Opinión

Ojo con la seguridad de los juegos mecánicos


— Elmer Ramírez Espańa —

Es de urgente necesidad que los dueńos de los famosos juegos;
mecánicos o de diversión, respondan con un aval o alguna;
seguridad manifiesta para los usuarios. Esta seguridad;
necesariamente debe y tiene que ser constante, porque está de;
por medio la vida de las mismas personas, quienes;
mayoritariamente son nińos, en la ocasiones que ofertan su;
empresa, principalmente en la época de las fiestas más;
representativas de los municipios y ciudades.;


En nuestro país, tienen una gran demanda porque siempre están;
con el olfato de poder explotar en la época propicia, la;
oportunidad que persiguen. En la Ciudad de las Flores, para;
muestra un botón, dicha atracción preferida por los nińos ya;
está establecida en la plaza de la Estación, seguramente con;
el aval municipal para ocuparla todo el mes de septiembre;
inclusive.;


Surge entonces la pregunta obligada de la seguridad que ellos;
deben de prestar. Y esto desde luego debe ser demostrado por;
la empresa en cuestión, respecto a la existencia de una;
constancia legalmente ratificada por las autoridades que le;
concierne, o en su defecto, el contratista deberá de velar por;
las consecuencias inesperadas, cosa que no deseamos suceda en;
algún momento.;


También dichos juegos tendrán que tener una seguridad que le;
permita al visitante movilizarse con toda la libertad sin;
ningún contratiempo, es decir, que la delincuencia y otras;
actividades insanas estén bajo el control de las autoridades;
del orden público, para la tranquilidad también de los vecinos;
y ciudadanía en general.;


Mi opinión, estimado lector tan sólo es una voz profiláctica,;
de alerta, para tranquilidad de todos. Pues en ningún momento;
deseo provocar apatía o negligencia a este tipo de actividad;
que realmente recrea y divierte a la familia. ;


Será entonces una buena oportunidad para olvidarse por un rato;
de esta etapa de sobrevivencia a que estamos sometidos y a la;
vez, celebrar junto a la risa infantil el inicio, de las;
fiestas más prolongadas de nuestro país, con Tatachombo a la;
cabeza en la Masaya que siempre espera a todos con los brazos;
abiertos.