Opinión

¿Qué formación cívica para el próximo milenio?


— Gustavo-Adolfo Vargas * —

Muchas personas coinciden en seńalar que el verdadero sustrato;
de nuestros males se encuentra en la moral; y que el deterioro;
de la moralidad, aunque se origina por la acción de muchos;
factores, se relaciona fundamentalmente con deficiencias;
educativas: en concreto, con una prolongada negligencia de la;
escuela frente a la formación ética y cívica de los alumnos.;


Sorprende descubrir que nuestro sistema educativo ha descuidado;
la moral y el civismo en el currículum de la educación básica.;
Es verdad que la Revolución siempre procuró afirmar en los nińos;
el patriotismo y un compromiso moral con las clases desposeídas;;
pero en tan corto tiempo no logró objetivos explícitos y;
concretos en el plano de la formación de la personalidad moral.;


Durante décadas la escuela nicaragüense se desarrolló sobre una;
doble y contradictoria vertiente: a) concebía el currículum como;
una estructura meramente cognoscitiva; y b) se proponía metas;
vagas e imprecisas en materia de formación ética, especialmente;
dominadas por una iglesia católica reaccionaria e inquisidora.;
Esta herencia perdura y juega un papel antimodernista. El;
civismo, cuyo fin explícito es "formar" al ciudadano, ha perdido;
toda articulación con la formación ética de la persona,;
reduciéndose a veces a cargas informativas irrelevantes y;
tediosas que se acompańan con rituales patrióticos que, aunque;
tienen el propósito de afianzar la identidad nacional, cuenta con;
una eficacia pedagógica que era y sigue siendo dudosa.;


Hoy sabemos, gracias a investigaciones como las de Jean Piaget;
y Lawrence Kohlberg, que los métodos heterónomos, que se proponen;
desarrollar valores en los alumnos mediante la coacción externa,;
es decir, a través de inculcar o adoctrinar, son los menos;
eficaces y, con frecuencia, generan efectos contraproducentes.;
Los sistemas de ideas religiosas heredados del medievo,;
especialmente por la vía espańola de los conquistadores, se;
levantan como barreras estructurales insalvables para la;
racionalización del sistema moderno de normas y valores.;


Formar la personalidad moral sobre la base de la autonomía del;
alumno y en valores como la responsabilidad, la libertad, la;
justicia social, la igualdad, la tolerancia, el respeto a los;
derechos humanos, el respeto a las leyes, el amor a la Patria y;
la democracia, es el fin que se debiera proponer un programa de;
formación Cívica y Etica para el próximo siglo. Se trata de hacer;
una revolución en el plano de la educación nacional, para que;
nuestra juventud enfrente, armada de ética y civismo el próximo;
milenio. Hay que formar a los nuevos ciudadanos con una base;
pedagógica no solamente científica, sino anclada en la ética. Sin;
ética el desarrollo científico se vuelve inhumano.;


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Es bien conocida la variabilidad de los sistemas de valores en;
el tiempo y el espacio; y puesto que los procesos culturales;
constantemente se están formando y reformando, es necesario una;
revolución en el plano de la educación nacional, para formar a;
los nuevos ciudadanos con una base pedagógica anclada en la;
ética, promoviendo especialmente los valores de la democracia,;
superando la tradición discursiva y retórica que hasta hoy ha;
caracterizado la enseńanza del civismo. Hay que insistir en un;
enfoque esencialmente formativo, especialmente: a) análisis de;
la naturaleza humana y la identidad personal; b) reflexionar;
sobre las formas de convivencia y organización social, mediante;
la participación y solución de problemas sociales; y c) buscar;
que los jóvenes conozcan las leyes y las consecuencias concretas;
que trae consigo su transgresión.;


Hay que cambiar los paradigmas pedagógicos tradicionales que;
impiden el desarrollo de la racionalidad, revisando en;
profundidad sus ideas y prácticas, promoviendo actitudes de;
apertura y respeto; impulsando la equidad de género;;
desarrollando las capacidades de comunicación, diálogo, expresión;
y crítica; analizando el contenido de los medios de comunicación;
de masas para evitar en un futuro próximo ser manipulados por;
ellos, especialmente frente a la inevitable globalización de la;
información que se avecina. Hay que promover la racionalización;
de la Ciencia, del Derecho, de la Política y del Estado: Una;
actividad racional en la que tiene gran importancia el orden, la;
disciplina y la jerarquía dentro de la organización. Es necesaria;
la aceptación psicológica de valores e ideas favorables al cambio;
para que haya cambio.;


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* Diplomático, jurista y politólogo.