Opinión

Nicaragua y la deuda externa


— Oscar-René Vargas —

Casi dos décadas después de la crisis de la deuda externa mundial;
que originó la declaración mexicana de suspensión de pagos de;
1982, la deuda externa de los países pobres no constituye un;
problema serio para los prestamistas internacionales. Los bancos;
privados han saneado y diversificado sus activos, las;
instituciones financieras internacionales cobran regularmente sus;
intereses y amortizaciones y los gobiernos acreedores reciben más;
dinero del que prestan a los países capitalistas atrasados.;


Diecisiete ańos después de la crisis de 1982 todavía no se han;
aplicado las soluciones requeridas. Transcurrieron más de seis;
ańos para que los países capitalistas más desarrollados;
admitieran que la deuda de los países pobres no se podía pagar;
y que era necesario reducirla y disminuir su servicio. ;


Por ejemplo, para la deuda oficial bilateral de los países del;
Club de París, sólo se admiten reducciones de la deuda hasta en;
1988, de acuerdo a los Términos de Toronto establecidos durante;
la Cumbre del Grupo de los 7 (G7). Las reducciones aprobadas en;
Toronto, de hasta un 33 por ciento de reducción de la deuda;
consolidada, resultarían insuficientes. En 1991, se aprobaron los;
Términos de Londres, que elevaron el porcentaje de reducción al;
50 por ciento de la deuda total.;


Posteriormente, en 1994, se aprobaron los Términos de Nápoles que;
permitían una reducción de hasta dos tercios de la deuda;
consolidada de los países pobres altamente endeudados (HIPCs).;
En el tratamiento de Nápoles el resto de la deuda se;
reestructuraba entre 23 y 40 ańos dependiendo de la opción;
elegida. ;


Es destacable el hecho que al finalizar 1996, las reducciones del;
67 por ciento de la deuda sólo se habían aplicado a seis países.;
Sin embargo, los Términos de Nápoles resultarían también;
insuficientes y acabarían cediendo su lugar, en 1996, a los;
Términos de Lyon --los que rigen en la actualidad--, donde se;
contempla reducciones de hasta 80 por ciento de la deuda;
consolidada de los países pobres.;


El Club de París, que nace en 1956, de acuerdo a lo decidido en;
las Cumbres del G7, no quiso llegar más lejos y rechazó la;
propuesta inicial de la Iniciativa HIPCs, donde se propugnaba por;
un nivel de reducción de hasta el 90 por ciento. Es importante;
destacar que, hasta 1998, los Términos de Lyon más avanzados --el;
80 por ciento de la deuda--, sólo se habían aplicado a dos;
países, Uganda y Costa de Marfil. ;


Tuvieron que transcurrir 16 ańos desde la crisis de la deuda;
externa para la aplicación a dos países pobres de términos algo;
aceptables para resolver el problema, aunque todavía;
insuficiente. Los países del Club de París debieran de;
incrementar la reducción hasta el 90 por ciento de la deuda;
total, tanto bilateral como multilateral.;


Sin embargo, la espera mayor se ha dado en la deuda oficial;
multilateral --la que se mantiene, con los organismos financieros;
internacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional,;
Banco Interamericano de Desarrollo y Banco Centroamericano de;
Integración Centroamericana--, lo que ha perjudicado a Nicaragua,;
ya que este tipo de deuda es, actualmente, el 26 por ciento de;
su endeudamiento total. ;


Esta política dura de los organismos financieros internacionales,;
que hasta ahora no admitían ninguna condonación con el fin de;
mantener sus índices de solvencia de primera línea, se apoyaba;
en su carácter de acreedores preferentes y sobre todo en el hecho;
de que Nicaragua necesitaba firmar acuerdos previos con el FMI,;
como requisito para renegociar la deuda con los demás tipos de;
acreedores.;


Desde la perspectiva de los organismos financieros;
internacionales, la deuda de un país pobre es sostenible cuando;
el deudor puede hacer frente al pago del servicio sin necesidad;
de recurrir a nuevas reestructuraciones o incurrir en atrasos.;
De acuerdo al Banco Mundial bastará con el ratio deuda;
total/exportaciones no supere el 200-250 por ciento y con que el;
ratio servicio de la deuda/exportaciones no exceda el 20-25 por;
ciento para que sea sostenible.;


Sin embargo, en 1996, 52 países superaban holgadamente el valor;
del 250 por ciento en el ratio deuda externa total/exportaciones;
y otros 29 países mostraban un ratio superior al equivalente del;
25 por ciento del servicio de la deuda/exportaciones. Por lo;
tanto, de acuerdo al criterio de los organismos financieros;
internacionales, habría que buscar soluciones a la deuda de 81;
países.;


Como resultado imperioso de aliviar esta carga, el FMI y el BM;
anunciaron en 1996 la Iniciativa HIPCs, donde admitieron, por;
primera vez, la posibilidad de reducirla. No obstante, después;
de debatirse durante más de tres ańos --y diecisiete ańos de la;
crisis de la deuda-- esta Iniciativa sólo se había aplicado a dos;
países (Uganda y Bolivia) hasta agosto de 1999. ;


En septiembre de 1999, Nicaragua se incorporó a la Iniciativa;
HIPC pero se encuentra distante del punto de terminación --o;
"completion point"--, su incorporación supone sólo un tímido paso;
hacia la resolución del problema, aunque seńala el camino a;
seguir en el futuro. Mientras esperan su incorporación los;
siguientes países: Burkina Faso, Guayana, Costa de Marfil,;
Mozambique, Malí, Etiopía, Mauritania, Honduras, Chad, Guinea-;
Bisau, Guinea, Togo, Niger, Tanzania, Vietnam y Yemen. Aún en el;
caso de aprobarse la incorporación a la Iniciativa para todos;
ellos, se trataría en total de 19 países, muchos de los cuales;
estarían en una fase muy anterior al "punto de terminación".;


Para nosotros, la deuda sostenible, desde una perspectiva del;
desarrollo, es cuando el pago del servicio no hipoteca el;
desarrollo del país deudor o no afecta seriamente el bienestar;
de su población. La puesta en marcha, en la década de los;
noventa, del programa de ajuste estructural ha significado, en;
Nicaragua, un aumento de la pobreza tanto en términos absolutos;
como en términos relativos. En la década de los noventa, se han;
mezclado los problemas estructurales internos del país con los;
efectos de la crisis internacional y con los del ajuste derivado;
de la crisis de la deuda. ;


Es por eso que, es razonable pensar que el servicio elevado de;
la deuda externa ha agravado todos los problemas sociales del;
país. La futura condonación a Nicaragua del 80 por ciento de la;
deuda bilateral con los países del Club de París y con los;
organismos financieros internacionales tiene que permitir el;
mejoramiento de la atención en la educación y la salud, tomando;
en cuenta la importancia para el desarrollo de la inversión en;
capital humano.;


Oscar-René Vargas. Su último libro publicado es: El Síndrome de;
Pedrarias. La cultura política de Nicaragua (julio 1999).