Política

Diáspora respalda referendo


Esteban Solís

Ciudadanos nicaragüenses organizados en Estados Unidos en “La Diáspora”, calculados en más de 14 mil compatriotas, denunciaron ayer a través de un comunicado, los pactos y contra pactos entre el Gobierno de Enrique Bolaños y los dos partidos que controlan el Poder Legislativo, en un claro rechazo al reciente acuerdo que terminó en la aprobación de la Ley Marco.
“Los nicaragüenses residentes en el exterior hacemos un nuevo llamado a la sensatez e integridad de los actores de la ya permanente tragicomedia nicaragüense, recordándoles que su obligación es velar por los intereses de la ciudadanía en general, no por intereses personales o de grupo”, manifiestan.
Recuerdan que en abril pasado, los miembros de La Diáspora expresaron que la crisis que afrontaba Nicaragua obedecía a que “las bancadas pactistas (PLC y FSLN) dieron de hecho un golpe de Estado al recortarle atribuciones al Poder Ejecutivo, aumentándose las de ellos mismos”.
Indican que un mes después, en mayo, exhortaron a realizar un verdadero Diálogo Nacional, con la participación de todos los sectores de la sociedad civil, y bajo la coordinación, planificación y garantía de la Organización de Estados Americanos (OEA), diálogo que debía abordar aspectos como la democratización de las elecciones, en la selección de candidatos en los partidos políticos y a la determinación del tipo de gobierno que los nicaragüenses desean tener.
A espaldas del pueblo
Añade que los problemas de los nicaragüenses, lejos de resolverse, son manipulados en reuniones privadas entre el Gobierno y el FSLN, o entre el FSLN y el PLC. “Es decir, a espaldas del pueblo y por los mismos grupos de poder antidemocráticos”, destacan.
La comunidad de nicaragüenses que reside en Estados Unidos, y que se ha organizado, afirma que jamás habrá un Estado democrático mientras los partidos políticos no estén obligados con la transparencia, la democracia, y continúen controlados por cúpulas aferradas al poder.
Rechazan asimismo la escogencia en plancha de los candidatos a diputados o el dedo “mágico” para nombrar candidatos a la presidencia, magistrados en los tribunales de justicia y el Poder Electoral. “Ninguna elección será válida mientras el exilio, que representa casi el 40% de la población nicaragüense, sea limitado y privado de sus derechos civiles e impedido de participar en la vida civil, económica y política del país”, precisa.
La diáspora está convencida que las diferencias sobre las reformas constitucionales solamente pueden ser superadas a través de un referendo o Asamblea Constituyente, convocatoria que debe surgir del Diálogo Nacional.