Política

PLC quiere contrarreforma

Directivo liberal muestra anuencia para discutir términos del acuerdo en el diálogo, pero adelanta que su partido no puede respaldar una Ley Marco que se coloque por encima de la Constitución

Dirigentes del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) se mostraron hoy a favor de hacer nuevas reformas constitucionales, que anulen las enmiendas que restan facultades al Ejecutivo, en lugar de aprobar una Ley Marco.
El primer vicepresidente del PLC, Wilfredo Navarro, dijo hoy a la prensa local que ante el acuerdo del presidente Enrique Bolaños, y el máximo líder sandinista, Daniel Ortega, de suspender la vigencia de las reformas a través de una Ley Marco para superar la crisis, ellos apuestan más a nuevas reformas.
"Nosotros estamos abiertos a discutir cualquier tema en un diálogo respetando la constitucionalidad, porque una Ley Marco violaría la Constitución, y nuestro criterio es que deberíamos de hacer nuevas reformas que dejen sin validez las otras", añadió Navarro.
"No puede haber una ley marco que esté por encima de reformas constitucionales", advirtió.
Bolaños afirmó el lunes que con el líder sandinista Daniel Ortega y en presencia del enviado especial de la Organización de Estados Americanos (OEA), el argentino Dante Caputo, acordó posponer la entrada en vigencia de las reformas constitucionales hasta después del 10 enero de 2007, es decir, después que entregue su mandato.
Agregó que la decisión de suspender la aplicación de las reformas busca lograr un acuerdo nacional, o ley marco, que ayude a superar la crisis derivada de esas enmiendas constitucionales aprobadas por liberales y sandinistas en el Parlamento para debilitar al Ejecutivo.
La decisión tomada por el gobernante y el líder del Frente Sandinista (FSLN) fue en ausencia del PLC que ayer, martes, manifestó que aunque el acuerdo no fue de su conocimiento, puede ser discutido en una mesa de diálogo nacional.
“Todavía hay tiempo”
Navarro, quien también es primer vicepresidente del Parlamento, dijo que existe el tiempo suficiente para impulsar las nuevas reformas que deberían aprobarse en dos legislaturas, de conformidad con la Constitución.
"Estamos viendo los alcances de este acuerdo o pacto entre Bolaños y Ortega, porque la verdad es que todo esto es mejor abordarlo en el diálogo", reiteró hoy Navarro.
Las reformas quitaban al Ejecutivo el control de los servicios públicos de agua, energía y telecomunicaciones.
Ortega refrendó ayer los acuerdos con Bolaños para suspender la vigencia de las reformas, pero indicó que para que sean posibles a través de la ley marco deben ser aprobados con el voto de 47 de los 91 diputados del Parlamento, es decir con mayoría simple.
Los sandinistas suman 38 diputados, los liberales 44 y la oficialista bancada Azul y Blanco sólo nueve.
"Es decir que para lograr que ese acuerdo se dé se tiene que buscar el apoyo del Partido Liberal Constitucionalista", dijo Ortega.
Bolaños decidió hoy no asistir a la XV Cumbre Iberoamericana, que se celebrará los días 14 y 15 en la ciudad española de Salamanca, porque prefiere estar en Nicaragua cuando es posible iniciar un diálogo que ponga fin a la crisis, confirmó el portavoz presidencial Lindolfo Monjarrez.