Política

Contralor Montealegre denuncia “estafa”

* Pedro Solórzano y Alejandro Fiallos figuran entre los “beneficiados” para Ben-Hur y Grand Prix

Lester Juarez

El titular del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), Pedro Solórzano, el director de la Empresa Nacional de Puertos (ENP), Alejandro Fiallos, y la junta directiva de la empresa portuaria, afrontarán acusación penal por disponer de 2.5 millones de córdobas de ENP para financiar competencia de autos, boxeo, banquetes imperiales y béisbol, además de destinar recursos para instituciones públicas y privadas.
Los señalados podrían ser condenados a penas de dos a siete años de cárcel, por el mal uso de los recursos del Estado e inhabilitación de sus cargos.
El conclusivo de la primera auditoría de la Contraloría General de la República (CGR) a ENP, refleja que Solórzano recibió 90 mil córdobas para financiar la competencia de carretones, denominada Ben-Hur, desde 2001. El primer informe revela, además, que Fiallos se ‘autorrecetó’ 227 mil 880 córdobas para montar la carrera de autos conocida como Grand Prix.
ENP habría utilizado parte de los 2.5 millones de córdobas asignados del Presupuesto para ayuda y aportes económicos al Ministerio de Trabajo (Mitrab), despacho de la Primera Dama, Secretaría de la Juventud, Instituto Nacional de Estudios Territoriales (Ineter), Instituto Nicaragüense de Juventud y Deporte, Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), Correos de Nicaragua, Universidad Americana (UAM), Teletón, Federación Nicaragüense de Béisbol, pago de becas, los equipos de béisbol Bóer, Tiburones de Granada, Conimoto, Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, Federación de Atletismo y Pronicaragua, entre otros.
Solórzano y carretera Guasaule
Esta última institución habría recibido 191 mil 965 córdobas en concepto de ayuda, sin que exista una justificación sobre el uso de ese dinero. De igual forma donaron 76 mil 550 córdobas para las fiestas patronales de Masaya y fondos que entregaron a unas diez personas, en conceptos de ayuda, viáticos y bonos navideños.
El contralor Luis Ángel Montenegro, calificó de “robo descarado” el desvío de fondos en ENP, pues mientras la población se muere de hambre, “los funcionarios gastan dos millones y medio de córdobas para el Grand Prix, el banquete imperial en los hoteles de lujos de cinco estrella. Esto se llama estafa, se llama robo”, sentenció.
Dijo que nadie autorizó a Solórzano y a Fiallos a usar los recursos del Estado en actividades personales, y recalcó que los implicados en la malversación de esos fondos serán sancionados “porque los recursos del Estado no son para fiestas ni para donarlos. El problema es que todos los políticos dicen que son perseguidos por razones y naturaleza política, pero nunca reconocen que es por ladrón que se persigue a la gente”, apuntó.
Retó a Solórzano a probar que los hallazgos en las auditorías realizadas en ENP y el MTI son incorrectos, y a explicar, además, sobre un contrato para la construcción de la carretera a Guasaule por 34 millones de dólares.
“Debe probar esa diferencia de once millones de dólares, adónde fueron a parar. Establecimos responsabilidad porque ha incumplido la normativa del control interno para darle un seguimiento correcto al trabajo de esa carretera. En vez de hablar al peso de la lengua, que pruebe documentos en mano dónde está la diferencia de los once millones de dólares”, reiteró Montenegro.