Opinión

¿Civilización o barbarie?

"La exigencia de renunciar a los engańos sobre la propia situación es la exigencia de renunciar a una situación que necesita del engańo". (Carlos Marx)

— Sergio Barrios * —

Lo paradógico del término "globalización" es que transmite la;
falsa idea de "desconcentración", cuando en realidad este;
neologismo se refiere a lo contrario, es decir, a un proceso de;
claras tendencias concentradoras (con excepción de lo relativo;
a la transmisión de la información).;


Por ello, según mi entender, este término hace alusión a un;
proceso fundamentalmente económico, el cual se expresa como el;
nivel superior de acumulación y concentración del gran capital,;
dirigido por las multi y transnacionales, y basado principalmente;
en una ambigua ideología que sacraliza el libre mercado y el;
libre comercio, al tiempo que minimiza la naturaleza y función;
del Estado Nacional con fines de desmantelamiento de la;
protección social, el traspaso a manos privadas de las más;
rentables empresas nacionales (privatización), la depresión;
provocada de los salarios reales y el afianzamiento de la;
superexplotación de los trabajadores por la vía del desempleo;
masivo.;


Obviamente este cambio en la naturaleza del Estado se produce al;
influjo transformador de la dinámica y del carácter cambiante del;
sistema capitalista. Ya Lenin había advertido a inicios del siglo;
XX que el capitalismo da un gran salto cualitativo cuando éste;
privilegia la especulación por sobre la producción.;


Empero a partir de la nueva revolución tecnológica iniciada a;
comienzos de los ańos setenta y profundizada en los ochenta y;
noventa (propiciando una drástica reducción de la importancia de;
la mano de obra y las materias primas del Tercer Mundo), el;
capital financiero ha dejado muy por detrás al sector industrial,;
haciendo de la banca internacional el verdadero gabinete de este;
nuevo gobierno mundial y prácticamente ha elevado el sistema;
capitalista a niveles de ultraimperialismo.;


La fusión de poderosas corporaciones multi y transnacionales no;
sólo debilita sustancialmente la funcionalidad de los Estados;
Nacionales, sino además, amenaza la supervivencia misma de la;
civilización humana. ;


El capitalismo como sistema ya no es ni económica, ni política,;
ni social, ni ética, ni ecológicamente sustentable. En esa;
perspectiva, en las próxima décadas del siglo XXI el fin del;
mundo civilizado no será provocado por la acción destructiva de;
algún cometa; bastará con la simple continuidad de las actuales;
tendencias que hoy desgobiernan al mundo.;


Por ello, estamos cerrando las puertas del siglo XX con un;
capitalismo descarnado al estilo Gulag, y comenzaremos otro con;
el establecimiento de una nueva santa inquisición, esta vez no;
sólo moral o religiosa, sino económica, política, social,;
cultural, tecnológica y militar.;


QUÉ HACER?;


Lo que es bueno para el ganso es bueno para la gansa. Frente a;
la fusión de capitales la fusión de voluntades. Una sola sardina;
por muy bien alimentada que esté no deja de ser sardina para el;
tiburón. El primer paso para encontrar una salida es negarse;
rotundamente a aceptar que no existe salida. Aceptar que no se;
puede hacer nada es rendirse de antemano, es caer en las garras;
del fatalismo paralizante y acomodaticio.;


La fusión de voluntades a escala micro, local, regional y mundial;
es una alternativa viable para todos los sectores y sujetos;
sociales que desde la llanura estamos resistiendo cada día los;
embates de esta máquina infernal. A quienes supersticiosamente;
creen que hoy en día las ideas ya no mueven al mundo debemos;
seńalarles que ellos mismos son un claro ejemplo de lo contrario.;


Las ideas no sólo mueven al mundo sino que además lo paralizan,;
lo mediatizan, lo robotizan. Hoy en día las ideas y las;
propuestas pueden fusionarse y circular con igual o aún mayor;
rapidez con la que lo hacen los grandes capitales. Reflexión y;
acción son alternativas viables y concretas.;


Si bien es cierto que desde el punto de vista del marxismo;
clásico las vanguardias revolucionarias ya no existen más (pese;
a que los obreros y campesinos aún retienen un importante peso;
económico aparentemente cada día tienen menos peso político), es;
evidente que entraremos al siglo XXI con una rica experiencia de;
lucha, y por sobre todo, con una enorme veta de riqueza;
organizacional, expresada en el empuje de múltiples actores;
societales, que lo único que necesitan es salir de su atomización;
local e internacional y pasar de la acción "focal" al;
planteamiento de ideas incluyentes, viables, concretas y;
pertinentes.;


Lo que se necesita es una gran alianza mundial de todos los;
sectores populares y sus posibles aliados (sectores medios;
empobrecidos, empresarios nacionalistas amenazados de extinción,;
etc.), ya no sólo para tomar el poder de un Estado debilitado,;
sino para luchar en primera instancia en pro de la redistribución;
de la riqueza mundial, para retomar nuevamente la vieja idea de;
un gigantesco "Plan Marshall" para los países pobres, para luchar;
en pro de la transferencia, apropiación y desarrollo de nueva;
tecnología alternativa no polucionante, en pro de la imposición;
de impuestos de carácter social a las grandes corporaciones;
transnacionales, en pro de la desmilitarización de las naciones;
desarrolladas y la reducción o transferencia de los gastos;
superfluos a sectores productivos de naciones empobrecidas y por;
la democratización del mercado internacional y el establecimiento;
de reglas nuevas, justas y claras en el mismo.;


Mientras el mercado internacional no sea más que un "casino;
elitista" dominado por un puńado de monopolios (en el cual se;
"juega con cartas marcadas"), jamás podremos vender más de lo que;
compramos (el supuesto objetivo sagrado que persiguen las famosas;
recetas mercantiles neoliberales).;


Sin la transformación industrial de nuestra economía agro-;
exportadora, sin el dominio de los circuitos de distribución y;
comercialización, y sin la creación de un poderoso mercado;
interno que eleve el nivel de vida y el poder adquisitivo de los;
extensos sectores depauperados del llamado Tercer Mundo, jamás;
lograremos abandonar el triste papel de republiquetas bananeras. ;


En tales condiciones y para tales países, la competitividad y la;
"inserción" a la mal llamada globalización es un chiste de muy;
mal gusto. En esa forma, más que insertados sólo cabe quedar;
ensartados.;


Empero, no hay necesidad de esperar el nacimiento de un nuevo;
Lenin para concebir una estrategia de lucha medianamente;
coherente. Los latinoamericanos y los afroamericanos residentes;
en Estados Unidos ya se están fusionando en grandes alianzas;
nacionales para luchar contra la marginación a que los quiere;
someter el sistema en ese país. ;


No hay necesidad de esperar hasta tener en nuestras manos la;
formulación de una nueva y genial teoría revolucionaria de largo;
alcance. Basta por ahora con apertrecharse de una agenda mínima;
de mediano alcance. No hay necesidad de esperar la formulación;
o creación de un nuevo paradigma teórico o ideológico que;
funcione como la ley de gravedad.;


Todo comienza con la unión de voluntades y con la definición de;
una plataforma programática que podría estar basada en 5;
elementos universales mínimos: empleo, ingresos, capacitación,;
salud y participación política. Se requiere "transnacionalizar";
las nuevas propuestas progresistas. Si la izquierda del siglo XXI;
no desea extinguirse como fuerza política creativa y beligerante,;
debe abandonar el pesimismo, el fatalismo, la atomización, el;
sectarismo mesiánico, el aventurerismo militarista, el;
pragmatismo rampante y la orfandad de ideas y de propuestas;
integrales y globales (en especial, de propuestas económicas;
operativas y operacionales, basadas en las necesidades y en las;
posibilidades de las mayorías).;


Por lo demás, podrán venir siglos nuevos pero los ideales;
seguirán siendo los mismos; justicia social, desarrollo material;
y espiritual para todos. Lo que hace falta es formular o;
reformular la manera de alcanzar decentemente tales ideales. Al;
fin y al cabo, éste es el mismo reto que cada nueva generación;
se ve obligada a tomar. Y por supuesto, las generaciones no tan;
jóvenes también tienen su rol en todo esto.;


En síntesis, se requiere de la fusión de voluntades, de;
generaciones, de talentos, de ideas y de acciones. Por ahora éste;
es nuestro único superávit.;


*Miembro de la Asociación para la ;


Investigación, Capacitación y el;


Desarrollo Humano (AICA)