Política

Coincidencia por referendo

* “Debe consultarse al pueblo si quiere sistema presidencialista o parlamentarista”, manifiesta Daniel Ortega * “Si no se analiza de forma seria, seguiremos dando tumbos de crisis en crisis”, advierte José Antonio Alvarado

Una vez aprobada la Ley Marco, que posiblemente supere la crisis institucional, salta a la palestra pública la posibilidad de que en Nicaragua se impulse un referendo o una Constituyente, en vista de que el acuerdo Bolaños-Ortega hereda al próximo gobierno las cuestionadas reformas constitucionales.
El secretario general del Frente Sandinista (FSLN), Daniel Ortega, dijo ayer, después de entrevistarse una vez más con el presidente Enrique Bolaños, que los electores deben tener la oportunidad de decidir en noviembre de 2006 si aceptan o no esas reformas constitucionales.
Según Ortega, si el pueblo quiere que continúe el sistema presidencialista, votará contra las reformas; si desea un sistema parlamentarista, votará a favor de éstas, en referencia al referendo. “Habrá que profundizar las reformas para que el pueblo sea el que ejerza directamente el poder y que ese poder no resida ni en el presidente ni en el parlamento”, comentó.
Liberales disidentes coinciden
Jamileth Bonilla, de la bancada Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN-PC), anunció ayer que recolectan firmas de sus colegas diputados para presentar un proyecto de referendo para las reformas constitucionales, congeladas a partir de ayer con la aprobación de la Ley Marco. Bonilla confirmó que los diputados del PLC David Castillo y Carlos Noguera ya firmaron la iniciativa.
El precandidato presidencial José Antonio Alvarado, respaldó la aprobación de la Ley Marco, aunque comentó que no la considera una solución integral a los problemas del país e insistió en que debe convocarse a una Constituyente.
Dijo que nadie espera que la aprobación de la Ley Marco sea la respuesta a los problemas de Nicaragua, sin embargo, señaló que se debieron establecer los mecanismos para un referendo, sobre todo, para una Constituyente “la que a nuestro criterio, es la solución verdadera a los problemas jurídicos e institucionales que atraviesa el país. Si no se analiza de forma seria, seguiremos dando tumbos de crisis en crisis, y lo peor, creando más incertidumbre para la población”, subrayó.

(Con la colaboración de Edgard Barberena)