Opinión

La iniciativa HIPC y nuestra segunda independencia


— Dr. Rómulo Sánchez Leytón —

Las críticas han sobrado, las celebraciones han sido cuantiosas,;
desde las religiosas hasta solemnes y opulentos banquetes, para;
celebrar la elegibilidad de Nicaragua a ser parte de la;
Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados HIPC (Heavily;
Indebted Poor Countries). Resulta triste que en nuestro país se;
celebre con tanta pompa tal sucedo. ;


Se ha festejado que somos insolventes, paupérrimos y que;
necesitamos depender de la comunidad internacional, para;
mantenernos en pie, eso no hace orgulloso a nadie. Nos hemos;
alegrado de estar a la zaga de los países de la región, superando;
solamente a Haití. El ser elegible para la HIPC se ha designado;
como la segunda independencia del país. ¿O serán al revés que;
estamos hipotecando aún más el futuro? ¿Será que nos encaucemos;
por los senderos del bienestar y el progreso?;


Tal iniciativa fue concebida por el Fondo Monetario Internacional;
(FMI), el Banco Mundial (BM) y el Grupo de los países más;
desarrollados del mundo (G-7). Según sus postulados, busca;
beneficiar a los países altamente endeudados. Se espera que;
promoverá el crecimiento económico, se tendrán mejores;
oportunidades de combatir la pobreza y el desempleo que aflige;
a la sociedad nicaragüense. Tal ha sido la propaganda y confusión;
creada que se considera como una solución mágica a los problemas;
económicos del país. De tal manera que se ha generado un;
triunfalismo que pretende "contagiar" a la nación.;


Ser parte de tal iniciativa presupone que los acreedores;
bilaterales y multilaterales han llegado a una acción concertada;
para reducir la deuda y lograr una situación de hacer manejable;
y sostenible la deuda. En la actualidad Nicaragua hace ingentes;
esfuerzos por anticipar a las ventajas de la HIPC y sufre las;
consecuencias de dos programas de Facilidad Ampliada de Ajuste;
Estructural (ESAF) en inglés Enhanced Estructural Adjustment;
Facility): privatización y alza de las tarifas de servicios;
públicos, reducción del gasto para la educación y salud; aumento;
del desempleo, políticas crediticias restrictivas, etc.;


Se ha hablado de gobernabilidad y transparencia como un punto;
neurálgico para el ańo 1999, sin embargo los escándalos de;
corrupción florecen como hongos de la tierra. El problema de la;
institucionalidad y la corrupción se han convertido en aspectos;
cruciales, sobre todo cuando la estabilidad macroeconómica del;
país, depende de la ayuda de los organismos multilaterales y la;
comunidad internacional. La endeble democracia se sostiene con;
instituciones del Gobierno que están afectadas de tráfico de;
influencia, sistemas judiciales politizados y partidistas, abuso;
de poder, nepotismo, corrupción e ineficacia. Resulta un axioma;
que la corrupción es el impuesto más drástico que obligan a pagar;
a los ciudadanos y a la sociedad.;


Además no se puede olvidar que dado los niveles de corrupción y;
autoritarismo en el país; las posibilidades de reducir la deuda;
y hacerla sostenible, se ven inevitablemente enfrascadas con;
estos antecedentes. Nicaragua debe demostrar una eficiente;
capacidad de aprovechar el financiamiento excepcional que se le;
pueda conceder, convertirnos hoy en un país frugal, es más;
imperioso que nunca. ;


De nada serviría que el servicio de la deuda no exceda el 20% de;
nuestras exportaciones, o la decisión de una condonación;
generalizada de la deuda (80%), si la corrupción desvía recursos;
que pudieran sustentar el desarrollo sostenible y equitativo, si;
se dilapidan los mismos en jugosos salarios, consumo suntuario;
y se financia la geofagia de muchos funcionarios públicos. Que;
no se convierta en verdad lo que alguien seńalaba cuando dijo:;
"La ayuda internacional es el dinero que los pobres dan en los;
países ricos, para los ricos de los países pobres".;


Cierto es que nuestro país ha sido empobrecido, pero podemos;
hacer que esta situación sea pasajera, porque poseemos todavía;
inmensos potenciales humanos y en recursos. Para ello se;
necesitan políticas económicas sanas y responsables, programas;
económicos y estrategias de desarrollo creíbles y realistas.;


Todo esto podría incentivar la inversión extranjera y nacional,;
mantener la cooperación internacional, amortiguar con inversiones;
sociales a los sectores vulnerables, incentivar la inversión;
productiva, y crear empleos estables, de calidad y bien;
remunerados. El alivio financiero de "no pagar la deuda", debe;
significar recursos para la creación de empleos y disminuir la;
pobreza, y no que el gobierno se endeude de forma irresponsable,;
con perspectivas proselitistas y partidarias.;


No se puede creer que la HIPC constituye la varita mágica para;
la solución de los problemas económicos de Nicaragua y, sobre;
todo, el de la deuda externa. Las condiciones de pobreza y;
desempleo en el campo y la ciudad (50.1% de la PEA está en el;
desempleo) demandan no sólo que nos acepten en la HIPC, sino que;
ella no se vuelva una trampa para nuestro país y el círculo;
vicioso, préstamos --pago del servicio-- y endeudamiento, no;
postergue el futuro. ;


Aún cuando nos acepten, hay un largo y complejo proceso de;
negociación, las experiencias de países africanos como Mozambique;
y de Bolivia en América Latina no son nada alentadoras. La carga;
del servicio de la "deuda priorizada" se mantendría aún con la;
aplicación de la HIPC. Nicaragua junto a otros siete países:;
Burundi, Mozambique, Sudán, Zambia, Zaire, Guinea Bissau, Sao;
Tomé and Principe, forma parte de un grupo "selecto" de naciones;
miserable, que no cabrían ni en el "cuarto mundo".;


La situación de Nicaragua exige la implementación de medidas más;
creativas, audaces y creíbles para emprender el próximo milenio.;
Entre éstas podrían estar: Impulsar polos de desarrollo con;
determinados incentivos fiscales y crediticios; transformar la;
política fiscal y equilibrar lo progresivo con lo regresivo en;
las gravaciones. La reconstrucción de Nicaragua podría plantear;
el canjear ayuda internacional por programas para la preservación;
y recuperación de la naturaleza o vender servicios ambientales,;
que la cooperación internacional promueva la integración política;
y económica efectiva de los países centroamericanos. ;


La infraestructura destruida por el huracán Mitch dejó claro la;
interdependencia de los países, puesto que se vio suspendido el;
comercio regional. La pobreza y el desempleo provocan los;
problemas migratorios hacia Costa Rica y otros países. No hay que;
olvidar que el Mitch se convirtió en un mal necesario al;
posibilitar adelantar el punto de decisión.;


Antes del huracán Mitch Nicaragua ya era extremadamente pobre o;
mejor dicho empobrecida y la desigualdad entre ricos y pobres se;
polariza cada vez más. Ojalá y la situación de otras catástrofes;
naturales no se repita, y que luego de tanta ayuda;
internacional, la situación no siga siendo la misma o sea peor.;
Los beneficios de la HIPC son cruciales para los próximos ańos,;
siempre y cuando los recursos sean bien administrados y se usen;
de forma adecuada y transparente. ;


Si queremos la reconstrucción y la transformación futura de;
Nicaragua, necesitamos también una propuesta seria y responsable.;
La independencia la lograremos usando nuestros propios medios,;
trabajando más y no esperando que alguien nos estire la mano. Que;
el respiro que pueda significar el no pagar parte de la deuda,;
se convierta en una verdadera oportunidad para Nicaragua. Nuestro;
país es rico y con grandes potenciales para alcanzar un;
desarrollo sostenible. Hagámoslo posible.;


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* Escuela de Economía;


UNAN-Managua