Opinión

Abortar en Nicaragua


— Augusto Zamora R. —

Incluso el término es ingrato. Más aún la decisión. Pero es;
hecho real, cotidiano, ineludible. Es problema de quien lo;
sufre, no del ajeno. Dolor femenino, no de curas ni;
inquisidores. ;


Es derecho de la mujer, expresión de libertad, ámbito;
personalísimo de decisión. Contra él se unen machistas,;
retrógrados, misóginos...;


Lo persiguen con cárcel. Lo condenan a la clandestinidad, la;
suciedad, la desesperación. La inquisición quemaba. Ahora;
condena a morir en ignominia. ;


A mayor atraso mayor oscurantismo. Lo que en la civilización;
es derecho, responsabilidad del Estado, tarea de hospitales,;
en Nicaragua es persecución, horror.;


Y monumento a la hipocresía. ;


Las víctimas son mujeres. Son pobres. Sin dinero para viajar a;
Estados Unidos, a Europa, donde abortar entre cuidados,;
higiene, anonimato. ;


Prohibirlo no es hecho aislado. Es parte de la guerra contra;
los pobres.;


Contra las pobres. ;


Privadas de trabajo y derechos, ignoradas, maltratadas en los;
hogares, se las condena a ser gallinas de corral, conejas de;
barrizal, proveedoras de peones, delincuentes...;


Debemos reclamarlo. Aborto legal, voluntario, higiénico.;
Derecho irrenunciable de la mujer.;