Política

“PLC no apoyará inhibiciones de nadie”

A Noel Ramírez le atribuyen la mayoría de lo que muchos llaman “los engendros del pacto” con el FSLN, que partidizaron todo el aparato público. Pero desde que se asumió un nuevo acuerdo entre el presidente Enrique Bolaños y Daniel Ortega, hasta llegar a la reciente aprobación de la Ley Marco, el papel negociador sobre una serie de temas sensibles, como el proyecto de amnistía general o la misma desaforación del mandatario, lo ha tomado su jefe de bancada, Enrique Quiñónez. Algunos apuestan a que el PLC ha pasado a una estrategia de entendimiento con el Gobierno, a medida que se aproximen las elecciones presidenciales. ¿Están las capacidades negociadoras de Ramírez bajo cuestión?

Humberto Meza

Bastan escasos minutos de conversación con el diputado Noel Ramírez para identificar que las estrategias del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) hacia las elecciones presidenciales de 2006, versan sobre lo que para muchos sería el camino de su derrota electoral: La libertad de Arnoldo Alemán.
El camino que tomaron inicialmente fue el de una propuesta de Decreto para conseguir un indulto para su máximo líder. Las negociaciones con el FSLN les permitieron una libertad condicional, pero aún resta la decisión que lo libraría de una vez por todas de cualquier proceso que le impida dedicarse de lleno a la carrera política que lo catapulte, nuevamente, a un puesto público.
Para el entendimiento de quienes conocen meridianamente al PLC, la idea de instaurar una especie de “primarias institucionales” es apenas una estrategia más que le garantice a Alemán la candidatura presidencial.
Pero Ramírez evita admitirlo abiertamente. “No hemos hablado nada de eso con el Dr. Alemán, todavía”.
El PLC propuso a inicios de la semana pasada la realización de elecciones primarias, pero bajo una modalidad distinta. Las personas no votarán por el precandidato que prefieran nominar, sino que por el partido que deberá postularlo. Una elección sin candidatos.
¿Cuál es el sentido de hacer unas primarias sin presentar a los electores sus candidatos?
Es un concepto muy sencillo y de carácter empresarial. Si hay cuatro empresas, que por razones estratégicas necesitan aliarse para enfrentar a la competencia, cada una de estas cuatro empresas aporta su capital, y la empresa que aporte más capital es la que va a escoger al Presidente y al Gerente de esta gran alianza estratégica.
La idea es establecer un criterio común para reunir más capital político, donde voten las estructuras de los aliados, con voto secreto, y sólo bastaría ponernos de acuerdo en el sistema de supervisión que tendría esta votación. Y claro que la gente va a votar por partidos, no por planchas porque no hay candidatos ahorita.
¿Eso quiere decir que todas las precandidaturas, como la de Rizo, Aguirre Sacasa o Wilfredo, etc., no se dan por existentes?
Bueno, si ganara el PLC, pues ellos van a una competencia interna, que va a concluir con la Gran Convención, que escogerá a uno de estos precandidatos. Ellos no están siendo anulados.
¿Ustedes creen que esta modalidad de primarias va a satisfacer la demanda que hacen muchas organizaciones sobre un proceso de escogencia de sus candidatos, que no sea excluyente? Le pregunto eso porque es evidente que la estructura del PLC es superior a la de sus aliados.
Esto es sólo un planteamiento, y no se lo estamos imponiendo a nadie. Los otros partidos políticos tienen todo el derecho del mundo de escoger a sus candidatos a como crean conveniente.
Hay muchos asuntos contradictorios con esto. Durante varios años he escuchado decir, incansablemente, que el PLC está acabado. Y ahora que hacemos esta propuesta, ya muchos dicen que no les gusta, porque dicen que de antemano saben que el PLC sería el triunfador. Eso es un poco inconsistente.
La expectativa que este tipo de cosas genera en torno a la escogencia del candidato es la posibilidad de que el PLC considere a Arnoldo Alemán como su candidato presidencial. ¿Esa es una opción?
A nivel personal, nunca he abordado ese tema con el Dr. Alemán.
¿Y con el partido?
Lo único que se ha dicho hasta ahora es que vamos a escoger al candidato en abril del año que viene, a través de la Convención, de la misma forma que elegimos a Enrique Bolaños, y luego la Vicepresidencia y las posiciones en la Asamblea Nacional y el Parlacen estarían abiertas a los partidos aliados.
Hay un asunto que tangencialmente rozó el tema electoral, y es que cuando su bancada votó a favor de la Ley Marco, también respaldaron, inesperadamente, la moción del diputado Tardencilla para bloquear a Tardencilla. ¿A qué responde esa estrategia?
En primer lugar, personalmente estoy convencido que la Ley Marco es ilegal, porque no podés afectar de forma alguna la Constitución de Nicaragua a través de una ley ordinaria. Por esa razón me abstuve de votar. Y por eso también teníamos las tres mociones que ni siquiera se presentaron porque no teníamos los votos
¿El voto de ustedes a la moción de Tardencilla era intencionadamente para afectar al FSLN y permitir la postulación de Herty Lewites?
Básicamente esa fue una negociación que se dio entre el diputado Tardencilla y Enrique Quiñónez. El PLC, en general, no está de acuerdo en que se estén inhibiendo candidatos que gocen del apoyo popular.
¿Incluyendo a Eduardo Montealegre?
Incluyendo al doctor Alemán, incluso.
¿Ustedes dieron realmente el voto a la Ley Marco porque estaban convencidos de los beneficios del acuerdo, o porque no querían asumir el papel de intransigentes, que ya se les estaba atribuyendo? ¿Cuánto de ambas cosas pesó?
Yo no voté por la Ley Marco. Creo que deberían ser mis compañeros de bancada los que expliquen por qué respaldaron esta iniciativa, que bueno, ahora ya está aprobada y debemos seguirla.
Ahora ya iniciaron un diálogo que para bien o mal no acaba con las desconfianzas que mantuvieron durante todo el año, ¿garantizarán estabilidad para esta vez?
La posición del PLC siempre había sido hacer todo lo posible para que el presidente Bolaños concluyera su período presidencial. Nosotros siempre dijimos que en el diálogo no se debería estar discutiendo cómo se nombran o se destituyen ministros, sino que las condiciones necesarias para que haya más empleo en Nicaragua.
Por eso creemos que ahora al menos tenemos las condiciones de discutir los términos de los programas con el FMI, que como vos sabés pone las condiciones para mantener la cooperación internacional.
Por eso es que en el Presupuesto de 2006, el PLC va a respaldar las metas globales, que son los aspectos importantes en la negociación con el FMI, es decir, el techo global del gasto. Ya las asignaciones específicas a cada institución, claro que tienen que ser discutidas con todos, y tratar de llegar a un consenso. Por supuesto que estamos de acuerdo en que se entregue el 4% a la CSJ y 6% al CNU, pero si el Gobierno llega a algún acuerdo con esas instituciones, como siempre se ha hecho, también lo vamos a apoyar.
Volviendo a lo político, ustedes despertaron, nuevamente, muchas opiniones encontradas al presentar un proyecto de amnistía general que pasa por favorecer a Alemán. ¿Qué estrategia van a usar ahora para que esto se apruebe, si siempre que lo presentan nunca tienen los votos?
La posición del partido, del Dr. Alemán y la mía, siempre ha sido que el objetivo es que haya justicia para el Dr. Alemán, con un fallo en el Poder Judicial apegado a derecho. Si eso fuese así, el fallo vendría a beneficiar al Dr. Alemán.
La bancada ha querido introducir a la Asamblea la discusión de la amnistía, pero una que beneficie no sólo al Dr. Alemán, sino que también al presidente Bolaños. Originalmente se presentó como decreto, pero como salieron todos los argumentos legales de que no se podía discutir así, la bancada lo presentó como proyecto de ley. No sabría decir si están los votos.
Las otras bancadas lo califican como una carnada.
Según tengo entendido, ésta es una iniciativa del PLC buscando una alternativa a un fallo ajustado a derecho, para tratar de buscarle una solución a la situación del Dr. Alemán. No sé si están los votos, y desconozco si algún miembro de la bancada ha estado en comunicación con don Herty Lewites o Eduardo Montealegre, para que ellos la respalden.
Ortega acusó que ustedes estaba usando este proyecto como un canje con el Gobierno, partiendo del rechazo que ustedes hicieron a la desaforación.
Como regla general, uno esperaría que cualquier iniciativa de ley que cumpla con los requerimientos de forma sea atendida por la Junta Directiva y sea tramitada. Sólo nos queda esperar. Ahora, cuando se metió a discusión el dictamen de desaforación del presidente Bolaños y en el caso de los ministros, yo me abstuve.
Al final se rechazó el dictamen. Muchos creen que con esto se sigue contribuyendo a la tranquilidad del país.
¿Usted opina igual?
Creo que contribuye, pero tomé la decisión de abstenerme en ambos casos.
¿Por qué?
Porque desde que se empezó a discutir la desaforación del Presidente y de sus ministros, consideré que lo más prudente era abstenerme de todo eso, a pesar de que había un mandato de mi partido, porque como soy uno de los miembros que representa al PLC en el diálogo, no me parecía conveniente que adoptara una posición de ese tipo en el plenario de la Asamblea.
Isidro Hernández/END.- Noel Ramírez, miembro del equipo negociador en la mesa tripartita del diálogo PLC-FSLN-Poder Ejecutivo.