Opinión

Patriotas segovianos determinaron triunfo en San Jacinto


— Eddy Kühl* —

¿Sabían ustedes que la famosa batalla en la hacienda San Jacinto probablemente se ganó gracias a los patriotas matagalpinos y segovianos? Les explicaremos porqué.;


En el departamento de Matagalpa habían grandes fincas ganaderas de las familias, Vega, Morales, Pineda, Arauz, Amador, Castillo, Castro, Baldizón, etc., que vendían ganado, cueros, ańil, cacao, cigarros, etc. a países como Inglaterra, Estados Unidos, Perú. Llevaban ganado en pie a los puertos de Granada vía Río San Juan al Caribe y por el puerto de El Realejo al Pacífico (Perú y California) para exportación, por eso aquí corrían monedas y billetes extranjeros como libras esterlinas, dólares, sol peruano, etc., mucho antes que Nicaragua acuńara moneda propia. Se cuenta que los ganaderos locales tenían que poner a secar los billetes de papel al sol en camas de viento (de cueros de vaca) para que no se enmohecieran.;


Pues sí, los filibusteros se dieron cuenta que todas las provisiones como carne de ganado, y granos básicos que recibía el ejército patriota nicaragüense venía de los llanos del norte como Metapa, Sébaco, Olama y quisieron cortar ese suministro, aprovechándolo para ellos, atacando la hacienda San Jacinto que era como la puerta hacia Matagalpa.;


El General Tomás Martínez estaba acantonado en Matagalpa, pues Walker tenía controlado León, Granada y Masaya, mientras Martínez organizaba aquí el Ejército del Septentrión con patriotas segovianos entre ellos al menos 1,000 indios con arcos y flechas, y enviado al Coronel José Dolores Estrada a patrullar las haciendas de ganado que quedaban en ese corredor.;


Cuando los matagalpinos fueron alertados que fuerzas filibusteras venían en dirección norte se organizó una fuerza expedicionaria voluntaria de Matagalpa al mando del joven Francisco Amador, éste se hizo acompańar de su amigo Cosme Pineda y veinte campistas matagalpinos portando sus propios fusiles de chispa y cutachas. Salieron de Matagalpa montados a caballos el 10 de septiembre, llegando a las vecindades de San Jacinto el 14, allí se aliaron a la columna del Capitán Patricio Centeno, originario de Jinotega.;


Los bravos y experimentados jinetes norteńos acorralaron a los caballos de haciendas vecinas y los echaron en estampida contra los filibusteros que ya creían haber dominado a las fuerzas del General José Dolores Estrada, con tal sorpresa y efectividad, pues el ruido del galope de los caballos hizo creer a los filibusteros que venía un ejército de caballería en refuerzo de los patriotas nicas, lo que hizo entrar en pánico al enemigo quienes salieron derrotados y en desbandada.;


Parece que tal actitud de los norteńos molestó al General Estrada porque no estaba en su programa, por eso no los menciona en su reporte de guerra, pero no tomó acción contra ellos por el feliz final de su valiente acción.;


Los segovianos habían salvado a la nación, pues el triunfo de San Jacinto alentó a las tropas nicaragüenses y marcó el principio del fin de la aventura filibustera en Nicaragua.;


*selvanegra@tmx.com.ni;