Opinión

Diez notables artesanos masayenses de este siglo


— Francisco Gutiérrez Barreto* —

En días pasados presenté en EL NUEVO DIARIO, mi ofrenda al departamento de Masaya con un ramillete de cien sobresalientes personajes que cuidadosamente seleccioné y clasifiqué bajo diferentes actividades de carácter cultural, deportivo, etc., en que destacan o destacaron a lo largo de casi cien ańos transcurridos del siglo. Me quedé corto. Lo hice a propósito para dedicarles a ellos, los artesanos, un escrito particular en reconocimiento y agradecimiento por tanta buena fama que a través del mundo nos han brindado.;


Mi pedazo de patria es históricamente artesanal y con estos diez distinguidos artistas completo mi propuesta de tan destacados paisanos. Para ofrecérselos tuve de nuevo que viajar, consultar, entrevistar, etc., y otra vez, son de criterio propio, que por supuesto no es determinante y menos absoluto. Los invito con sentido positivo a disfrutar mi exhaustiva investigación, que tampoco es presentada en orden de importancia. A continuación los más reconocidos:;


IMAGINERO: José María Reyes Raudez, nació en Masaya el 15 de febrero, 1922, y falleció en la misma ciudad el 25 de mayo de 1984. Fue autodidacta, jamás tuvo estudio alguno relacionado con su profesión de imaginero, sin embargo, fue profesor de cerámica entre otras enseńanzas. Chema, a como lo llamamos aquellos que lo conocimos, experimentó combinaciones de materiales para usarlos como materias primas en tantas y bellas imágenes sacras nacidas de sus manos y que testimonian su arte en varias iglesias fernandinas, que además, son piezas requeridas por ávidos coleccionistas del arte nacional. Trabajó en madera, yeso, mármol, cementos, etc. Un ejemplo es la Venus que en el ápice del quiosco, en el parque central, certeramente muestra su atractiva desnudez. Fue el primero en fabricar máscaras de cedazo usadas en bailes de Marimbas y Negritas en nuestra Masaya. Casó con Dońa Emilia Astacio Barboza y tuvo dos hijas, ambas artistas enseńadas por él, una especialista en figuras de dulces decorativas y la otra en muńecas de delicado gusto. ;


HAMAQUERO: Así se llama al hacedores de hamacas, tan buscadas por turistas nacionales y extranjeros por sus diseńos, hermosuras, y confort. Son artículos de exportación y aquellas fabricadas en manila por los Suazos de prestigio, aunque hoy día hay otros más de igual renombre. Félix Suazo, que nació a principios de este siglo en Monimbó es quien inicia una dinastía de varias generaciones. Desarrolla su arte cuando se traslada al barrio San Juan, a orillas de la laguna de Masaya y casa con Dońa María Pérez, para dejar establecido su negocio pionero en el mismo vecindario, usando cabuya y pita, entonces. Ramiro, su nieto, un seńor sexagésimo es el líder actual que al esposar a Dońa Juanita Pérez tiene dos hijos, ingenieros, que están en el mismo negocio, incluyendo el de exportación tecnificada. Las hamacas de Nicaragua son las de Masaya y Ąnada más!;


EBANISTA: Es aquel que hace y crea arte en maderas finas. Un digno y recordado representante de esta manualidad fue Luis Avellán que nace y muere en Masaya a los 70 ańos de edad, en 1973. Aprendió de su padre Juan Avellán, desde seleccionar y preparar maderas cociéndolas, hasta a punto de herramientas cortantes crear filigranas. Luis exigente consigo mismo en tallar e incrustar nos dejó grandes piezas de originalidad al crear sus propios diseńos, Fue especialista en el ajuste. Nunca sus muebles que esparcidos por el país emiten sonidos extrańos como crujir. Tuve oportunidad de admirar en casa de Luisa, su hija, un ropero de tres cuerpos con evidente diseńo Decco, así como otro fácilmente desarmable, una mesa de noche de noble talla y cama en caoba negra y ojoche en incrustaciones de altísimas facturas. Por desgracia ninguno de sus nueve hijos del matrimonio con Dońa Umbelina Paniagua Luna, siguió su ejemplo. ;


CERAMISTA: Gregorio Bracamonte Nicoya, hoy de 50 ańos es natural de San Juan de Oriente, aprendió de sus padres Pedro Joaquín Bracamonte Nicaragua y Telma Amador Nicoya, el arte de trabajar la piedra cuando nińo, elaborando Ťpiedras de molerť que consisten en dos piezas: Ťmanoť (barra ovalada) y Ťpiedrať (rectangular, ondulada, y sobre tres patas), e ídolos. También de ellos tomó habilidades para trabajar el barro que amasado con arenilla se presta a ser moldeado cuando ollas, maceteros, cazuelas y otros elementos, necesitan ser hechos. Hoy día produce figuras decorativas como floreros, platos, jarrones, etc., policromados y con técnicas de Ťbajo relieveť. Algunas piezas se hornean ya pintadas otras después dependiendo del objetivo. Para pintarlas se usan diferentes óxidos como el de cobalto si se pretende el azul o tierras especiales como de engobe que da tonalidades cremas. Las obras de Bracamonte son excepcionales y lástima que ninguno de sus hijos tenga el mismo interés aunque sí habilidades.;


CONFITERO: Salomé, Esmerelda, Sabina, y María Gutiérrez Barquero, nacieron en el siglo pasado en Masatepe. Fueron hijas de Tońo Gutiérrez y María Barquero Gutiérrez, fabricantes manuales de dulces. María Gutiérrez Barquero casó con Félix Gutiérrez, tuvieron 6 hijos de los cuales dos, Gloria y Vilma Gutiérrez Gutiérrez viven en la Avenida Central de la ciudad, en la misma casa de sus antepasados, y son confiteras, como ellos. Por desgracia padecen de sorderas como consecuencia de tanto cruce entre la misma familia, lo cual no las exime, en sus terceras edades, en ser maestras dulceras y brindarnos exquisitos manjares en una cantidad variada de gustos y diseńos, como aquellos de pequeńos animales. La masa usada para elaborar a mano sus figuras se hace con leche, arroz, y azúcar. Sus cajetas de toronja, coco, arroz, etc., gozan de reputación nacional e internacional.;


SOPERO: La famosa Ťsopa de mondongoť de Nicaragua es aquella de Dońa Néstor en Masatepe. Muchos la hemos saboreado y otro tanto oído de su gusto exquisito. Tiene arte en la preparación, en sus ingredientes como el culantro, cebolla, achiote que da color, ajo, verduras, el Ťrecadoť que antes era de maíz (payán de maíz), hoy de harina, y carne de barriga de res despellejada, lavada con agua, naranja agria y pinol, para después de unas 6 horas a fuego manso, poderla tomar en tazón de barro, a como antes. ĄQué delicia mi visita a Dońa Néstor! ĄQué atención y ritual! Me cuenta que ella, Isabel, y Berta son hijas de Juana Néstor Arias (la original Dońa Néstor) esposa de Natividad Tapia, que nació en el siglo pasado y aprendió el arte culinario de su amiga que por tradición saben se llamó Clara Sánchez. De su madre aprendieron para deleitarnos glotonamente en un ambiente típico nicaragüense, que son sus restaurantes.;


TALABARTERO: En 1905 nace en Masaya Carlos Sosa Caparro, quien se dedica a las labores del campo hasta los 18 ańos cuando su tío, Fernando Sosa Sánchez, talabartero de profesión lo lleva a su taller en calidad de aprendiz. Para 1945 se independiza y especializa en manufactura de albardas, monturas, y similares, enseńando a sus dos hijos, Filemón y Eduardo Sosa Mercado, el arte aprendido. Ambos con el fallecimiento de don Carlos, se establecen en forma independiente fundando Eduardo su fabrica artesanal ŤLa Monturať, en 1973, y que hoy es un negocio efectivo con productos exportados a Italia, Espańa, Honduras, Costa Rica, entre otros. Conocidos hipistas como J. Domingo Bolańos, Barney Chamorro, Dionisio Cuadra, Humberto Sandino, entre tantos, son orgullosos propietarios de finos trabajos hechos por Eduardo y 7 nietos de don Carlos.;


TEJEDOR: Son muchos los productos que nuestros artesanos tejedores hacen en el departamento de Masaya y otro tanto las materias primas usadas. Unos fabrican canastos, abanicos, sombreros en palma, otros usan bambú, bejuco, cańizo, mimbre, y tule como Reyes Calero de Masatepe que hace petates y su hermana que con el mismo tule cuando pintado, Ťbordať de manera magistral. Nos ocuparemos de Cristóbal Ortiz Velázquez, conocido en Masatepe como ŤMarimberoť que hoy con 97 ańos, parece un personaje de Hollywood, como un brujo indio de cabellos largos en un Ťwesternť. Es el menor de cuatro hermanos que por ser su padre fabricante de marimbas recibieron el histórico mote que persiste entre ellos. ;


Cristóbal es artista en la manufactura de muebles de mimbre, hoy retirado, muestra con orgullo diploma de Medalla de Oro, que recibiera en 1937 en la ŤGran Exposición Comercial de Masayať, como premio a su labor. Me comenta que antes usaban bejuco silvestre del cerro Santiago, llamado Ťcopelť, que nace entre la piedra quemada, y después de devanado quedaba preparado. Hoy emplean otro producto silvestre que viene de nuestra costa caribeńa conocido como Ťbejuco de la mujerť, que es más dócil, pero nada como los viejos tiempos termina diciendo este personaje de alegre carácter, maestría singular, y líder de los marimberos fabricantes de finos muebles.;


BORDADOR: Don Laureano Castillo y Tomasita Díaz, formaron una familia ejemplar en Masaya, de esas que se recuerdan con nostalgia y plena de grandes valores. Tuvieron dos hijas, Ercilia Isabel ŤChabelitať y Olguita. La menor ya falleció y Chabelita, hoy octogenaria fue maestra del arte de bordar a mano que posiblemente aprendió cuando nińa en el colegio de Dońa Conchita Alegría y después enseńó sin miramientos a otras, entre ellas, a Dońa Ermidita Castillo, su digna sucesora y prima. Sus puntos en cruceta, lleno, raso, y otros, plasmados en poplines, estopillas de lino, bogotanas y otras telas, se hicieron notar en elegantes vestidos que portaron en primeras comuniones, quinceańos, bodas y bailes, guapas damitas y amigas masayenses de varias generaciones. Hizo pańuelos, ropas de cama y otras prendas, además, como tejedora a dos agujas fabricó suéteres de alto gusto, tanto en diseńo como motivos decorativos. Hoy retirada goza de afecto y reconocimiento generalizado en nuestra ciudad natal.;
CORDELERO: Por excelencia lo fue Esteban Flores que casado con Lázara Mena, ambos del barrio San Juan de Masaya, en 1940, instalaron fábrica artesanal de mecates que llamaron ŤCordelería Santa Lázarať, que llegara a producir y exportar mecates de cabuya en diámetros gigantescos usados por barcos del mundo. La materia prima, cabuya seca (henequén o pita), esta pareja astuta y relacionada, la traían de Boaco. Después de afinarla peinándola con peines de dientes con clavos comenzaba el proceso de trenzar las fibras usando grandes ruedas que al ser giradas lo hacían. Para grandes diámetros, mecates eran usados como fibras y de acuerdo a especificaciones propias. Famosas fueron las alforjas, forros de tijeras para dormir, jáquimas, hamacas, tapices de cabuya que ellos hicieron. Don Esteban de familia cordelera era también sastre de profesión. Sus herederos no continuaron.;


Artesanalmente se elaboran muchos productos más, como grabados en jícaras de Nandasmo, juguetes de madera, jaleas alimenticias como aquellas que en las estaciones del ferrocarril se ofrecían, papel picado, máscaras en madera y papel, muńecas de trapo, juegos pirotécnicos, pińatas, productos de cuero como zapatos, carteras, etc., y el departamento entero está implicado en esto de hacer arte con las manos. Sus nombres no cabrían en este Diario.ĄCómo recuerdo mi caballito de madera, cuando nińo, con crines amarillas de cabuya! ĄMade in Masachuset!;


* Septiembre 24, 1999. Autor del libro ĄQué le pasa a Lupita!..No sé.;