Opinión

Escandalosa acusación de la procuraduría


— Francisco Bravo Lacayo —

Escandalosa, además de insólita, es la actuación del Sr. Procurador de Justicia, Dr. Julio Centeno Gómez, al acusar de haber cometido prevaricato al Juez suplente Julio César Arias.;


No somos peritos en la materia, pero el más elemental sentido de buen juicio nos indica que es absurdo acusar a quien, en pleno uso de su derecho y actuando conforme a la ley y la justicia, denuncia las presiones ejercidas por dos magistrados de la Corte Suprema de Justicia para que falle a favor de los acusados por la Contraloría General de la República en el caso Ramón Parrales.;


El Procurador, muchas veces acusado de actuar como empleado subalterno del Poder Ejecutivo, en vez de investigar la actuación de los Magistrados para actuar en consecuencia, se adelanta y, -aquí viene lo insólito- acusa y condena a la víctima de prevaricato, cuando en todo caso, los prevaricadores serían los Magistrados, según la lógica más elemental.;


Pero está visto y comprobado que en nuestro desafortunado país las palomas tiran a las escopetas.;


Si el Procurador se sale con la suya, el Juez Arias va a dar con sus huesos en la cárcel, lo que no sería raro, pues abundan los casos en que delincuentes de toda clase andan libres en las calles, gozando de la lenidad que provoca el soborno mientras la justicia luce su desnudez impúdicamente.;


Ahora que un Juez actúa correctamente denunciando la compra que se quiere hacer de su dignidad, se le acusa, cuando lo que debiera hacer el Procurador es apoyarlo y hacer valer las leyes de la República, que para eso le pagan con el dinero de la nación.;


Pero, si el empleado del gobierno no lo hace, lo debe hacer toda la ciudadanía. En primer lugar, todo el aparato judicial, o lo bueno que existe en él, y, en segundo lugar, toda la sociedad civil dispuesta a hacer prevalecer el maltratado Estado de Derecho y la Gobernabilidad de que tanto se habla, necesaria para enrumbar al país por la senda de la estabilidad, necesaria e imprescindible si de veras queremos salir de la semibarbarie en que vivimos por culpa de los politiqueros sucios e inmorales que nos han gobernado en el pasado y que aún siguen, empotrados en el poder.;


La Corte Suprema de Justicia debe asumir su responsabilidad por estar dos de sus miembros involucrados en el escándalo.;


Al Poder Ejecutivo no le pedimos nada. Sencillamente, no se le puede pedir peras al olmo.;