Política

“Justicia sigue mordiendo a los desgraciados”

* Contrasta que mientras los jueces dejan en libertad a “grandes traficantes”, a cinco mujeres les demandan un millón de córdobas para ser liberadas * Propone reformar Ley de Drogas para superar estos casos

Consuelo Sandoval

El procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas, propuso ayer reformar la Ley de Drogas, petición que fue aprovechada por el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento, Donald Lacayo, para relacionar el delito de lavado de dinero, solamente con el narcotráfico, en un aparente intento por favorecer a Arnoldo Alemán.
Lacayo acogió la propuesta de Cabezas, quien abogó por la libertad de unas 80 mujeres detenidas por traficar con cantidades mínimas de drogas y quienes purgan penas severas. Asimismo criticó al Poder Judicial por liberar a los grandes narcotraficantes.
“La justicia sigue mordiendo a los desgraciados, mientras con permisos de los jueces salen (libres) los grandes traficantes que traen miles de kilos de droga, hay tres o cinco mujeres que están por cumplir sus penas, y la condena establece que tienen que pagar un millón de córdobas (para ser liberadas)”, contrastó Cabezas.
Casos patéticos
“Me resulta sumamente interesante. Cabezas vino a proponer que conjuntamente con la Comisión de Derechos Humanos elaboremos una reforma a la Ley de Drogas, porque es uno de los (ex) legisladores que trabajó en la redacción de esa ley, está claro y totalmente convencido de que el lavado de dinero sólo puede castigarse cuando proviene del narcotráfico”, comentó Lacayo. Negó que la propuesta de reforma esté dirigida a favorecer a Alemán, sino a todos los nicaragüenses.
Cabezas dijo que elaboró una lista de más de 300 valetudinarios que guardan prisión en todas las cárceles del país, incluyendo 30 con enfermedades mentales. Ilustró las condiciones infrahumanas de los internos dementes, con dos casos: uno que se sacó un ojo y lo entregó a un carcelero; y otro que se cortó un dedo y lo cuelga en su cuello como trofeo.
El procurador demandó al Parlamento que le permita rendir el informe anual de su gestión, para cumplir con ese requisito, y con ello lograr que Nicaragua sea aceptada como parte del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y los Derechos Humanos (Acnur). “Es la tercera carta que remito al presidente del Parlamento, René Núñez, pidiéndole que me permita rendir el informe”, lamentó.