Opinión

Jóvenes antisociales


— Bayardo Quinto Núńez —

Es condición indispensable, antes de elaborar una ley se debe hacer un estudio exhaustivo del campo social donde se pretende aplicar, desde la perspectiva política e ideológica, cultural económica, sociológica, etc., y posterior iniciar la elaboración de la ley que regirá el control de la sociedad, a contrario sensu, la ley no logrará sus fines de control.;


¿Por qué razón hasta ahora están pensando qué hacer con el Código de la Nińez y la Adolescencia? Dicho Código tiene que ser aplicado en su integridad por Jueces y Tribunales, y si tienen pensado reformarlo, que las penas se aumenten, aunque sabemos que ello no va a detener la delincuencia, pero sí, puede evitar que se siga proliferando.;


El problema es el siguiente: Los menores de edad son más vulnerables en la sociedad, y tienden a caer en la vagancia, las pandillas u otras agrupaciones. Por lo general, este tipo de nińos y adolescentes tienen problemas familiares, unos por la pobreza, otros por las relaciones interfamiliares se ven obligados a ir a la calle, en un primer momento no a delinquir, sino a buscar calor humano que no encuentran en sus casas, pero en las calles caen en las drogas y en el licor, siendo la resultante la descomposición social.;


Volviendo al tema central, el Código de la Nińez, ley N° 287, según parece el método de estudio para su elaboración no se implementó, ni siguiera tenemos un ańo que entró en vigencia y ya hay intenciones de reformas. Este laberinto es una muestra más, que la mencionada ley no se ajusta a nuestra realidad, por no estar en armonía a las necesidades reales del país.;


Antes que entrara en vigencia la ley referida, se debió haber preparado las condiciones en hacer un RECLUSORIO PARA MENORES -infraestructuras-, en donde se echara a andar la rehabilitación psicosocial del MENOR DELINCUENTE, enseńándoles un trabajo técnico o artesanal, facilitándoles tratamiento sicológico y una vez que haya cumplido su condena, que el Estado se encargue de ubicarlos laboralmente. Eso sería estar ayudando a la nińez y adolescentes, pero nunca dejándoles impunes, por mucho sentimiento que tengamos hacia ellos.;


Si queremos una nińez y adolescentes sanos, dejen que la ley los castigue y no busquen leyes que más bien vengan a protegerlos, por ejemplo, es el mismo delincuente el mayor de edad que mató o el menor de edad que mató, el mismo ilícito penal han cometido, igual penalización debiesen tener ambos.;


Con el Código de la Nińez, no se está protegiendo a la nińez y adolescentes, considero que es un instrumento legal para promover la delincuencia juvenil, porque el menor puede perfectamente ser utilizado en actos criminales, por sujetos inescrupulosos, y después sacarlos en corto tiempo por las irrisorias sanciones que establece dicho Código.;


Y, por otra parte, no es posible que se pida respeto y el reconocimiento de derechos para estos menores de edad infractores de la ley penal, mucho menos deben gozar de libertad y garantías, si no respetan la ley. Hasta da la impresión que con dicha ley se le ha metido en la memoria al menor y adolescente que están protegidos y pueden jugar con las leyes. Los promotores de esto están cometiendo un grave error, porque en un futuro no muy lejano tendremos menores de edad totalmente deformados y los estragos los sufrirá nuestra sociedad nicaragüense.;


Según mi leal saber y entender -menores y adolescentes- no tienen ningún derecho de infringir los derechos de los demás, en ese plano debiesen de ponerse los defensores de éstos, porque también el agredido tiene familia que proteger. Deberían mejor promover que el Estado a través de los Tribunales especiales cumplan esta ley N° 287 a cabalidad y verán los resultados fehacientes para todos.;


La Constitución Política en su Arto. 24 párrafo 2° establece que Ťlos derechos de cada persona están limitados por los derechos de los demás, por la seguridad de todos y por las justas exigencias del bien comúnť; sin embargo, no es justo exigirle a ningún ciudadano que respete a un menor de edad o adolescente, si ellos violentan el orden jurídico establecido.;


Así es que no nos engańemos, ni engańemos a la población, mucho menos al menor de edad, éste tiene garantizados sus derechos, mientras no infrinja las leyes, caso contrario, tendrá que ir a la cárcel a pagar por sus actos.;


01 de septiembre de 1999.;