Política

“Allá Bolaños y su miedo”

* “En absoluto hay sometimiento. Lo que existe es respeto al acuerdo tomado en el diálogo”, insiste José Figueroa

El primer vicepresidente del Parlamento, Wilfredo Navarro, insistió ayer en sus acusaciones al presidente Enrique Bolaños, el que dijo, está sometido a los designios del secretario general del FSLN, Daniel Ortega, quien lo habría presionado para que retirara el trámite de urgencia para el paquete de leyes económicas, versión que es rechazada por su colega sandinista, José Figueroa.
“Lo que él (Ortega) quiere es ir al diálogo y robarse el show, autorizando la aprobación de las leyes, para humillar otra vez al Presidente. Que quede claro que las leyes no se aprobaron porque Bolaños le tuvo miedo a Daniel Ortega y que nosotros vamos a mantener nuestra posición de aprobarlas”, dijo.
Aseguró que el atraso en la aprobación de la reforma presupuestaria y del Fondo de Mantenimiento Vial (Fomav) obedece a esa presión, lo que, a su criterio, pretende “nutrir a sus organismos de masa de cara a las elecciones y éstas exijan reivindicaciones salariales del magisterio. Si Bolaños se presta al chantaje, y no hace uso de la fortaleza de los 50 votos en el Parlamento, allá él y su miedo”, observó.
Figueroa: No existe chantaje
Figueroa negó que Ortega chantajee a Bolaños, y explicó que todos los actores acordaron en el Diálogo Nacional que el Parlamento aprobaría únicamente el Código Tributario, la reforma presupuestaria y la Ley General de Bancos, y las restantes legislaciones serían consensuadas en ese foro.
“En absoluto ha habido sometimiento de Bolaños. Esas son habladurías y falta de seriedad. Hay un respeto al acuerdo político que se había tomado en el diálogo, y que los testigos están garantizando”, argumentó.
Informó que a la sesión del diálogo, que continúa hoy, invitaron a una delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que exige la aprobación del Fomav, y rechaza los incrementos presupuestarios a varios sectores. “Si hablando del Fomav, su ley creadora establece un córdoba con cincuenta centavos del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), que se aplica a los combustibles para que se canalicen a ese fondo, para el mantenimiento de caminos y carreteras, y el Ministerio Hacienda no los está destinando para esos fines”, señaló.
Estimó que ese fondo podría nutrirse de revisar la cadena de costos de los combustibles y el porcentaje de ganancias de las petroleras, así como el presupuesto nacional. “Lo más fácil es meterle la mano a la bolsa de la población para castigarla más”, razonó Figueroa.