Opinión

Hispanidad y globalización


— Alejandro Serrano Caldera —

La Hispanidad, entendida en su mejor sentido, debe representar;
una nueva moral para el proceso de Globalización que estamos;
viviendo todos y un punto de vista importante para la;
rehumanización de las relaciones económicas planetarias.;


Puede ser, además, una expresión civilizatoria y cultural que;
contribuya junto a otras a producir un verdadero diálogo de;
los pueblos y sus culturas y una convergencia de visiones;
múltiples sobre la vida y la historia.;


La Hispanidad no es una corriente ideológica que deba;
vincularse a particulares períodos de la historia política de;
cualquier país que sea, sino un patrimonio civilizado y;
civilizador, un afluente rico y nutricio de la universalidad,;
una forma de ver y de ser en la historia y en la cultura con;
un sentido incluyente de incorporación y corporación de;
valores, un pasado, un camino y un horizonte para construir un;
futuro común.;


Es el idioma en el que nos identificamos y diferenciamos y al;
que todos hemos contribuido a enriquecer ayer y hoy desde uno;
y otro lado del Atlántico. Desde Cervantes, Lope de Vega, Sor;
Juana Inés de la Cruz y todo el Siglo de Oro ayer, hasta el;
nicaragüense Rubén Darío, innovador del idioma, de la música y;
del metro, y hasta las Generaciones Espańolas del 98 y del 27;
y las más recientes latinoamericanas que han renovado la;
poesía desde los ańos 40 y la narrativa desde los 50,;
colocando a nuestros escritores a la vanguardia de la novela;
contemporánea durante medio siglo. Sin omitir la filosofía, la;
teología y la pedagogía, que han hecho del pensamiento en;
lengua espańola una fuerza revitalizadora y fundacional del;
tiempo nuevo.;


Pero, más que sólo una idea, es una forma de vivir y creer,;
pues como enseńa Ortega y Gasset, las creencias y visiones del;
mundo quedan cuando las ideologías pasan arrastradas por el;
viento de la historia.;


La Hispanidad es la lengua florecida en diferentes trópicos y;
la patria, como decía el gran mexicano Octavio Paz, es el;
idioma. El lenguaje es la casa del ser, nos recuerda Martín;
Heidegger; pero más aún, pues el ser, como el mismo filósofo;
decía, no es: acontece, y acontece en la palabra. En el;
comienzo fue el verbo dice el Génesis.;


La Hispanidad es la lengua, la historia, la cultura, las;
heridas y las cicatrices, las carabelas que llegaron de Espańa;
a América y que han regresado de América a Espańa para;
conquistar con la palabra renovada y con la idea de un mundo;
nuevo, en cuyo origen están las raíces del pasado y las;
promesas del porvenir.;


La Hispanidad no es, no puede ser, un amurallamiento medieval,;
sino puerta al mundo, o mejor aún, mundo sin muros ni puertas,;
abierto a todos los espacios y a todos los vientos, dispuesta;
a dar y a recibir, con una visión integradora y;
reconstructiva, pero con una sólida conciencia de identidad,;
pues sólo se puede ser universal a partir de la propia;
singularidad.;


La Hispanidad es puente hacia la latinidad, que es una;
identidad más ancha.;


La Hispanidad es nuestra forma de ser universales.;


Por su parte, la Globalización no debe ser asimétrica ni;
excluyente, sino incorporativa, incluyente e integradora, en;
el sentido que hemos dado al concepto de universalidad. Por;
ello la Hispanidad, así entendida, debe ser forjadora de una;
nueva ética del desarrollo.;


La cultura y la educación son la condición, sentido y;
finalidad del desarrollo. Por ella sobrevivimos y;
sobreviviremos en la historia. Para la América Latina ninguna;
idea del progreso, la integración y la tecnología tiene;
sentido sino parte de su identidad cultural, de su;
reafirmación y engrandecimiento; de su pensamiento, música,;
pintura, artesanía, literatura, y sobre todo, del lenguaje, de;
las palabras recibidas y de las palabras creadas todos los;
días por la imaginación popular, enriquecidas en la;
convergencia de los afluentes múltiples que conforman la;
geografía cultural y moral y que reafirman nuestra;
universalidad.;


"Las piedras mueren si no las acompańan las palabras -dice;
Arturo Uslar Pietri-- Eso tan frágil, tan aparentemente fugaz,;
ese sonido que se lleva el viento, esa voz humana que parece;
de tan corto alcance, es el más grande instrumento de;
perduración que conoce el hombre..." Esta es una lección que;
no deberíamos olvidar en medio de esta civilización;
tecnológica que nos abruma y deforma; nada de lo esencial de;
nuestra condición va a salvarse en el esqueleto de las;
computadoras o en la ruinas de nuestras torres de acero, sino;
en esas menospreciadas y, a veces, demasiado abundantes;
palabras escritas que vamos dejando en libros y periódicos".;


Al enfrentar desde la Hispanidad los retos de la;
Globalización, no debemos olvidar ese sentido de universalidad;
que hemos definido como de Unidad en la Diversidad,;
interculturalidad y diálogo de las culturas que es integración;
de diferentes visiones del mundo, síntesis de múltiples;
afluentes en los que expresan el ser y el quehacer del ser;
humano en la historia.;


* Fragmento de la exposición del autor en el Congreso;
Iberoamericano a realizarse en México del 27 de septiembre al;
2 de octubre.