haya apertura, aunque es claro que la estructura se va a cerrar, pero eso es lo de menos cuando hay una convicción de lucha.
Lo que queremos es que no nos dejemos guiar por los triunfalismos. Para comenzar, las elecciones de 2006 no están ganadas. Si no están ganadas, seamos realistas, de que aquí no puede haber imprescindibles. Nos podemos poner de acuerdo en la concepción de la Nicaragua que queremos empujar, pero no sólo hacerlo los sandinistas, sino también ofrecerlo a los votantes. Y eso cruza por ganar la confianza de la gente.
Si queremos asambleas populares para acercar el Gobierno a la gente, que todavía no hemos ganado, pero creemos ganar, ¿por qué no comenzamos en casa, que es más fácil?
Veo inconsistencia en los argumentos, y además, mucha falacia. Para mí, es falacia seguir argumentando que el Congreso es soberano.
¿Qué diferencia hace este tipo de movimiento suyo con el de Herty Lewites?
No quisiera hablar mucho de Herty, de quien soy amigo, pero él se montó sobre lo que nosotros veníamos haciendo. Mucho antes de eso, él me dijo que para septiembre u octubre pensaba estar fuera del partido. Entonces, ¿de qué estamos hablando? Si tres semanas antes, él me había dicho que no se iba a lanzar de candidato.
Cuando él me dijo que lo que quería era irse del partido, pues ya no teníamos puntos en común, lo único que yo le podía decir es que no dejara que lo manipularan. Sólo creo que no había voluntad de hacer el pleito adentro, porque él tenía una visión muy pesimista de todo. Yo lo que creo es que los cambios llegan, y hay que pelear por ello, pero eso cuesta.
Herty debió luchar por candidatura en el FSLN
¿Qué opinión le merece la expulsión de Herty?
Yo no lo hubiera expulsado. Una vez se lo dije a Sergio Ramírez, cuando estaba por irse del partido, que es adentro del partido donde se deben hacer las presiones por los cambios. Se lo dije también a Herty y al movimiento de Izquierda Democrática. Creo que si Herty quería ser verdaderamente candidato del FSLN, se hubiera quedado trabajando para presionar porque haya un espacio.
Volviendo al tema de la estructura, es perceptible que su posición lo ha distanciado del mismo Bloque de Empresarios del FSLN, que últimamente se ha acercado más a Ortega. ¿Cómo están esas relaciones?
En el FSLN hay por lo menos cuatro movimientos. Uno, que es el de Bayardo Arce, que es el movimiento de los ochenta. Está el de los empresarios, que preside Francisco López, que ha hecho un gran esfuerzo de acercamiento a muchos compañeros que han sufrido con cierta discriminación de hace años, estamos nosotros y también están los mismos movimientos sociales.
Unos están más cercanos a la estructura de los cargos públicos, como diputados, funcionarios, etc., y otros que en menor o mayor medida están esperanzados en nuevos cargos. En fin, toda una diversidad. Pero no estoy distanciado con ninguno de ellos, con todos me comunico, aunque tenemos discrepancias. Muchos dicen que el Señor ya santificó a Daniel Ortega, ungido casi de forma religiosa. Es con lo que yo no estoy de acuerdo.
No podemos mantener convicciones sin ética. Ya ves el tema del Poder Judicial, donde siempre hay muchas críticas, que encubren una crítica mucho mayor al FSLN y nunca al PLC.
Pero es que el control de Daniel Ortega sobre la CSJ es bastante evidente
El problema es que todos los sandinistas pagamos por eso y no puede ser posible. Los jueces cometen errores, pero no por ser sandinistas, sino que lo hacen como individuos. Veamos a la gente que comete los errores, y no culpemos por ello a todos los sandinistas.
¿Es posible que después de toda su estrategia por la apertura en el FSLN se conforme con unas cuantas candidaturas a diputados?
En ningún momento. Yo no estoy buscando ese cargo, estoy buscando una transformación en la sociedad.
¿Aunque no sea electo como candidato a presidente?
Bueno, en este momento yo estoy en la lucha por lograr que mi pensamiento, la transformación que planteo, se asuma en el sandinismo y nos conduzca a ganar las elecciones. Si para eso tengo que ser candidato a presidente, pues lo seré.
¿Y si esto pasa porque usted no sea candidato a presidente?
Si la voluntad de la gente es que no sea yo, sino que sea otro, pues la respetaré, siempre y cuando haya apertura. No pienso ir a unas primarias a legitimar una candidatura que no acepto como única. Si vamos a unas primarias, tienen que ser transparentes y limpias, con la merecida observación.