Opinión

ĄEsas pistolas de juguete!


— Francisco Bravo Lacayo —

Son muchas las víctimas causadas por las famosas pistolas de;
juguete. Ya suman decenas los nińos dańados en sus ojos por;
pistolas y akas fabricados con fiel exactitud, tan grande que se;
les confunde con las legítimas, por lo que han servido a los;
delincuentes para cometer fechorías.;


Las autoridades, como siempre que se trata de preservar la salud;
de los ciudadanos, han reaccionado con una lentitud desesperante.;


Todos los días se habla de crecimiento de la violencia en todos;
los ámbitos de la ciudad, especialmente en los barrios. Ahora esa;
violencia se ha extendido a los colegios, en algunos de los;
cuales se han decomisado armas de todo tipo, incluidas los;
famosos juguetes.;


¿A quién culpar de lo que ocurre? En primer lugar a las;
autoridades por permitir la importación de los juguetes;
referidos.;


Culpables son también los importadores y quienes las venden,;
guiados por conseguir ganancias sin importarles las;
consecuencias. Detrás van los padres de familia que no reparan;
en el dańo sicológico que le provocan a sus hijos, además de los;
físicos, se resultan con la vista dańada.;


Más allá de nuestras fronteras y nuestras propias;
responsabilidades, están los fabricantes extranjeros de tales;
artefactos que le hacen el juego a los que fabrican las de;
verdad, porque, a la larga, los jóvenes de hoy, más tarde;
convertidos en hombres con la mente distorsionada por la sicosis;
guerrerista, serán los que empuńen las armas mortíferas que están;
destruyendo no sólo a la humanidad sino su entorno irreponible.;


A este nivel, como se acostumbra decir ahora, de nada sirven las;
exhortaciones a la paz y la convivencia pacífica desarrolladas;
por las Naciones Unidas. Toda esa prédica se hace en el desierto;
por el saboteo de los armamentistas.;


Instamos a todas las organizaciones de la sociedad civil,;
religiosas, del Estado, comprendidas dentro de éstas a las de;
Educación, deportivas y de salud, sin que falten las de padres;
de familia, que exijan a las autoridades superiores parar la;
importación de tales juguetes y de todo aquello que promueva la;
cultura de la violencia, tan criticada pero al mismo tiempo tan;
promovida.;


Otra cosa: QUE NO SE INVOQUE LA SACROSANTA LIBERTAD DE COMERCIO;
NI LA LIBRE CIRCULACIÓN DE MERCANCÍAS.;


Seguir haciéndolo es un crimen que atenta contra nuestra juventud;
y contra el porvenir de la nación, ya comprometidos por el avance;
de la miseria, aunque lo nieguen las autoridades.