Política

Corrupción “en estado alarmante”

* Transparencia Internacional ubica a Nicaragua en el puesto 107 de 159 naciones evaluadas

Nicaragua sigue aplazada en materia de la lucha anticorrupción, al formar parte de 70 países donde “la corrupción sigue en estado alarmante”, de acuerdo al índice de percepción de corrupción realizado por Transparencia Internacional (TI), que ubica a esta nación en el lugar número 107 de 159 naciones evaluadas.
El TI clasifica la percepción de corrupción, en orden descendente de diez puntos que es el ideal (excelente), cuando la corrupción es escasa o nula, hasta cero, que representa la más absoluta corrupción. Nicaragua tuvo un descenso al pasar de 2.7 en el año 2004 a 2.6 en 2005.
En Nicaragua se hicieron siete encuestas: tres realizó el Foro Económico Mundial entre empresarios de alto nivel en compañías nacionales e internacionales; y las otras fueron efectuadas por el Banco Mundial (BM), Unidad de Investigación del Economist, Universidad de Columbia y Centro Mundial de Investigación de Mercado (ejecutivos, expertos mundiales, analistas y periodistas estadounidenses).
Ética y Transparencia, capítulo nicaragüense de Ética Internacional, destaca un retroceso a niveles del año 2003, que era de 2.6 a pesar de la lucha contra la corrupción del gobierno de Enrique Bolaños.
“Aparte de los sonados casos judiciales que involucran a sindicados de corrupción en la administración pública, casos en su mayoría aún sin resolver y con enormes altibajos, opacas negociaciones e incertidumbre sobre su desarrollo y conclusión. No existen elementos mayores de cambios sistémicos”, detalla el informe de Ética y Transparencia.
Control ciudadano
“Tampoco hay mayor evidencia en el último año, de mejoras tangibles y sostenibles en independencia de Poderes, desempeño de la justicia, institucionalidad y transparencia electoral, por sólo mencionar algunas de las deficiencias ampliamente señaladas como claves de la corrupción desde hace mucho tiempo”, agrega.
Señalan que es fácil constatar que en estos dos años, las situaciones antes señaladas permanecen estancadas o se han deteriorado, y pusieron como ejemplo, que en los casos judiciales de alto nivel se observa de manera clara, la incapacidad o negligencia del Estado para procesar judicialmente, como se debe, prevaleciendo la negociación política, dejando una marcada sensación de impunidad.
Por otro lado, señalan que en una veintena de casos que involucran a ministros o magistrados de la anterior administración, que son investigados por los órganos de control, ninguno ha sido llevado a juicio, prevaleciendo la impunidad a través de resoluciones de la Contraloría General de la República (CGR) o la inmunidad parlamentaria.
A criterio de Ética y Transparencia, para combatir eficazmente la corrupción, debe incrementarse la demanda ciudadana por una mayor transparencia, haciendo uso de los instrumentos a su disposición, como las elecciones y el seguimiento a los presupuestos públicos.
Se debe exigir, que el actual y futuro gobierno, prioricen el debido cumplimiento de las metas del milenio, en particular lo que respecta a la educación, ya que el compromiso de cualquier político contra la corrupción debe ser medido y exigido por su apoyo en esa materia, garantizar la independencia y equilibrio entre los Poderes del Estado, y la capacidad de los órganos de control.