Política

“Ley Marco no da estabilidad electoral”

* “Evidenciará el inicio del fraude, y ante esas artimañas, no puedo reconocer el resultado de las elecciones presidenciales”, adelanta

Humberto Meza

El aspirante presidencial Herty Lewites, se negó ayer a ser amparado por la amnistía general que proponen los diputados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), para bloquear su posible inhibición para los comicios presidenciales de 2006, que también beneficia a Arnoldo Alemán.
El precandidato presidencial de la Alianza “Herty 2006”, regresó al país el fin de semana, y al instante descartó esa posibilidad. “No hay ninguna negociación. No quiero amnistía, simplemente porque no he cometido ningún delito. Además, la propuesta la hacen por Alemán, no por mí”, comentó.
El jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, presentó un proyecto de ley para una amnistía general a favor de todas las personalidades públicas acusadas de “actos reñidos con la ley”. Aunque la iniciativa es una clara alusión a Alemán, los diputados que respaldan a Lewites y a Eduardo Montealegre, lo consideran “una carnada”. La propuesta surgió al fracasar una moción del diputado Orlando Tardencilla, aliado de Lewites, para bloquear las inhibiciones, en el contexto de la recién aprobada Ley Marco.
La moción fracasó, al no conseguir los votos de la bancada ALN-PC, que apoya a Montealegre. Lewites descarta que ello signifique “una traición” a él. “No creo que lo hayan hecho con intención de hacerme daño. Me explicaron que votaron contra la moción, porque traería como efecto un beneficio para Alemán. De todas maneras, necesito hablar con Eduardo (Montealegre), no para buscar explicaciones, sino porque hay asuntos que me preocupan, independiente de la Ley Marco”, anunció.

El factor electoral
Lewites no se manifiesta preocupado con la posición de los diputados de ALN-PC, por el contrario, centra su preocupación en las votaciones que se aproximan a medida que se acerquen las elecciones de noviembre de 2006. Se trata de la activación de las maquinarias partidarias, sobre todo del FSLN, para conseguir su exclusión de las elecciones de 2006, a partir del inicio de procesos legales en su contra.
“El error más grande que va a cometer Daniel (Ortega) es inhibirme, pues evidenciará el inicio del fraude, y ante esas artimañas, no puedo reconocer el resultado de las elecciones presidenciales”, adelantó. Con este argumento, Lewites desestimó la relativa tranquilidad conseguida con la aprobación de la Ley Marco, la que considera “una pastilla” que no cura la enfermedad generada por el “virus del pacto libero-sandinista”.
“El presidente se curó de momento, pero la gravedad política no ha pasado. El pacto continúa, y prueba de ello es el control de las instituciones que mantiene Ortega, y la forma en cómo crea las crisis y las resuelve en ocho horas a su antojo. Aquí hay un diálogo, pero si no se discute el factor electoral, ahora que vamos a las elecciones de 2006, nada vamos a hacer. La Ley Marco da estabilidad, pero no da estabilidad electoral”, insistió.