Opinión

Nada es para siempre


— Rodolfo Caldera Mejía —

ŤMas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia...ť Estas palabras proféticas de Isaías son el encuentro místico de muchos pueblos explotados y humillados por personajes y circunstancias trágicas. Esta tierra de lagos y volcanes ha sido igualmente expuesta a vejámenes constantes, no sólo por el injerencismo extranjero por medio del cual mantener dominio mundial humillando a poblaciones enteras a vivir bajo la intimidación económica, sino también y principalmente por sus líderes y actores políticos. Por más de un siglo, este país ha sido repartido a gusto y antojo de quienes dicen llamarse Ťrepresentantes del puebloť, y cuando esto pareciera producir beneficios, sólo ha traído miseria y desesperación colectiva. ;


Con todas las componendas y pactos, el pueblo ya no cree en nadie. Sin embargo, esto ha generado un sentimiento generalizado para que el patriotismo pueda nuevamente a valorarse con mayor fortaleza. Con todos los conflictos políticos actuales, se está incentivando al pueblo para que nuestra generación tome actitudes firmes sobre lo que deseamos para nuestros hijos en el próximo milenio.;


Son sueńos determinantes y esperanzas comunes. Un pueblo hastiado, es capaz por sí mismo de tomar venganza de quienes debieron ser sus salvadores, son ahora sus verdugos. El pueblo es inteligente, y aunque las encuestas digan una cosa, el pueblo con su actitud dice otra y esto lo saben perfectamente quienes se reparten Nicaragua en piezas estratégicas, como si esto fuera un juego de ajedrez donde no es importante el Ťjaqueť sino la supervivencia política de quienes intervienen.;


Más ahora que nunca, las palabras del profeta Isaías se hacen manifiestas para nuestra nación. Y con la entrada al nuevo siglo, la certidumbre de cambiar las cosas está creciendo. Poco a poco, casi a cuenta gotas pero seguro, la definición de un Ťbasta ya Ť se está gestando y el pueblo reaccionará de una forma cívica pero contundente.;


Los gobernantes y políticos deben entender que Ťnada es para siempreť y aunque hagan pactos para eternizarse en el intercambio del poder, no todo durará mucho tiempo y la resistencia cívica sería trágica pero inevitable y una nueva lección democrática que estimule a la responsabilidad de quienes deseen ingresar a la palestra política a Ťrepresentar al puebloť conozcan que el filo de la espada de Democles está sobre ellos.;


Las palabras del profeta Isaías en relación a Nicaragua son más que una profecía: ŤMas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia...ť.;