Opinión

Recordando a Miguel Vélez a Julio Varel


— Germán Reyes Cerda —

El viento en su quejumbroso sonido nos trajo la triste noticia;
de la muerte de un auténtico artista nicaragüense, inclinado;
desde muchacho --sin tregua alguna-- a la más sublime de las;
artes: la música. Se enamoró de la guitarra, que llegó a;
dominarla magistralmente. Sus interpretaciones del instrumento;
y su destacada primera voz en tríos de guitarras demostraban su;
admirable talento.;


Vivió y murió apegado amorosamente a ese instrumento de registros;
encantadores, que le diera tanta fama al insigne maestro espańol,;
Andrés Segovia: la guitarra. Comienza sus inquietudes musicales,;
integrándose al Trío Universitario de los hermanos Jorge Isaac;
y José Antonio Carvallo. Integran muchos tríos, pero donde ya lo;
vemos desarrollar todas sus facultades de brillante intérprete,;
fue en el Trío los Tres Nicas.;


Su afanosa búsqueda por encontrar los verdaderos secretos del;
arte no tienen límites. Su delicado temperamento artístico lo;
llevan a incursionar en todo aquello que tenga vibración de;
guitarra.;


Sońaba despierto por ver su guitarra integrada a una orquesta;
sinfónica compuesta por lo menos por ochenta profesores. Miguel;
Vélez, Julio Varel, Otto de la Rocha, Osberto Jerez, Guillermo;
Esquivel, y el Chinito Díaz, eran los trovadores infaltables en;
las fiestas y serenatas de nuestra querida Managua, preterremoto.;


Miguel Vélez siempre ejerció el natural dominio de ser la primera;
voz en el acoplamiento armónico de los tríos en donde exponía sus;
habilidades artísticas.;


El mismo viento que nos trajo la fatal noticia de su irreparable;
ausencia física, le eleva al espacio azul, su inolvidable;
canción: MI CANTAR. Que la tierra te sea leve inspirado y;
creativo: MIGUEL VÉLEZ.