Opinión

Cátedra y Realidades


— Francisco Laínez —

El capitalismo globalizado ha sido el grito mesiánico hacia el libre comercio global, específicamente, por el libre flujo de capital, como solución universal económica y social. Joseph Schumpeter percibió que este capitalismo no trabaja para preservar la cohesión social.;


La economía no es una receta o un modelo universal, no me cansaré de repetirlo. Cada sociedad debería ser libre de elegir sus propias políticas, encontrar su propio estilo o forma de vida dentro de las variedades desarrolladas por el capitalismo. Igual reiteraré que las formas económicas de Nicaragua deberán guiarse por los valores propios de nuestra cultura, sólo es deseable, el capitalismo que incorpore esos valores. ;


El capitalismo universal está probando ya que el triunfo del libre mercado podría ser transitorio. Las crisis y los problemas comerciales proteccionistas están apareciendo por muchas partes. El inversionista escurridizo, especulativo, sale de los mercados financieros durante las noches, causando con su partida dańos a los países emergentes por décadas o generaciones.;


Es importante recordar que el compromiso estadounidense por el libre comercio podría no ser de largo término, ser sólo una desviación en su historia, en la cual el proteccionismo ha sido un tema recurrente, y actualmente lo vive con Europa y Japón. La depresión asiática es una demostración de que la movilidad irrestricta de capital global puede tener consecuencias desastrosas para la estabilidad económica mundial. Lejos de significar la crisis de Asia el triunfo universal del libre mercado, podría ser el preludio a una descoyuntura mayor del capitalismo global.;


El milagro chileno se acabó, en parte lo arrastró la crisis asiática. Dos países del Cono Sur continúan sin resolver problemas de comercio. Los precios de las materias primas han caído. Problemas comerciales están brotando por todas partes. ;


La crisis mexicana de diciembre de 1994 es interesante sintetizarla en algunos aspectos económicos, luego de audaces reformas de libre comercio. Tomada del libro del periodista argentino Andrés Opepenheimer ŤEn la frontera del caosť que muestra cómo se vive en el alto mundo académico, en el mundo de los grandes negocios, y lo que es el mundo de la vida real, el de los pobres. Un relato de muchos viajes y muchas entrevistas.;


Previo destape a la crisis, se comentaba que el país estaba a punto de dar un salto espectacular al Primer Mundo, las cifras lucían espléndidas. La inversión externa en la bolsa de valores mexicana era alentador, las causas de bolsas de Wall Street y Londres presionaban a sus clientes para que compraran las acciones mexicanas que pudieran y sacaran provecho del milagro económico mexicano, reservas internacionales récord, inflación cayendo, y la lista de personas más ricas del mundo incluía a 13 mexicanos, colocando a México justo después de Estados Unidos, Alemania y Japón, como el país con más multimillonarios.;


En el primer informe de gobierno del actual Presidente mexicano dijo: ŤEn los primeros días de 1995, el retiro masivo de inversiones puso al país al borde del colapso financiero y productivoť, consciente de haber heredado una situación crítica. ;


El derrumbe que tomó de sorpresa a Wall Street y resto del mundo no surgió de la noche a la mańana, estuvo precedido por sucesos internos a lo largo de los once meses anteriores. ;


El presidente saliente mostró primero su disposición de devaluar días antes de finalizar, pero luego se echó atrás. Varios meses antes de la devaluación, la administración norteamericana venía alarmándose cada vez más por la situación financiera de México, pero continuaba elogiándolo públicamente como una historia económica de éxito según documentos del Senado.;


Muchos miles de millones de dólares se perdieron en inversiones en valores bursátiles de corporaciones mexicanas, una avalancha de quiebras y desempleo, y miles de millones de dólares perdieron pequeńos inversionistas americanos.;


Diversos intereses estuvieron en juego incluyendo lo que se conoció como efecto tequila, el precio del programa de rescate fue alto que no lo pagaron los millonarios, lo está pagando el pueblo y por largo plazo.;


No es lo mismo dar cátedra y predicar que mostrar hechos que contribuyan a la cohesión de la sociedad nicaragüense. No me gustan las recetas o modelos, las verdaderas soluciones de los nicaragüenses deben trabajarse en la manigua.;


Managua, 27 de Septiembre de 1999.;