Política

Caputo intercede por Ley Marco

* Noel Ramírez insiste en debatir ambas iniciativas en Diálogo Nacional

Las aparentes contradicciones entre liberales y sandinistas para que la Asamblea Nacional apruebe una contrarreforma constitucional o una Ley Marco, podrían subsanarse en el Diálogo Nacional, e incluso el representante de la OEA, Dante Caputo, intentará convencer hoy a Arnoldo Alemán sobre lo viable de esta iniciativa para superar la crisis institucional.
Las divergencias libero-sandinistas surgieron por los compromisos asumidos entre el presidente Enrique Bolaños y el secretario general del FSLN, Daniel Ortega, quienes acordaron promover la aprobación de una Ley Marco que requiere 47 votos, a fin de posponer la aplicación de las reformas constitucionales hasta enero de 2007.
El secretario Nacional del PLC, Noel Ramírez, insistió en la necesidad de aprobar en dos legislaturas una contrarreforma para revertir las enmiendas pactadas con el FSLN, que disminuyen facultades al mandatario, no obstante, se declaró dispuesto a que el tema de la Ley Marco se discuta en el diálogo.
Ramírez se reunió con Caputo, quien le explicó que la idea (de dos diálogos) es que haya dos instancias, una para que los sectores puedan aportar ideas y sugerencias para abordar los problemas del país, y otra instancia donde participen los partidos con representación parlamentaria.
Contar bien los votos
Adelantó la posibilidad de proponer en el diálogo la integración de los demás partidos con personalidad jurídica (once nacionales y tres regionales), porque muchos de ellos forman parte de la alianza electoral que encabeza su partido.
Los sandinistas apuestan a que cuentan con los 47 votos necesarios para aprobar la Ley Marco, es decir, 38 de su bancada y nueve de la bancada Azul y Blanco, sin embargo, varios legisladores de esta última estructura no están dispuestos a apoyar esa iniciativa, entre ellos Orlando Tardencilla, mientras que Augusto Valle y Delia Arellano mantienen sus reservas.
Tampoco podrán contar con los votos de las disidentes liberales Jamileth Bonilla y María Eugenia Sequeira, considerando que respaldan al precandidato presidencial Eduardo Montealegre, quien levantó la bandera antipacto, y según Bonilla la ciudadanía percibe que Bolaños y Ortega acordaron un nuevo pacto.
Bonilla sugirió a Bolaños leer con letra grande el acuerdo, porque “la letra menuda es muy peligrosa. Todas las preguntas que le hicimos al Presidente durante la reunión del martes fueron respondidas y jamás nos pidió nuestros votos para apoyar la Ley Marco”, dijo Bonilla, quien es del criterio que deben publicarse estos acuerdos para que la ciudadanía se pronuncie.