Opinión

Vicente J. Ambrogi Medal


— Noel Ernesto Zúńiga García —

ŤNuestra vidas son los ríos, que;
/van a dar a la mar;
Que es el morir;
Partimos cuando nacemos;
Andamos mientras vivimos;
Y llegamos al tiempo que;
/terminamos;
Así que cuando morimos ;
/descansamosť;
Jorge Manrique;


Para despedir a un hombre humilde que valoró como preciado don de la Amistad, sobre el tiempo y espacio tras las distintas perspectivas de ideologías políticas y diferencias de edades deseo recordar las virtudes personales, los valores morales y cívicos, virtudes de un hombre que en plenitud de sus valores intelectuales dio lo mejor de la fuerza expresiva de su espíritu el amor por su suelo natal este Xilotepelt de sus anhelos, cerro de tiernos chilotes y rojos cafetos, este nuestro amado Jinotepe del que fuera Vicente su más emotivo cronista, tejedor de la trama de lo cotidiano, historiador de los atardeceres y las tertulias en que se evocaron al calor de recuerdos las ejecutorias y acciones de preclaros hijos de este noble pueblo, de esta ciudad que arribara a sus 116 Aniversario el pasado 11 de febrero y que Vicente describiera tan acuciosa y amenamente como cronista, historiador o relator de los hechos que constituyen la historia de Jinotepe y su inserción en el quehacer nacional; tejedor de la trama de los hechos locales, hace excelentes descripciones a nuestra Historia que aún es solamente oral.;


Vicente Ambrogi Medal fue hijo de Constantino Ambrogi y Rosa Medal, hermano de Cristina y Constantino, de ancestros salvadoreńos donde figuran los Ambrogi como intelectuales, periodistas o juristas; él también ejerció el periodismo en forma empírica pero acertada con estilo de narrador y cronista, heredero de los Bernal Díaz o de López de Gomara, de nuestro colonial pasado, y de nuestra inserción en la modernidad. Fue el segundo de tres hermanos y el de más extensa y dilatada existencia, estuvo ligado al foro y a la jurisprudencia.;


Registrador del Estado Civil de las Personas en Jinotepe, Secretario de muchos abogados y notarios, hombre de hogar, forma familia con la educadora Maruca Gómez Serrano y con quien procreara tres hijos: Pedro Arturo, Vicente y Giovanna todos ellos ligados al Derecho.;


Vicente parte hoy al Empíreo, él que fue olvidado de los poderosos en su vida, marginado de su partido (el Liberal), que lo relegara al abandono y olvido en sus postreros días, pero con el aprecio y el afecto de sus amigos fieles al valor de la sincera amistad, más allá de los mezquinos vaivenes de la política y los intereses de los poderosos.;


La muerte fue para él sereno reposo de quien ha combatido, enarbolando el carácter amable, el espíritu de servicio, la civilidad, su amor al terruńo natal, su integridad de hombre de bien y el valor constante de la sincera amistad, parafraseando al maestro Rubén Darío Ťfue su novia de pies blancos la humildadť.;


No recibió honores ni la presea de los mediocres sino que fue honrado por la Alcaldía Municipal en 1997 como hijo dilecto de Jinotepe por su labor de cronista historiador y ciudadano emérito.;


Como lo expresa el Apóstol y maestro José Martí ŤHonrar, honrarť y en este caso la Corporación Municipal se honró al dar esa merecida presea localť.;


Que Vicente Ambrogi Medal hombre de bien, ciudadano valioso de esta comunidad caraceńa, amante de la historia, reciba hoy nuestro sincero homenaje que va más allá de partidarias divisas o banderismos sectarios; para recordar en él al ciudadano humilde, padre de familia, periodista autodidacta, Registrador, Secretario Judicial lleno no de valores materiales si no de espirituales y cívicas virtudes.;


Que a la sombra de Santiago Apóstol y de este su templo parroquial donde hoy lo despedimos para que sembrando a la eternidad Vicente furctifique como fecunda semilla en la esperanza de la Resurrección y sus virtudes y ejemplos permanezcan en su estirpe.;


Septiembre de 1999;